El innovador invento que combate el insomnio y la ansiedad

En Blanky han lanzado al mercado la primera marca de la península ibérica que comercializa mantas pesadas bajo el método DTP (Deep Touch Pressure), capaz de reducir el insomnio en un 50% o eliminarlo en algún caso y otros trastornos del sueño.

Blanky

El Blanky saben que dormir es una necesidad vital para que nuestro cuerpo y nuestro cerebro repongan energías además de contribuir al proceso de crecimiento y a la regulación de ritmos biológicos. Existen factores sobre los que ya se conoce su incidencia en la calidad del sueño, como la edad, la actividad diurna, el estados de ánimo o alguna patología, pero también hay estudios que asocian la mala calidad del suelo con la posible aparición de otras enfermedades.

La pandemia ha disparado los trastornos del sueño. Las largas estancias en casa con el teletrabajo, ejecución de multitareas o, simplemente, el miedo a que a alguien de nuestro círculo o a nosotros mismos nos afecte el Covid, han aumentado los niveles de estrés y ansiedad con un considerable crecimiento de personas que ven alteradas sus horas de sueño.

Soluciones para paliar estos trastornos hay muchas. Van desde técnicas de relajación hasta dietas, ejercicios especializados o la ingesta de psicofármacos. En esta última práctica había caído Pedro Caseiro siendo todavía muy joven a causa del estrés laboral. Llegó un punto en el que tuvo que plantearse elegir entre dejar el trabajo o seguir tomando cada noche las dos pastillas de ansiolítico.

Fue a raíz de su problema personal por lo que se interesó por unas mantas bastante extendidas en centros terapéuticos del centro y el norte de Europa que favorecían el sueño. El secreto estaba en el peso de la manta, llena de gránulos capaces de producir un efecto calmante en aquellos pacientes que padecen de insomnio. El la probó y le funcionó, pero detectó un doble problema: el precio y la poca innovación en un producto que llevaba ya más de 15 años en el mercado.

Aprovechando estas dos fisuras, se dispuso a renovar las mantas e introducirlas en el mercado peninsular empezando por Portugal, su país de origen, y siguiendo por España. Se asoció a Ricardo Parreira -actual director de Producción y Logística-y entre ambos fundaron Blanky la marca a través de la cual fabrican y distribuyen unas mantas terapéuticas como solución natural y clínicamente acreditada para mejorar la calidad del sueño.

La suya no es pues una empresa emergente de base tecnológica, sino que operan en el sector textil con un producto ya existente, pero mejorado y a precio más asequible. Sus mantas pesadas están rellenas de gránulos de vidrio hipoalergénico y revestidas de algodón puro. Asimismo, aunque no se puede hablar de un producto 100% ecológico, sí procuran utilizar al máximo materiales sostenibles.

Las mantas pesan entre 4 y 15 kgs -lo recomendable es el 10% del peso de la persona o personas que las utilicen-. La función del peso extra de las mantas es relajar el cuerpo de la misma manera que lo haría un masaje, un efecto que ayuda a liberar las hormonas del sueño y la felicidad, además de disminuir los niveles de ansiedad.  Las mantas las producen en tres fábricas, dos de ellas en Asia y otra en Portugal, y las distribuyen a través de su propio ecommerce. En cuanto a los precios, dependen del tamaño y el peso de la manta, disponiendo desde blanky para niños, al precio aproximado de 130€, hasta blanky para parejas al coste medio de 200 euros.

Aclarar que la palabra manta, en este caso, no debe asociarse a las temporadas invernales puesto que el tratamiento de la misma posibilita su uso a lo largo de todo el año y con altas temperaturas, como las que se registran en España y Portugal durante los meses de estío, circunstancia que permite también compartir la cama con personas que no padecen trastornos de sueño. Asimismo, la manta puede lavarse en máquina a un máximo de 30 grados o someterse a limpieza en seco. Para reducir la frecuencia de los higienización, blanky ofrece también unas fundas protectoras de algodón que pueden lavarse a demanda.

Casero y Parreira lanzaron la marca el año pasado, después de cerca de 8 meses investigando y desarrollando producto hasta dar con la fórmula y los resultados que perseguían. Las pruebas demuestran que su uso reduce en un 50% la severidad en personas con insomnio y, en algunos casos, llegan a eliminarlo.

Blanky, financiada hasta ahora solo con los recursos propios de sus fundadores, opera por el momento en los mercados de Portugal y España aunque la intención es crecer de forma orgánica e ir abriendo nuevos mercados. 

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