España, a la zaga en el consumo de los wearables

El consumo de la tecnología ponible crece más deprisa a escala global que en nuestro entorno cercano. Los smartwatches y pulseras de actividad siguen siendo los artículos más demandados.

Buenos auspicios para la comercialización de relojes y pulseras inteligentes según la firma IDC que acaba de anunciar unas previsiones de ventas a escala global de 101,9 millones de unidades cuando haya finalizado 2016. La consultora International Data Corporation (IDC) anuncia para este año un incremento del 29 % de las ventas de wearables en relación con el año anterior. La consultora expone que el sector de los wearables logrará una tasa de crecimiento anual compuesta situada en el 20,3%, lo que supone que, para el año 2020 ya se habrán introducido en el mercado más de 213,6 millones de wearables en todas las partes del mundo.

Sin embargo, Francisco Almeida, Research Analyst, European Mobile Devices, reconoce que, aunque el mercado global experimente un crecimiento anual de dos dígitos, en el caso de Europa occidental se observa una caída en el consumo debido, en gran medida, a los elevados precios de este tipo de productos. En cuanto al mercado español, sigue la misma línea que el europeo, algo que Almeida justifica por la similitud entre los consumidores y el modus operandi de los grandesplayers. En ambos mercados, sigue siendo el reloj el gadget preferido

Uno de los analistas de IDC, Jitesh Ubrani, asegura que a diferencia de los smartphones, que lograron consolidar una gran multitud de tecnologías a través de un único dispositivo, el sector de los wearables está compuesto por un gran número de dispositivos dispares entre sí. Los relojes y las pulseras son los más populares, pero el mercado se está beneficiando de la aparición de otro tipo de dispositivos, como la ropa o las gafas”. Señala el desarrollo que están teniendo en el mercado profesional los wearables para complementar o sustituir a los dispositivos existentes, “particularmente para los trabajadores de campo o en plantas de producción”. En el caso de la ropa, permiten la captura de datos.

Relojes y pulseras

Así, el mercado de los smartwatches ha experimentado un aumento del 41% a lo largo del 2016 respecto a esta altura del año pasado, gracias a productos como Apple watch. En 2015 su peso fue del 40,4 %, consiguiendo casi 32 millones de unidades. Sin embargo, hay diferencias entre los tipos de relojes: mientras que el foco actual está centrado en los relojes inteligentes, el crecimiento futuro procederá de los relojes “básicos” que cuenten con algún tipo de aplicación para regular el ejercicio o medir el sueño. A su vez, se prevé que el crecimiento de los relojes inteligentes siga en alza, hasta situarse en el 52,1% de cara al año 2020.

En cuanto a las pulseras, a pesar de su sencillez, siguen dominando el segmento aunque es previsible que en un futuro cedan la delantera a los relojes. En el caso de las gafas, y aunque se prevé que suponga menos del 10 % del mercado de los wearables en 2020 en el número de unidades, su peso en el negocio puede rondar el 40 %. Por su parte, la ropa supondrá el 7,3 % del mercado en 2020.

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