El árbol Frankenstein: Todo un huerto en un solo árbol

Se le conoce ya como el árbol Frankenstein y está a medio camino entre obra de arte e ingeniería agrícola. Se trata de un experimento realizado por un profesor de arte de la Universidad de Siracusa ((EEUU) que ha dado como resultado un árbol capaz de producir 40 especies diferentes de fruta.

Imagen del árbol frankenstein

El nombre del autor de este árbol prodigioso es Sam Van Aken, profesor en la Universidad de Siracusa (EE.UU.) quien, haciendo uso de técnicas convencionales de injerto, ha conseguido un árbol con multitud de colores y gran belleza del que pueden brotar hasta 40 especies de frutas diferentes.

Sam Van Aken se presenta como un artista contemporáneo que trabaja más allá de los modos tradicionales de creación artística, cruzando géneros y disciplinas para desarrollar nuevas perspectivas sobre temas como la comunicación, la botánica, la agricultura, la climatología y el impacto cada vez mayor de la tecnología. Para la creación del árbol Frankenstein se ha apoyado en el conocimiento de un equipo de biólogos y agricultores aprovechando las técnicas de injerto que suelen utilizar.

Todos los frutos del árbol son con hueso

Comparten todos los productos ser frutos con hueso que van desde cerezas hasta melocotones o almendras. Para ello injertó partes de muchos tipos de árboles frutales distintos, pero con afinidades en la estructura cromosómica. Para la realización del proyecto no fue necesario recurrir a productos químicos complejos ni experimentar con nuevas técnicas, es decir, se que obtuvo por un procedimiento natural

Decir, no obstante, que el ingenio lo asocia más el autor a una obra artística que a una solución a la industria hortofrutícola. Hasta el momento se han creado alrededor de 20 árboles mágicos que se reparten por distintos puntos de Estados Unidos, desde museos hasta colecciones privadas dada la belleza que puede cobrar.

Durante la mayor parte del año, el árbol se mantiene como cualquier otro y es en primavera cuando su aspecto se convierte en un espectáculo con el florecimiento de las distintas tonalidades de la flor de los frutos.

Según un artículo publicado por National Geographic, la elección del artista con este proyecto es concienciar  a la sociedad sobre la pérdida de la diversidad en la alimentación y, con ella, de una parte de su identidad. “Casi todos nuestros árboles frutales fueron traídos aquí por inmigrantes, así que no se trata solo de comida: nuestra cultura está ligada a estas frutas, que son nuestra historia”, señala el profesor.