Specialisterne ofrece talento TEA a empresas tecnológicas

Los profesionales con altas capacidades que ofrece Specialisterne están diagnosticados con algún tipo de Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) o Asperger.

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Aula de formación para los consultores de Specialisterne

La compañía la fundó Thorkil Sonne hace 12 años en Dinamarca y está ya presente en 15 países. A España, Specialisterne llegó hace tres años a través de su actual director general, Francesc Sistach, padre de Sara, una niña diagnosticada de Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).

Empoderar profesionalmente a personas con TEA de alto funcionamiento y síndrome de Asperger en el sector TIC (Tecnologías de la Información) es el objetivo de Specialisterne. Se trata de una iniciativa de impacto social pero, jurídicamente, está constituida como una empresa privada que ofrece profesionales cualificados a terceros. Como tal se rige por los mismos parámetros de rentabilidad, escalabilidad y, por supuesto, sostenibilidad económica. Hasta el momento, en España, han formado a más de un centenar de profesionales e incluido en su plantilla a 50 empleados que ellos llaman consultores.

La prevalencia en España de personas con TEA es de 1 de cada 120, mientras que en Estados Unidos alcanza a 1 de cada 68. De ellos, sólo un 12% en edad adulta disfrutan de un puesto de trabajo. Ese era el problema y Specialisterne ofrece la solución con la que pretende aprovechar laboralmente las altas capacidades que muchas de estas personas muestran en sectores como las TIC. Specialisterne S.L. es, pues, una consultora informática que ofrece una amplia gama de servicios profesionales en TI enmarcadas en tres grandes áreas: desarrollo de software y gestión de operaciones; pruebas de software y control de calidad y procesos de datos y documentos.

En qué son buenos

Hablamos con Susanna Torrente, directora de Business, quien describe algunas características de estas personas. La primera es la singularidad, de manera que, aunque puedan compartir diagnóstico y grado, cada una tiene un comportamiento diferente. Pasión por los detalles, elevada capacidad de concentración, tenacidad, mucha memoria, intereses muy focalizados y competencia visual, son los otros valores subrayados por Susanna.

Todo ello les convierte en grandes empleados para tareas rutinarias y de atención al detalle que también se dan en muchos otros profesionales informáticos, más frikis a veces con las máquinas que los TEA.

Para qué tipo de empresas

Todas aquellas que necesiten a personas brillantes en tratamiento de datos, digitalización, tratamiento de imágenes, pruebas de software o monitorización de sistemas informáticos. “Nosotros siempre decimos que tenemos el servicio ideal para las startups o cualquier otra empresa de base tecnológica, dice Susanna.

La empresa ofrece servicios que se pueden prestar tanto en remoto como en las instalaciones del cliente. Para ello, todos los consultores reciben formación previa que les ayude a moverse en estos ámbitos. Además, proporcionan soporte mediante seguimiento con tutores para ver cómo se desenvuelven los consultores y orientar al equipo de la empresa en el trato con ellos.

Casos de éxito

Tienen muchos. Contaba Francesc Sistach, en una charla TEDx en San Cugat, el de dos consultores que participaron en el desarrollo de una máquina para inspeccionar huevos de gallina y donde tuvieron que visualizar 100.000 fotografías de huevos. Lo hicieron con tal consistencia que llegaron a detectar patrones tipo que ni los expertos habían advertido. Por su parte, Susanna habla de un chico que empezó haciendo testing de ejecución, un trabajo rutinario, hasta llegar a la fase de automatización, mucho más compleja.

Pero, además de la eficiencia laboral, contratar a estas personas en una empresa ayuda a gestionar la diversidad y a introducir valores en la compañía. Eso sí, recuerda que las bromas te las tendrán que reír los otros porque, dentro de la mayoría de las personas con TEA, no entienden bien la ironía ni los dobles sentidos.

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