"Tuve que hacer el plan de negocio 36 veces hasta tenerlo bien”

Sergio Sánchez, gestor del Grupo Myron, fue el último ganador del Premio Emprendedores a la Mejor Idea Empresarial.

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Sergio Sánchez (derecha), su hermano Raúl y su cuñada Esther, fundadores del Grupo Myron, ganadores del Premio Emprendedores a Mejor Idea Empresarial. Los premios han sido patrocinados por Vodafone España.

Una comida familiar fue el contexto en el que se empezó a gestar la idea del Grupo Myron. Sergio Sánchez, su hermano Raúl y su cuñada Esther comenzaron a hablar sobre la dificultad que tenían algunos médicos para entender todos los cortes transversales que genera un TAC. No se trataba de un tema de conversación aleatorio… Raúl es enfermero, Esther es radióloga y comentaban una de las complicaciones cotidianas del trabajo.

“Mi cuñada veía que había muchos especialistas que no tenían toda la formación necesaria para imaginarse todas esas fotos y ver el órgano en tres dimensiones. Entonces se lo comentó a mi hermano que es supervisor de enfermería de medicina nuclear, y trabaja todos los días con TACs y él empezó a diseñar modelos, a hacer pruebas”, explica Sergio.

De esta forma se dieron cuenta de que había un nicho de mercado desatendido y decidieron ponerse manos a la obra para crear una nueva tecnología. “Yo soy ingeniero informático y tengo conocimientos de empresa, así que me pidieron que le diera forma y mirase por donde podíamos hacerlo económicamente viable. Fácil no fue, tuve que rehacer el plan de negocio hasta 36 veces...”, añade.

Un futuro cada vez más cierto

Así, de una forma tan poco convencional surgía Grupo Myron, que desde entonces investiga sobre cómo aplicar la realidad aumentada a la medicina y que ha sido galardonado con el Premio a Mejor Idea Empresarial de nuestra revista. Aunque no es de extrañar, porque lo que empezó siendo un proyecto pequeño, ha desencadenado en numerosas vías de investigación y desarrollo. Ayudar al médico antes y durante la cirugía, informar al paciente mostrándole su dolencia en 3D o usar la realidad aumentada para impartir formación son algunas opciones.

Por eso, nos cuenta Sergio, que aún les queda la parte más difícil: acotar y decidir por dónde van a encaminar la futura sociedad. “Hay muchos campos que se han abierto y tenemos que decidir por cual ir. No podemos abarcar todo, ni tenemos capacidad ni medios. Además hay que buscar que sea rentable, que tengamos un retorno de ese trabajo y que el dinero nos permita seguir investigando y seguir creciendo como empresa”, explica el responsable informático.

Sergio reconoce que han vivido muchas anécdotas curiosas durante el desarrollo del proyecto. En una ocasión recibieron una llamada de un cirujano reconocido para proyectar la columna vertebral de un paciente en una operación muy complicada: una escoliosis afectada por un tumor que había crecido hacia atrás. “Mi hermano se metió en el quirófano y tuvo que estar sujetando la tablet de pie un montón de horas, para ir ajustando online sobre la marcha. De esa forma, el médico pudo ver donde estaba exactamente la columna del paciente y operar”, cuenta Sergio .

Los comienzos siempre son difíciles. Después de dedicar horas y horas a diseñar la tecnología, idear un plan de negocio rentable y a buscar la financiación necesaria, respiran aliviados. Se ve, cada vez más cerca, la luz al final del túnel y ya piensan en comenzar a mover ficha. “No tenemos la empresa porque estamos en la fase beta. Con el premio, la idea es constituir la sociedad. Además, cogeremos un local porque hasta ahora estábamos en una habitación de un piso de uno de nosotros”, explica Sergio, mientras cuenta, que otro de sus propósitos es ampliar la plantilla: “Vamos a contratar a una persona, porque necesitaríamos a alguien que se encargue del tema de desarrollo de software puro y duro”.

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