¡Las apps más irreverentes! Por si creías que lo habías visto todo en el mundo del tinder

Desde cobrar por tomarte un café con alguien hasta quedar con un mecenas que te pague los estudios. Estas son algunas de las apps más llamativas en el mundo del tinder.

Kiki: los encuentros tienen un precio

Dicen que Kiki es la única aplicación que te garantiza que vas a tener citas con otras personas. Las razón de su convencimiento se basa en que tienes que pagar por la compañía. Quienes persiguen tener la cita pagan por ese encuentro y quienes se ofrecen cobran.

Se trata de una aplicación socia, fundada en Marbella pero domiciliada en Londres, por el emprendedor y publicista digital Christian Urbina quien lidera ya un equipo superior a 10 personas. La app se vale de un sistema de geolocalización y conecta a un usuario que busca compañía con otro cercano dispuesto a ofrecerla. A priori, la plataforma establece una serie de tarifas que van desde los 5€ por tomar un café, 20€ por compartir cena en un restaurante o más de 100€ por viajar a otra ciudad. El 70% del importe es para la persona que acude a la cita y el resto para la plataforma. Se autodefinen como el Airbnb de las citas y, aunque desde el principio han sido conscientes de la polémica del nombre, insisten en desmarcarse de las connotaciones meramente sexuales del nombre de la app en español argumentando que tiene otros significados, como coleta de niña/o o que en otros idiomas el significado difiere mucho, como en el japonés donde la palabra kiki se traduce por equipo.

Hater: para encontrar pareja según lo que odias

¿Qué no te gustan los animales?, ¿qué detestas el jazz? pues como siempre hay alguien que cultiva las mismas fobias que tú eso puede ser lo que te una a otra persona. Así al menos lo entendieron en Hater , una aplicación que te ayuda a encontrar pareja en función de odios comunes más que en las simpatías. Su fundador y director ejecutivo es Brendan Alper, un joven estadounidense que trabajó cinco años en la firma financiera Goldman Sachs y que sabía cómo hacer dinero.

“Investigué un poco y encontré estudios que demuestran que detestar las mismas cosas puede unir a la gente, y que uno está dispuesto a ser más honesto y abierto sobre lo que odia que sobre lo que ama”, explicaba el fundador en un medio. Hater aprovecha la información de los usuarios para encontrar las coincidencias más compatibles. La aplicación es gratuita pero, por el momento, está solo disponible en inglés.

Bristlr: cuando amas las barbas

Para los que gustan de los hombres con pelo en la cara Bristlr es la aplicación ideal. Esta app de citas conecta a “aquellos que tienen barba con otros a quienes desean acariciarla”. Según consta en su página web, la idea nació como una broma del joven barbudo John Kershaw, de 28 años, en octubre de 2014, y ha creado más de un millón de conexiones en más de 100 ciudades de todo el mundo. También gratuita y en inglés.

Align: según los horóscopos

Si crees en la magia de la astrología y constantemente revisas tu horóscopo para ver con quién eres compatible y cuándo es un buen momento para salir y encontrar el amor de tu vida, ahora hay una aplicación de citas que te puede ayudar a encontrar tu pareja basada en en tu signo del zodiaco. Align , a través de su “astroalgoritmo” permite al usuariuo construir su perfil con rasgos específicos de signos y emoijis y luegobusca perfiles coincidentes.

Luxy: el tinder para millonarios

Si no te gustan los pobres Luxy puede ser la aplicación perfecta porque afirman que solo te van a poner en contacto con personas millonarias, amantes del éxito y el glamour.

Sugar Daddy

El nombre de la plataforma online es SeekingArrangement . Entre sus peculiaridades está la de identificar a personas mayores, hombres y mujeres, conocidos como sugar daddies y mommas, “hombres y mujeres exitosos que saben lo que quieren” que conectan con gente joven, sugar babies. Estos segundos expresan lo que quieren a cambio de la cita y el adulto decide si está o no dispuesto al pago. Las exigencias pueden ir desde costear los estudios hasta algún antojo caro. Lo que de verdad es busca en esa relación sin tapujos y también en castellano.

Publicidad - Sigue leyendo debajo