03 Jun, 2020

Empresas de conciertos, festivales y eventos musicales buscan cómo ser rentables

En España, el sector musical mueve 5.000 millones de euros, la mitad por música en directo

Las empresas de música en directo buscan un futuro

51, el programa de radio especialista en música urbana y festivales de Gozadera FM, ha publicado en Youtube el reportaje titulado ‘Conciertos, festivales y eventos musicales: camino hacia la nueva normalidad’, donde distintos profesionales del sector de la música abordan el problema actual que está viviendo la industria musical por la crisis del Covid-19. https://youtu.be/Yqeo5gL3adY

La necesidad de que el gobierno declare fuerza mayor, la posibilidad de que se creen los famosos ‘voucher` para evitar devolver el dinero de las entradas, los festivales online y su viabilidad para monetizarlo, el impacto económico que conlleva tener parado el sector, la inviabilidad de las medidas que ha propuesto el Gobierno para eventos musicales, y cuál será el devenir de los festivales son algunos de los temas que se tratan.

En él, artistas como El Kanka, Rayden, Mario Díaz, Dani Marco de Despistaos, El Canijo

de Jerez, Morodo, Javi Vargas de la Dstyleria, Walls, Love Yi, Alberto Gambino, Chukky,

ZPU, Maikel Delacalle y Astola intervienen contando cómo difunden su música durante el confinamiento, ofrecen su opinión sobre el futuro de festivales y conciertos y proponen alternativas.

¿Vivir sin festivales?

“Si los eventos no son seguros, no se realizarán, por lo que podría no haber grandes eventos musicales hasta dentro de 20 meses y es más que probable el uso de mascarillas”, asegura Jordi Lauren, director del festival Sonrías Baixas. Lauren muestra en el reportaje de 51 su preocupación con la posibilidad de que “muchas promotoras quiebren si tienen que devolver el dinero de las entradas en 15 días”, ya que hay mucho dinero invertido previamente.

Carol Rodríguez, directora de Baltimore producciones (Low Festival, Warm UP festival, Spring Festival, Fuzzville!!! y GetMAD!), aboga porque se “declare la fuerza mayor para que de esta manera se puedan devolver los contratos y trabajar en cancelaciones o suspensiones”.

Adaptar las salas de conciertos

Las salas de conciertos, al ser recintos cerrados, se encuentran en una situación

complicada, ya que hasta ahora solo se contempla por parte del gobierno poder realizar actividades en salas, pero con limitación de aforo. Algo que, según Armando Ruah, coordinador de la asociación de salas de conciertos, es absolutamente inviable. Ruah tiene muy claro que “una sala no empieza a ser rentable hasta que tiene cubierto el 80% del aforo”.

Durante los últimos meses, la industria ha tirado de ingenio y creatividad para poder llevar la música a todas las casas de nuestro país, destacan los conciertos en streaming que Armando Ruah apoya, aunque cree que “no podemos sustituir un concierto de música en directo por verlo en una pantalla”. Ruah cree que el streaming puede ser “un apoyo para completar el aforo de los conciertos a un precio menor y limitado”.

“Se podrán celebrar algunos festivales porque volveremos pronto a la normalidad”, así de optimista se muestra Tali Carreto, director del Monkey Week, que también reconoce que están trabajando activamente, ya que si “te dan un halo de esperanza tienes que trabajar con todas tus fuerzas”. Aunque también cree en la posibilidad de que “este año todos los festivales se hagan online”. En el reportaje realizado por el equipo de 51, se le da mucha importancia al impacto que tienen los festivales en las localidades donde se celebra. Un ejemplo: en Barbate (Cádiz) cada año se congregan alrededor de 100.000 personas, lo que supone un impacto de entre 10 y 15 millones de euros; “un festival como el Cabo de Plata hace que muchos comercios de la zona hagan el año prácticamente durante esa fecha”, asegura Miguel Molina, alcalde de la localidad gaditana.

Buscando soluciones

Algunos festivales están trabajando en alternativas, entre las que destaca el Sistema Marko, que es “un sistema con un espacio para 50 personas con una barra en común y baños privados y donde antes de entrar se tomaría la temperatura y se haría una limpieza a los asistentes con desinfectante”, explica Josan Serrano, director de Montgorock e inventor de este sistema. Con respecto al plan de desescalada, Serrano lo tiene muy claro: “Estás más seguro en un espacio de 50 personas controlado que en un recinto con 400 personas sentadas y con baños en común”.

Otro de los grandes eventos que ha tomado grandes dimensiones en los últimos años es la batalla de gallos de raperos, que congregan a miles de aficionados. La FMS, liga profesional de freestyle, ya está ultimando un nuevo formato que permita que la competición se haga sin público, ya que “lo más probable que no vaya a haber público en todo el año”, apunta Asier Fernández, CEO de Urban Roosters, empresa organizadora de FMS. Los raperos amateurs que participan semanalmente en batallas de calle, han visto parada su actividad desde hace dos meses, por lo que algunas organizaciones como Royal Rap, están organizando batallas online.

Se está hablando también de alternativas como cantar varias veces en una sala. El cantante Astola tiene claro que no le importa hacerlo “10 días seguidos en la misma sala, pero no varias veces el mismo día”. Otro tema es que el público respete las exigencias del Gobierno: público sentado manteniendo las distancias de seguridad.