Teté Café Costura

Otro concepto en auge que intenta explotar la tendencia de aprender a hacer cosas: en este caso, a coser tu propia moda. “Se dirige a todos los que quieran aprender a crear y reciclar su armario. Además, explota la filosofía del cibercafé, sólo que en lugar de ordenadores tenemos máquinas de coser para alquilar por horas y trabajar tus creaciones mientras disfrutas de un café en compañía”, explica la propietaria de Teté Café Costura, Teresa Barrera.

La experiencia de la creación de moda, en un ambiente cuidado muy al detalle. “Quería que fuese bonito, con arte, 100 metros cuadros en los que organizamos cursos a diario de todo tipo: para unas horas, para varios días, para aprender a coser a máquina, de patronaje para hacer diseños para el hogar, para niños y bebés… También hacemos cursos de ganchillo y quedadas de ganchillo una vez al mes. Es un concepto pensado para todo tipo de públicos, sin importar la edad”, añade.

Dice que cuando ella concibió su proyecto (hace dos años que está en marcha), en este tipo de conceptos no había un boom como ahora. Y advierte que esto puede ser tanto positivo como negativo.

Peligro de burbuja

“Aunque ahora a la gente le ha dado por coser y hacer punto hay que tener cuidado porque está surgiendo mucha competencia y se puede estar creando una burbuja. Se quedará la gente que tenga talleres más interesantes, profesores profesionales…”, según Barrera.

Para que el concepto marche bien, hay que ofrecer talleres que atraigan a la gente. “Es lo que más funciona”. Además ha querido llegar a un público que no dispone de máquina de coser, en casa, pero que tiene nociones de cómo hacerlo. “Esta tienda es única porque tenemos alquiler por horas de máquinas, pero es una línea del negocio que no es tan atractiva como los talleres, porque la gente no sabe coser. Hay que trabajar primero la formación”, comenta esta estilista de vestuarios en series metida a empresaria.

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