Modelos de ‘coworking’ que sí funcionan

Sin necesidad de echar un vistazo al plan de tesorería a dos años que te has currado, nos atrevemos a decirte que montar el enésimo coworking para startups en el centro de una ciudad –precisamente para startups que están boquerón–, ya no es negocio.

image
Montserrat Morillo, en su espacio de coworking.

Ahora bien, si atacas un nicho con una necesidad concreta (como la obligatoriedad de invertir en costes fijos que se amortizan en siete años, pero que tienen una vida útil de cinco años), tienes una oportunidad.

“El coworking es una forma de trabajo que permite a profesionales independientes compartir un mismo espacio de trabajo, tanto físico como virtual, para desarrollar sus proyectos profesionales de manera independiente, a la vez que fomentan proyectos conjuntos, ¿no?”, plantea Montserrat Morillo, odontóloga y perito judicial. ¿Por qué no aplicarlo al sector dental?

“Aplicado a esa actividad, permite que varios especialistas trabajen de forma autónoma e independiente en la misma clínica y compartan tanto el gabinete o consulta en la que tratar a sus pacientes, como sus equipamientos e incluso sus oficinas. Para el profesional odontólogo, el centro sanitario resulta lo más costoso por la inversión material e inmaterial. En este caso, esa parte se realiza íntegramente por la clínica”, afirma Morillo.

Navegalia dental: extracción de gastos fijos

Razón número uno por la que creemos que este modelo de coworking va a funcionar: “Los odontólogos se encuentran con un sector sobresaturado de profesionales y en el que la competencia ha entrado en la guerra de precios y no en dar mayor calidad a los tratamientos y servicios. El exceso de profesionales apenas permite oportunidades laborales por cuenta ajena en condiciones dignas. Los nuevos licenciados (1.533 este último año) no son absorbidos por el mercado”, asegura Morillo.

Razón número dos: “Si el odontólogo entra en una franquicia, normalmente se trabaja a porcentaje sobre la facturación o producción del doctor. Se manejan porcentajes desde el 18% al 24%, lo que configura una remuneración muy baja y un sentimiento de explotación para el profesional, con el consiguiente descontento y rotación de profesionales”.

Razón número tres: Si entra a trabajar para una aseguradora, ver, a grandes rasgos, razón número dos...

“El odontólogo puede con el modelo de Navegalia actuar de forma totalmente independiente y fijar sus propias reglas, trabajar con los proveedores que decida, enviar los trabajos a los técnicos de laboratorio que desee, seleccionar sus materiales e instrumental e incluso su propio equipo profesional auxiliar si lo necesitan”, propone. Y todo ello sin incurrir en los gastos fijos que conlleva abrir una consulta propia. De momento, arranca en Sevilla con un espacio de tres gabinetes y un quirófano dental. Si funciona, ampliarán instalaciones. Y luego ya se verá.

www.navegaliadental.com

Publicidad - Sigue leyendo debajo