Realidad aumentada para aplicar en la educación y la publicidad

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De izda. a dcha., Aaron López (sentado), Adrián Morán (de pie), Alguer Galceran (de pie) y David Murillo.

Hace dos años, mientras estudiaban en el Centro de la Imagen y la Tecnología Multimedia, Adrián Morán y Alguer Galceran empezaron a tomar conciencia de que se avecinaban nubarrones en el mercado de trabajo y decidieron tomar las riendas de su futuro creando su propia empresa: Sinblink. La llamaron así después de mezclar la preposición ‘sin’ y el verbo en inglés ‘blink’, que significa ‘parpadear’. “Nos lanzamos al mundo, sin parpadear, sin miedo. Nuestro logotipo es un ojo”, explica Galceran.

Todo empezó cuando, a raíz de un proyecto centrado en el desarrollo de un museo virtual, descubrieron el enorme potencial de la realidad aumentada y pensaron en trasladar esta técnica al mundo de la educación y al de la publicidad. Un ejemplo: colocando el móvil sobre un volcán dibujado en papel, aparece en pantalla en plena erupción y con explicaciones claras de dicho proceso geológico. El abanico de posibilidades es muy amplio: “Escuchamos al cliente, tomamos nota de sus necesidades y, a partir de ahí, nos ponemos a trabajar”, comenta David Murillo, que junto a Aaron López se incorporaron a Sinblik. El capital inicial fue de cero euros. “Empezamos con nuestros ordenadores e invirtiendo mucho tiempo. Para constituirnos en empresa, una gestoría nos hizo el papeleo a cambio de actualizar su web”, precisa Morán. Entre sus clientes destacan Asus, Seat, el Hospital de Reus, el Ayuntamiento de Maquinenza y la empresa Quantum Seguridad. Este año prevén facturar más de 40.000 euros.

www.sinblink.com

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