Vender una vaca por whatsapp y otros emprendimientos en la España vaciada

Acabar con las desigualdades territoriales generando oportunidades en el entorno rural se encuentra entre los principales objetivos del Gobierno actual. Aquí se recogen cuatro ejemplos de emprendimientos que se han anticipado en esta línea.

Vayavaca o cómo vender una vaca por whatsapp

VayaVaca es un es una plataforma B2B para la compra- venta online de ganado impulsada por Seresco , compañía asturiana especializada en el desarrollo de soluciones de software y a la prestación de servicios dentro del ámbito de las TICs para las diferentes consejerías de Agricultura de las comunidades autónomas y para el Ministerio de Agricultura. 

El proyecto de VayaVaca se concibió con el objetivo de ayudar e impulsar al sector ganadero de país y abrirle la puerta a los mercados internacionales. La solución cuenta con múltiples soluciones en la nube de Microsoft que aportan la máxima seguridad a la hora de realizar transacciones de ganado. Han desarrollado también una app, VacApp, disponible en  Android e iOs Google Play Store y que permite a los ganaderos gestionar explotaciones de vacuno extensivas. 

En realidad se trata de una herramienta en la que ya llevaban tiempo trabajando los profesionales de Seresco, pero finalmente se decidió anticipar su lanzamiento al 20 de abril, en pleno confinamiento, para ayudar a los ganaderos durante el periodo de confinamiento y el estado de alarma de manera que pudieran mantener cierta actividad en su negocio. A día de hoy, la plataforma cuenta ya con la participación de 902 ganaderos que pueden acometer transacciones seguras gracias a la nube de Microsoft Azure.

Rubén Pérez Sobrino, director del área de Consultoría y Software de Seresco, explicaba en otro medio cómo “identificamos las necesidades de los ganaderos que, en aquello que llamamos la España vaciada, no podían disfrutar de las ventajas de la digitalización y se tenían que limitar a las herramientas de venta tradicionales a disposición como, por ejemplo, las ferias ganaderas. Ante esta situación de partida se ideó VayaVaca, un portal 100% seguro donde todos los ganaderos pueden acceder a un mercado mucho más amplio, sin límites geográficos, siempre abierto y confiable desde el punto de vista de la cadena de suministro”.

En la plataforma de comercio electrónico, los profesionales de ganado de cualquier parte tienen oportunidad de anunciar sus ofertas y demandas, a las que se puede acceder desde todos los dispositivos. Asimismo, los anuncios se pueden filtrar por razas, por pesos, sexo, fecha de nacimiento, precios…y, una vez contactada la oferta con la demanda, ambas partes se encargan de cerrar las negociaciones a través del chat. Para aquellos que encuentran más dificultad en anunciar sus propuestas, Vayavaca ha habilitado un número de whatsapp en el que atienden a las personas interesadas en comprar o vender animales.

Entre las principales ventajas que ofrece la herramienta a los ganaderos destacan la reducción del tiempo en las transacciones, abaratamiento del coste de la operación, agilidad del proceso y el acceso a un mercado mucho más amplio que el habitual. En principio, la plataforma está abierta solo al ganado bovino aunque la intención que abrirla a más tipos de ganado.

El vínculo entre la informática y los arándanos

EBA (Ecológico Bovino Arándanos)  es el nombre de la empresa que materializa el sueño de Isabel González Díaz de Villegas de dedicarse a un mundo “en el que creo”. La decisión la tomó en 2013, cuando ya tenía 51 años, 25 de los cuales los puso al servicio de la consultoría informática y tecnológica en entidades financieras. No es que ese mundo le pareciese un infierno y el de ahora el paraíso “porque para dedicar 3.300 horas de tu vida al año a un trabajo te tienes que sentir medianamente confortable”. Fue solo que decidió dar un giro a su vida y dedicarse al mundo en el que ella cree: en contacto con la naturaleza, mucho sostenible y ecológico y desde una perspectiva global.

Así que regresó a su Castañeda natal y montó en la finca familiar una explotación agrícola orientada a la plantación y producción de arándanos y a la cría sostenible de ganado. Pero tampoco se puede hablar de un giro de un giro de 180 grados en su vida sino más bien de 360º. “Se equivoca quien piensa que nada tiene que ver la informática con los arándanos” señala Isabel González. Y es que el protocolo de comunicación Bluetooth, que puede traducirse como ‘diente azul’, toma su nombre del rey danés Harald Gormsson (Siglo X) quien, además de unificar el reino, pasó a la historia con el sobrenombre de ‘diente azul’ por su gran afición al consumo de arándanos.

