¡Buenas ideas! No todos los días se inventa un nuevo combustible

Producción sostenible de hidrógeno y oxígeno por electrólisis del agua del mar.

image
José Miguel Bermúdez (de pie, segundo por la izda.), junto al resto del equipo.

“No podemos imaginar un futuro en el que sigamos dependiendo de combustibles fósiles –que producen el 95% del hidrógeno- y en el que las emisiones de CO2 sigan siendo un problema”, sostiene José Miguel Bermúdez, CEO y fundador de Bound4blue. Así para solucionar ese problema se pusieron a trabajar para eliminar esa dependencia. El resultado es una embarcación que produce hidrógeno – y oxígeno – mediante la electrólisis del agua del mar. “Bound4blue combina la velocidad del viento y la alta densidad del agua para producir hidrógeno y oxígeno de una forma escalable y eficiente, utilizando sólo los recursos renovables, sin producir emisiones contaminantes. El hidrógeno no sólo es un negocio de 80.000 millones de dólares en la industria química, sino que también es una fantástica fuente de energía limpia que está reemplazando al petróleo en muchas aplicaciones”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

El proyecto se remonta a 2006 en torno a este ingeniero aeronaútico, su padre, Ignacio Bermúdez, y un compañero de universidad, Jorge Salas. “La idea surge cuando buscábamos una forma de introducir energía con un sistema móvil, es decir, que no estuviera anclado a tierra. Fuimos refinando la idea hasta llegar a la vela rígida. En 2009, nos unimos a IDI Eureka, una empresa que nos aportó toda la parte de gestión empresarial que nos faltaba. Y fue en 2014 cuando decidimos lanzar Bound4bluecomo una realidad empresarial”, relata Bermúdez.

La idea del proyecto gira en torno a la generación de energía, en forma de hidrógeno, a través del uso de velas rígidas. “Nuestro planteamiento, por un lado, es que puedes disponer de varias velas en un buque convencional o de carga y reducir el consumo de combustible, a través del empuje que ofrece las velas en detrimento del consumo de combustible que gastaría el motor. Es cierto que el concepto de vela rígida es de los años ochenta e incluso se ha venido utilizando en competición en la Copa América de 2010 y, antes, en los barcos de Jacques-Yves Cousteau. Pero como alternativa real de propulsión no ha sido hasta hace bien poco. Las dos aplicaciones en las que nos hemos centrado son: reducción del uso de combustible y plataforma dedicada a la generación de hidrógeno y oxígeno”.

Ahora mismo, cuentan ya con el diseño y los primeros prototipos para arrancar. “Acabamos de cerrar una primera parte de la primera ronda y de recibir parte de esos fondos. Y en noviembre empezamos con la construcción de los primeros prototipos, primero, en estático en tierra, para después, embarcarla y probarla en mar abierto”, enumera Bermúdez, que reconoce que la complejidad del proyecto está en la identificación de los potenciales clientes. “Para la parte de uso de vela como reducción de combustible, los clientes serán, probablemente, astilleros, armadores, compañías de ingeniería naval, navieras, etc. Y para la segunda fase, la del hidrógeno, seguramente, un gran consumidor, que tenga la fuerza suficiente para llevar esto a escala real e industrializarlo. Por ejemplo, una compañía gasista, o la industria minera, o la del vidrio. Vender este producto y/o servicio es complicado. De hecho, estamos proyectando nuestro modelo de negocio en llegar a tener la tecnología lista y, o bien transferirla o licenciarla. Es obvio que nosotros, como empresa, no nos vamos a poner a construir barcos. Tiene que ser en conjunto, con alguien que tenga músculo financiero o industrial”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

El plan interno de Bound4blue pasa, en una primera fase, por llegar a un prototipo operacional de vela, es decir, una vela operativa. “Y en una segunda fase, llegar a un primer demostrador de todo el sistema, aplicando esa vela al tema del hidrógeno, es decir, tener un barco a pequeña escala con velas turbinas capaz de generar hidrógeno, que nos sirva para demostrar que nuestro sistema funciona. Y a partir de ahí, iniciaríamos el proceso de comercialización. Es cierto que ya nos gustaría contar dentro del proyecto como socios con los futuros usuarios finales. Queremos que se integren en el proyecto para que esa vía comercial ya esté más trabajada”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Startups