Nuevas fórmulas de suscripción

Un negocio de suscripción que combina el envío periódico de cajas-sorpresa, la venta al detalle y el B2B nos ha convencido de esta fórmula de negocio para según qué productos.

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Karla Anguiano, Álvaro Fernández (centro) y Hans Christ.

Hay una gran diferencia entre meter productos para perros y gatos en una caja a meter un consolador y unas esposas de patrullero de la ruta 69. Y no es por lo que tú estás pensando. Una empresa, Copy & Paste Group, que se dedica a importar ideas de negocio extranjeras para España y Latinoamérica, nos ha ilustrado sobre la diferencia entre gatos y juguetes sexuales y sobre cómo las suscripciones pueden ser negocio.

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“Detectamos que dentro de la suscripción online todavía había oportunidades. Nos fijamos en que empresas como Glossy box, que habían entrado en la suscripción de la cosmética, estaban funcionando. Descartamos ese nicho porque no podíamos competir con ellos, pero nos interesaba el modelo de negocio. Nos planteamos: ¿sobre qué sector lo articulamos? Al principio pensamos en mascotas: tienes tu perro o tu gato y recibes una caja de pequeñas muestras de antiparasitarios, champús, collares... productos que luego se pudieran comprar. Sin experiencia en el mercado de retail vimos que era difícil. Finalmente, dimos con la seducción y productos para adultos. Cualquier persona podría estar interesada en este producto/servicio. Vimos posibilidades de crecimiento. No había ningún servicio similar y podíamos atacar no sólo a un segmento sino a toda la población”, explica Álvaro Fernández, uno de los emprendedores que está detrás de Copy & Paste y del negocio de suscripción de productos eróticos Intimibox.

Intimibox, ¿puede una caja ser erótica?
Dos clientes, dos soluciones. “De cara al consumidor final, se trata de responder a este reto: o creamos una historia en torno a un envío sorpresa de juguetes sexuales o nadie va a querer que le envíen uno todos los meses. Queremos hacer una propuesta más elegante dentro de la variedad de productos que existen, más divertida y amigable. Se trata de darle un toque de juego”, explica Karla Anguiano, una de las emprendedoras detrás del proyecto.

“De cara a las marcas, la mayoría –limitadas en redes sociales– no tiene un escaparate más allá de sexshops y mayoristas. Les falta un acercamiento publicitario (salvo marcas de preservativos). Nosotros ofrecemos algo más amigable que la página de un mayorista o que la mayoría de sexshops”, añade Anguiano.

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