Uno adelanta el futuro y otro reinventa el pasado, pero ambos innovan

Anticipar cuándo se va a producir un deterioro en el pavimento y devolver a la cadena de valor el textil que vertimos con la basura orgánica. Estos son los dos proyectos que se alzaron con los Premios a la Innovación de Sacyr 2018.

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Sacyr

El modelo de innovación en Sacyr lo clasifican en dos categorías. La primera es la que abre las puertas a proyectos externos de startups que aporten alguna solución innovadora a los proyectos lanzados desde la compañía. La segunda promueve la innovación en el seno de la empresa proponiendo retos a sus empleados con proyectos que, en esta ocasión, girasen en torno a la economía circular. Estos son, respectivamente, los dos equipos ganadores de la octava edición de los Premios a la Innovación de Sacyr.

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1 Tyris.Ai: la empresa que adivina el futuro
Sacyr

Con 25 empleados en plantilla, Tyris.Ai entra ya en la categoría de pyme. Manuel Suárez es la persona que, como CEO, está al frente de la misma y él es quien nos cuenta a lo que se dedican. “Somos una empresa tecnológica enfocada exclusivamente a sistemas de machine learning, de aprendizaje automático, orientada a la industria”.

Originalmente nacieron como Tyris Software , de la mano de Héctor Montaner, Javier Oliver, David Monzó y Haritz Gartzia, como empresa especializada en sistemas avanzados de procesado de imagen y 3D para diferentes aplicaciones. Posteriormente, hicieron un viraje orientándose al procesamiento inteligente del dato en el sector industrial.

Ahora trabajan con empresas relacionadas con la industria de la automoción, agroalimentaria o la construcción. En todas ellas se valen del machine learning para ofrecer servicios de analítica predictiva y sistemas de integración de datos al objeto de optimizar procesos y mejorar el mantenimiento.

Elegida entre los 80 proyectos presentados, lo que han desarrollado para Sacyr es un sistema de mantenimiento inteligente a través del machine learning que permite establecer los planes de mantenimiento futuros que tendrán que llevarse a cabo en los distintos tramos de carreteras, es decir, para la conservación del firme. “Nuestro sistema lo que hace es integrar y procesar todos los datos procedentes de las distintas fuentes de información de las que nos provee Sacyr, como puede ser las condiciones meteorológicas o todo el histórico con los indicadores de deterioros que tiene el pavimento u otras similares. Toda esa información la integramos después en una arquitectura big data y, mediante machine learning, hacemos un análisis predictivo que, mediante una pequeña deflexión, evitará el deterioro o la avería y conocerán, a largo plazo, la inversión que deben hacer para el mantenimiento de las infraestructuras o los futuros fallos de su maquinaria. Esto optimiza el tiempo y la gestión de los recursos".

Otro proyecto en el que están trabajando para Sacyr es una solución para proporcionar un sistema de sensores innovador y de bajo coste para las furgonetas de mantenimiento que pasan por los tramos de carretera. “Estamos estudiando varios tipos de sensores para desplegarlos con los distintos tramos y, a través de eso, subirlos aguas arriba, todo lo que son los datos, y hacer un sistema big data que prediga cómo va a ir la evolución del deterioro de los indicadores de conservación de las infraestructuras en función de los modelos de concesión que han tenido inicialmente”, explica Manuel Suárez.

La empresa, con sede en Valencia, baraja la posibilidad de abrir una segunda en el País Vasco. En cuanto a la facturación, ronda ya el millón de euros.

2 Reciclaje textil aplicado a la planta de tratamiento mecánico biológico de La Rioja
Sacyr

Es el proyecto surgido como iniciativa interna de los Premios Sacyr. Un equipo que encabeza Raúl Mateos Cambra, con más de 12 años trabajando para el grupo y actualmente en la dirección técnica de tratamiento de residuos, dentro del departamento de Ingeniería de plantas de Valoriza Medioambiente del Grupo Sacyr.

Aquí lo que se premia solo es la idea para su ulterior desarrollo con el apoyo del departamento de I+D y otros especialistas en las distintas áreas de negocio. La del equipo de Mateos Cambra fue elegida de entre un total de 171 proyectos presentados orientados, todos ellos, a la economía circular.

Su propuesta plantea recuperar el residuo textil, equivalente a un 12% del total de los residuos orgánicos que se vierten en la planta de la Rioja donde trabaja Sacyr. Una vez recuperados, esos residuos serán tratados y transformados para reintegrarlos en la cadena de valor en soluciones que podrían ir desde aislamientos térmicos o acústicos hasta su reutilización en la industria de la automoción.

No es que no existan plantas específicas para la recuperación del textil, que es donde suelen acabar los restos de la industria de la moda. El problema radica en que, debido a la menor presencia de contenedores en las calles para este vertido concreto, gran parte de los usuarios se deshacen de ellos en el mismo contenedor destinado a los residuos orgánicos, el naranja, llegando todo mezclado al vertedero.

Hacer luego la separación resulta costoso y complicado porque no se trata únicamente de apartar el textil de la materia orgánica, sino también de clasificar el primero, que suele llegar en tejidos mixtos. Hallar un método que posibilite esta separación y volver a introducir el textil desechado al principio de la cadena es la idea que resultó ganadora entre los empleados del Grupo Sacyr.

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