¿Sabes qué es lo que le molesta a tus clientes?

Si te has fijado en una idea de negocio de fuera y quieres importarla, pero no sabes como hacerlo, tienes varias opciones. Pero aquí te mostramos la decisión acertada de estos emprendedores malagueños.

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De izda a dcha, Pedro Sánchez, Lucas López, Kiko del Valle y José A. Domingo, socios y residentes en Málaga

Supongamos que el miércoles 31 de julio del año pasado cayó en tus manos un ejemplar del diario The New York Times. Y supongamos que andabas a la caza y captura de ideas de negocio. Supongamos también que llegaste hasta la sección de estilo de vida y que te encontraste con un artículo de uno de los críticos más respetados de este diario, Jeff Gordinier, sobre la proliferación de negocios de guías locales que se dedican a desvelar a turistas que buscan algo diferente: los secretos culinario-gastronómicos de su ciudad. Supongamos que la idea te hace tilín. ¿Qué haces? ¿La importas tal cual?

Tienes varias opciones, pero a nosotros la que nos parece más correcta, si todos los expertos a los que hemos consultado para escribir el dossier de este número están en lo cierto, es la que siguieron Pedro Sánchez y Lucas López, dos emprendedores malagueños. Vieron el artículo, estaban detrás de montar algo en ese sector y pensaron: vamos a visitar a las empresas del artículo y preguntarles cómo lo hacen. Después se preguntaron: vale, ¿y qué es lo que le molesta a los consumidores? Y en función de eso montaron Spain Food Sherpas.

Spain food sherpas: el ultramarinos de zoilo

“Tengo una empresa dedicada a la producción audiovisual que trabaja con agencias de publicidad extranjeras. Siempre nos han pedido un servicio extra: que hubiera una persona que hiciera de Cicerone para llevarles a todos esos sitios a los que no se lleva a los guiris, como un ultramarinos de los años 40 al frente del cual sigue Zoilo, un tendero que no quiere jubilarse”, explica Pedro Sánchez, cofundador de Spain Food Sherpas, un servicio de tours culinarios alternativos que ofrecen a través de los hoteles de cuatro y cinco estrellas de Málaga y que está a punto de abrir en Sevilla y Mallorca.

Un día Sánchez vio el artículo, se lo comentó a su socio, viajaron para analizar los modelos de negocio originales y volvieron a España para hacer el estudio de mercado. “Pensamos: ¿Cómo no se le ha ocurrido a nadie antes? Había profesionales autónomos, no profesionalizados, que no invertían en marketing, así que decidimos desarrollar la idea con una marca”, continúa.

“Al analizar los negocios originales queríamos saber en qué fallaban, porque no queríamos repetirlo, y ver qué cosas nos gustaban para repetirlas. Dentro de los fallos vimos que se manejaba dinero durante el tour, así que lo eliminamos. También vimos que era importante el tiempo que llevaba ir de un sitio a otro. El tiempo en una ruta es importante. Que los intervalos entre un local y otro no sean largos. Si son tres horas, el cliente percibe que la mayor parte está de paseo, no funciona”, desvela.

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