El inventor que gana todos los premios a la innovación

Trabaja en el departamento de I+D+i de Libelium. El resto del día, lo dedica a inventar siguiendo la máxima de que no basta con ser bueno, hay que ser el mejor. Así ha cosechado prestigiosos premios nacionales e internacionales donde destaca por su tremenda capacidad innovadora. 

Luis Antonio Martín Nuez, de 26 años, trabaja en el equipo de I+D+i de Libelium desde que finalizó sus estudios de ingeniería electrónica. Sus tardes, sin embargo, las pasa en Makeronilabs, una asociación cultural para el desarrollo de proyectos creativos mediante el uso de nuevas tecnologías. Aquí se practica la ciencia ciudadana, conforme a la filosofía maker, de la que es férreo defensor y alumno aventajado de su mentor espiritual y paisano, David Cuartielles, cofundador de Arduino.

De Makeroni salió el proyecto Eye of Horus, del que ya se informó en esta web al ser seleccionado por un jurado de ingenieros de la NASA como el mejor desarrollo en el certamen internacional Space Apps Challenge. Con el mismo acudirían, meses más tarde, a Emiratos Árabes, tras ser elegidos como uno de los 10 proyectos semifinalistas- entre 600- para el certamen internacional UAE AI & Robotics Award de Dubai.

A los Makeroni les hemos visto también en varias ocasiones en el apartado de ciencia de El Hormiguero, de Pablo Motos, donde mostraron, entre otros, un prototipo de orientación para personas ciegas consistente en una cámara 3D que monitoriza el entorno y avisa con vibraciones a la persona invidente de dónde le llegan obstáculos desde un entorno de 30 cm a 3 m.

Con el proyecto No More! -dispositivos wearable inteligentes en forma de pulseras biomédicas para distintas patologías crónicas-, Luis Martín recogió el premio nacional Yuzz Jóvenes con Ideas 2014, el Innova Aquae 2015 y el Treelogic al Espíritu Innovador.

EMPRENDEDORES. ¿Cuántas patentes tiene?

LUIS MARTIN.-No patento. Trabajo en open source así que lo libero todo para que cualquiera puede acceder a lo desarrollado y seguir trabajando sobre eso o adaptarlo a lo que le interese. Por ejemplo, el Eye of Horus fue valorado por la NASA como solución de ayuda a los astronautas para controlar ciertos mandos de la nave con la mirada, pero el ingenio lo concebimos originalmente como una solución de seguridad laboral para las cadenas industriales de montaje. Depende del uso que cada uno quiera dar a esa tecnología que, en esencia, consiste en un wearable inalámbrico que combina tecnologías de visión artificial y tratamiento de la imagen para poder manipular objetos distantes sin tocarlos.

EMP: ¿Y por qué no aprovecha alguna de esas ideas para crear empresas?

L.M.-No lo descarto. Después de ingeniería electrónica, estudié Ingeniería Industrial Superior en la especialidad de administración, así que eso de los números y el business plan me gusta. De hecho fundé, con Javier Soto, una startup Onomo, para comercializar una brújula, Haize, para ciclistas. Esta idea sí la patentamos, pero creo que todavía me faltan cosas por aprender y encontrar una idea potente antes de entregarme full-time al mundo del emprendimiento. Si algún día doy el salto, me gustaría hacerlo en serio, aunque luego fracase. Veo, además, muchos apadrinados en este mundo, que está bien para el que los tiene, pero el que no tiene padrinos debe compensar esa carencia con buenas ideas.

EMPRENDEDORES. ¿Entonces, si deja todo en abierto, para qué inventa?

L.M.-No hago todo de manera altruista. Hay dos razones fundamentales que me motivan cuando creo: Una es desarrollar algo útil y ganar dinero para seguir inventando y haciendo lo que me gusta de manera independiente. La segunda es aprender y descubrir cosas nuevas, que puede resultar tan gratificante como el dinero.

EMPRENDEDORES. ¿Cómo dio con usted el Hombre de Negro?

L.M.-Fui yo quien contactó con ellos después de ver a un científico italiano presentando una tecnología similar a la nuestra. No hace falta que traigáis gente de fuera para mostrar cosas que también hacemos aquí, les dije, y entonces nos llamaron.

EMPRENDEDORES. ¿No tiene intención de engrosar la lista de fuga de cerebros?

L.M.-Desde luego me gustaría irme un tiempo de Zaragoza, a Berlín, EE.UU u otro sitio. Me quedan muchas cosas por aprender y me interesa mucho la interacción de la tecnología y el arte, y en estos lugares hibridizar estos temas, es el pan de cada día. Luego,ya veremos.

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