Diez ideas rompedoras que transformarán la industria de la agroalimentación

Compiten en Bilbao por un premio de 100.000 euros y apoyo para su lanzamiento directo al mercado

El consorcio europeo EIT Food ha dado comienzo a su edición de 2020 del EIT Food Accelerator Network (FAN), el único programa de estas características dirigido a acelerar el crecimiento y el impacto de start-ups innovadoras en el sector de la agroalimentación. Un total de 60 empresas escogidas de entre 414 candidaturas llegadas de 51 países de Europa compiten en estos momentos en seis ciudades: Bilbao, Munich (Alemania), Lausana (Suiza), Cambridge (Reino Unido), Haifa (Israel) y este año también Helsinki (Finlandia). Las tres ganadoras recibirán un premio valorado en hasta 100.000 euros y su entrada directa en el sector a través de los principales actores del mercado.

Durante cuatro meses, en cada una de esas sedes los emprendedores se someterán a un intenso programa de formación con mentores expertos del ámbito agroalimentario, tendrán acceso a clientes e inversores, además de poder colaborar entre sí. Estas son las diez que están compitiendo en la sede de Bilbao:

Alacarte, una startup catalana que ha desarrollado la primera máquina que reduce el alcohol en vinos y licores. Esto se realiza en minutos, manteniendo el sabor, de modo que, según sus impulsores, “permite al consumidor elegir el grado de alcohol de la bebida, hasta un máximo del 80%”.

AgroPestAlert, de Navarra, que monitorea en tiempo real plagas y variables ambientales para prevenir el deterioro de los cultivos.

Naturbec, una murciana que desarrolla productos basados ​​en microbios que aumentan la fertilidad del suelo y de los cultivos. Ayudan a regenerar los suelos que han sufrido el uso intensivo de fertilizantes, para avanzar hacia métodos ecológicos.

Open Grow, una portuguesa que se dedica a la automatización agrícola inteligente, creando estándares de automatización para cualquier cultivo.

FooD’Nassay, también de Portugal, ha desarrollado una forma innovadora de detectar patógenos transmitidos por alimentos. Mientras los métodos tradicionales necesitan una semana, este dispositivo lo hace en menos de un día hábil.

Odd.Bot, de Holanda, ha desarrollado un robot para eliminar las malas hierbas, de manera que ahorra trabajo manual y reduce o incluso anula el uso de herbicidas, en particular glifosato.

Serket, también de Holanda, ha desarrollado una tecnología avanzada para monitorear granjas porcinas. Mediante el uso de cámaras de seguridad e inteligencia artificial, pueden identificar la salud, la reproducción y los cambios ambientales.

Tsenso, una empresa alemana que indica la verdadera frescura de los alimentos. Calcula exactamente su vida útil en función de las temperaturas a las que fue almacenado y transportado el producto a lo largo de la cadena de suministro.

Nanomik, de Turquía, ha desarrollado un conservante natural para prevenir la pérdida de frutas y verduras frescas antes de ser cosechadas. El conservante reemplaza a conservantes químicos nocivos para humanos, insectos y el medio ambiente.

Crover, de Escocia, ha desarrollado un pequeño dispositivo robótico que puede ‘nadar’ a través de sólidos a granel como cereales y granos, monitoreando constantemente su condición mientras están almacenados sin dejar ningún grano sin control.