La Comisión Europea invierte en dos emprendedores de Elche que empezaron lanzando latas de refresco al espacio

La empresa PLD Space, que desarrolla cohetes reutilizables de combustible líquido, ha recibido un respaldo financiero de cerca de dos millones de euros en la fase 2 de la convocatoria Instrumento PyME de la Comisión Europea.

La empresa PLD Space ha recibido un respaldo financiero de cerca de dos millones de euros en la fase 2 de la convocatoria Instrumento PyME de la Comisión Europea. Esta dotación permitirá a la compañía ilicitana continuar con el proyecto ARION para el desarrollo de lanzadores espaciales reutilizables. Se trata de la aportación económica pública más elevada conseguida por PLD Space hasta la fecha y es, además, el mayor respaldo público para una PyME a nivel europeo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

El apoyo de la Comisión Europea al proyecto de PLD Space permitirá continuar con el desarrollo del lanzador reutilizable ARION 1 y contribuir a su comercialización a nivel europeo. También, fortalecerá el modelo de negocio de PLD Space y abrirá nuevas oportunidades comerciales para el mercado suborbital en Europa. Además, ARION 1 hará posible la validación del 70% de las tecnologías que volarán posteriormente en el cohete orbital de la empresa ARION 2, que situará pequeños satélites alrededor de la Tierra.

Con esta ayuda institucional, la Comisión Europea busca apoyar e invertir en los negocios más innovadores para impulsar a los nuevos líderes de mercado del futuro. Para ello, proporciona apoyo financiero, soporte técnico y el asesoramiento de mentores expertos del sector espacial.

Desde que la empresa del Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche PLD Space superase en enero de 2017 la fase 1 de esta convocatoria, la compañía ha reforzado su modelo de negocio gracias al soporte de la Comisión Europea. El CEO (Chief Executive Officer, por sus siglas en inglés) y co-fundador de PLD Space, Raúl Torres, ha señalado que gracias a esta inyección económica la empresa se ha fortalecido. “Estamos mucho más cerca de desarrollar un cohete espacial que permita a España tener capacidad propia de lanzamiento científico y comercial al espacio. Se trata de una oportunidad con la que solo cuentan, en la actualidad, diez países en todo el mundo”, ha apuntado.

Además, la empresa ilicitana ha recibido el apoyo y la mentorización de personalidades de relevancia en la industria espacial como Franco Malerba, el primer astronauta en la historia de Italia que voló en el transbordador espacial de la NASA en la misión STS-46. Malerba, que además ha sido miembro del Parlamento Europeo, ha aportado durante 2017 sus conocimientos y experiencia a la compañía contribuyendo así a la visibilidad de PLD Space. El astronauta continuará asesorando a estos emprendedores durante la siguiente fase de la convocatoria. Además, la empresa prevé una posible colaboración con otros astronautas europeos que podrían sumarse al proyecto ARION en calidad de asesores.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Su historia

Puede parecer un tópico, pero Raúl Torres y Raúl Verdú, cofundadores de PLD Space, ya soñaban de pequeños con el espacio y ese sueño se convirtió en una obsesión. Y casualidades –o no- de la vida, su sueño les unió. Ambos ingenieros se conocieron en la biblioteca de la universidad donde estudiaban. Y juntos decidieron trabajar en un proyecto para un concurso que había organizado la Agencia Espacial Europea, que consistía en desarrollar un satélite del tamaño y peso de una lata de refresco. La Agencia Espacial Europea proporcionaba a los participantes un cohete, que subía hasta un kilómetro, y el satélite que, a esa altura, bajara en paracaídas y se comportara mejor, ganaba la competición. Con ese objetivo, trabajaron en el desarrollo de un satélite. Pero, a los pocos días, se dieron cuenta que les gustaba más diseñar el cohete que el satélite. Y dicho y hecho: decidieron centrarse en el cohete.

“De pequeño –recuerda Torres- siempre había sido un apasionado del espacio y de la tecnología espacial. A diferencia de otros sectores, la tecnología ha ayudado a reducir las cosas. Pero, no así, en el ámbito espacial, donde los cohetes han sido muy grandes. Y siempre había pensado en la idea de que tendría que haber cohetes grandes para satélites grandes y pequeños para satélites pequeños. Cuando te metes más en el análisis de estos mercados, te das cuenta que las empresas que desarrollan tecnologías pequeñas para acceder al espacio no tienen capacidad real de poder lanzar un gran cohete. Sólo las grandes empresas pueden hacerlo. Ahí fue, cuando empecé a pensar en la posibilidad de una oportunidad de negocio”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Descartado, por tanto, lo del satélite, los ‘Raules’ pusieron todo su empeño en diseñar un cohete de pequeñas dimensiones capaz de llegar al espacio. “A mediados de 2010, nos pusimos en contacto con una empresa a la que le ofrecimos la posibilidad de que utilizaran nuestro futuro cohete para lanzar ‘algo’. Y así probamos una pequeña instrumentación científica en nuestro primer cohete”.