La informática le ha servido a Isabel González Díaz de Villegas para trasladar al negocio la disciplina de sus hábitos de trabajo para optimizar procesos y medirlo todo. Sabe a lo que dedica cada hora del día, fines de semana incluidos, aunque la rentabilidad que le da la venta de arándanos y la ganadería orgánica tarde mucho más en llegar que con la actividad anterior. “Me conformo con llegar a ganar algún día la mitad de lo que cobraba como ingeniera informática”, dice. 

A la explotación agrícola y ganadera le aplica las bases de la economía circular. La simbiosis entre la ganadería y la agricultura es total para mantener, e incluso mejorar, la riqueza del suelo y la materia vegetal que sustenta. De manera que las vacas producen el estiércol que luego usa como base del compost para abonar los arándanos y estos, a su vez, proporcionan el alimento para los animales. A ellos se destina el excedente de arándanos que EBA no llega a comercializar.

El negocio se orienta al B2B sin pasar por la distribución, “que maltrata el producto”. Entre sus clientes se encuentran empresas de catering y tiendas ecológicas. Sabe que, con su estructura, no puede aspirar a llegar al cliente final pero tampoco la importa en exceso porque el punto de mira lo tiene en la sostenibilidad y la calidad del producto más que en la cantidad. “En cada acción que realizamos en nuestra actividad diaria, ponemos en práctica los principios que son la base de la agricultura orgánica mundial. Son acciones éticas y formas de vida que persiguen el bienestar del planeta y de todos los seres que lo habitan en un entorno de igualdad y respeto. Estos son: Salud, Ecología, Justicia y Prudencia”, sostienen. 

Un proyecto que fija la población local

Desde que se fundara en 1997, el objetivo de AlmaNatura ha sido empoderar a la población rural en cuatro ejes de intervención principales: empleo, educación, salud y tecnología. Todo ello para evitar la despoblación del mundo rural generando oportunidades y no verse obligados a abandonar el entorno rural en su búsqueda

La idea surgió en un pueblo de la sierra de Huelva,  Arroyomolinos de León, como una iniciativa de los hermanos Juanjo e Israel Manzano a quienes luego se uniría en el equipo fundador  Concepción Macías, actual directora de proyectos. En principio, se constituyeron como una asociación para, más tarde, dar el salto a la cooperativa como Sociedad Limitada. En 2013 se convirtieron en la primera empresa Española certificada a nivel internacional como B Corporation- empresa que busca un impacto social positivo- y durante 2017 fue reconocida como una de las mejores empresas para el mundo. Como B-Corp miden su impacto en una triple cuenta: económica, social y ambiental.

Para acometer sus iniciativas procuran alianzas público-privadas. De esta forma consiguieron el año pasado llegar a más de 200 pueblos y ofrecer servicios gratuitos para la reactivación rural a más de 6.000 personas.

Centro de Innovación tecnológica para el medio rural

La idea es crear un Centro de Experimentación e Innovación Tecnológica para el medio rural en la localidad de Peón (Asturias). Para ello, el Principado, a través de la Consejería de Educación, el Ayuntamiento de Villaviciosa y la Fundación CTIC firmarán un convenio que dote a la zona de un centro para su adaptación a un mundo globalizado y altamente tecnificado desde el medio rural.

El proyecto lo lidera el Centro Tecnológico de la Información y la Comunicaciones (CTIC), fundación asturiana de carácter cultural, social y benéfico-docente, sin ánimo de lucro que opera desde 2003. Su misión es ser un agente tractor de innovación y socio tecnológico de las empresas y administraciones. Entre los objetivos principales que se persiguen destaca experimentar lo que deben ser las aldeas del siglo XXI, “aldeas conectadas” a la tierra y al medio(para hacerlo sostenible), conectadas a las personas (que hacen comunidad), conectadas al mundo a través de las telecomunicaciones y, conectadas a los entornos urbanos más cercanos, en palabras de uno de los promotores.

El centro de innovación desarrollará tecnología para empresas de medio rural (agroalimentarias, forestales, ganaderas…), tecnología para mejorar la calidad de vida de las personas (telemedicina, teleasistencia …) haciendo uso de la tecnología más como herramienta que como finalidad.