De forma paralela, trabajaron también en un plan de negocio para saber sí realmente tenía sentido empresarial. “Con nuestro business plan, nos presentamos a un concurso de jóvenes emprendedores de Valencia, y ganamos. Nuestro objetivo ya era desarrollar un cohete no tripulado que pudiese proporcionar acceso científico y comercial al espacio a empresas que no disponen de grandes recursos para ello. Como vimos que podría tener una viabilidad comercial, decidimos constituir PLD Space, a finales de 2011. Y gracias a la gerente del Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández, de Elche, nos instalamos allí”.

Cuestión de propulsión

Durante todo el año 2012, maduraron la idea y trabajaron en un plan de negocio más profundo para presentarlo al CDTI. En diciembre de ese año, consiguieron un Neotec para desarrollar la tecnología crítica necesaria para crear un lanzador de satélites. “En nuestro caso, la tecnología crítica que habíamos identificado era la propulsión, los motores cohete de combustible líquido, que usan queroseno de avión y oxígeno líquido, y que, al quemarse, generan un empuje. CDTI nos aprobó un proyecto de un millón de euros: él aportaba 250.000 y nosotros teníamos que conseguir 750.000 euros”. Con ese proyecto aprobado, fueron a buscar inversión privada, que consiguieron en junio de 2013.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Dos años después, hicieron el primer ensayo de motores cohete de combustible líquido que se ha desarrollado en España y en Europa enfocado a cohetes pequeños y reutilizables. “Como nadie antes había hecho esto, tuvimos que construir en el aeropuerto de Teruel las instalaciones para probar esta tecnología. Hicimos una fuerte inversión en el desarrollo de la tecnología crítica y en crear las instalaciones. El ensayo fue un éxito y demostramos al CDTI, a los inversores y a la industria que se puede hacer tecnología partiendo de cero”.

"Ya hemos escalado la empresa, mudándonos al parque Industrial de Elche donde somos 32 personas a tiempo completo más otras 12, en Madrid, trabajando en GMV. Estamos preparando una segunda ronda, con miras a cerrarla este año 2018, de unos 10 millones de euros, para contratar a 25 personas más para el desarrollo de la tecnología necesaria de un demostrador de cohetes y para efectuar el lanzamiento a mediados de 2019. Con ese dinero y con ese personal, desarrollaríamos un cohete que permitiría llegar al espacio para probar allí todas las tecnologías necesarias para poner un satélite en el espacio. Es decir, pasaríamos de probar cosas en laboratorio a hacerlo en el espacio y conseguir experiencia de vuelo”.

El objetivo de PLD Space es que cualquier empresa, universidad o centro de investigación pueda acceder al espacio de una forma rápida, frecuente y económica. “Tenemos tres tipos de potenciales clientes. Uno son los centros de investigación y las universidades, que desarrollan proyectos de investigación en el ámbito médico y farmacológico, de las ciencias biológicas, física…, es decir, que realizan experimentos que deben probar en condiciones espaciales. En la Estación Espacial Internacional, se hace mucha investigación. Pero probar allí supone mucho dinero, porque lo debe hacer un astronauta y eso no se lo pueden permitir los centros de investigación. Nuestra propuesta es ofrecerles un cohete más económico para que puedan probar sus experimentos. Otro cliente potencial serían las empresas privadas que desarrollan tecnología y que tienen que probar en condiciones espaciales (por ejemplo, un panel solar o una antena) para incrementar su nivel de madurez tecnológica. Podrían probarlo en un laboratorio, pero ahí sólo se simulan las condiciones y no es lo más atractivo para el comprador futuro de ese producto que quieren probar. Y, por último, también podrían ser clientes las agencias espaciales, ya que tanto para exploración espacial como para hacer investigación científica, necesitan de acceso frecuente y recurrente al espacio. Y habría una cuarta línea, que aún es incipiente: empresas que, en un futuro, pondrán en órbita pequeños satélites para ofrecer servicios tecnológicos (Internet, big data, uso de imágenes por satélite en tiempo real, observación terrestre del clima o de movimientos migratorios)”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Startups