Oportunidades de negocio de Octubre

Este mes hemos recopilado varias ideas de negocio que han visto su oportunidad en el desarrollo de tecnologías y aplicaciones en diferentes campos.

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Forvo, Henry Higgins para todos los públicos

Si no has visto My fair lady y no has soñado nunca con ser el profesor de fonética de Eliza Doolittle (Audry Hepburn) esto te sonará a chino. Bueno, referencias cinéfilas aparte, una empresa de San Sebastián se dedica a ayudarte a pronunciar mejor las palabras en otros idiomas. De momento, la guía de pronunciación online que han diseñado y que está elaborada por nativos en un modelo colaborativo te puede echar un cable con 1.366.642 palabras, 1.466.795 pronunciaciones y 300 idiomas. Imagina, por ejemplo, un apellido complicado –de una persona con la que tienes que contactar profesionalmente– o un volcán que ha despertado en Indonesia...

“La wikipedia no te daba herramientas para pronunciar, así que diseñamos nuestro propio sistema”, recuerda Félix Vela, uno de los co–fundadores de Forvo.

¿Dónde está el negocio?

Sembrando el mercado de APIS. “Nuestra API (interfaz de programación de aplicaciones) es gratuita para pequeños desarrolladores, para que puedan aprender, jugar y probar. Luego, según el número de peticiones, aumenta el coste”, explica Vela. Páginas Blancas les hace medio millón de peticiones al día. El mayor traductor online de Rusia, 200.000 diarias.

Digalix

Mesas multitáctiles diseñadas en... ¡Barcelona!

Escuchas ‘pantallas multitáctiles’ y piensas, uff, queda mucho para eso. Luego continúas: además, ya habrá multinacionales que lo hagan. Pues te equivocas de cabo a rabo –como nos equivocamos nosotros al pensarlo–. ¿Y si te decimos que esas pantallas tienen ya salida en el sector del ocio, en salas recreativas [de la española Cirsa]? ¿Y en suites de hoteles de lujo? ¿Y en museos? ¿Y como mesas de mezclas musicales? ¿A que ya cambia tu perspectiva? Por cierto, las pantallas ya estaban inventadas, lo que estaba por inventar/mejorar era la tecnología de detección que hay detrás. Y ahí es donde se ha adelantado Digalix, una pyme barcelonesa, que ha lanzado las X-Tables. En realidad, en el mercado ya había pantallas con tecnología de detección, pero no eran ergonómicas, no superaban las 40 pulgadas, ni eran personalizables, ni tenían ilimitados puntos de detección. “Montamos la empresa con la idea de trabajar en interactividad avanzada y en el diseño de nuevos dispositivos con la intención de entrar en el mercado con un producto sorprendente. Había una oportunidad para desarrollar algo que permitiera hacer detección ilimitada y que fuera adaptable a pantallas LED”, explica Toni Mayorgas, cofundador de Digalix.

Propuesta de valor

¿Y el mercado? “Después de marcarnos unos sectores estratégicos (educación y salud), al salir al mercado nos encontramos con una situación, hmmmm, poco receptiva a hacer inversiones. Los sectores que habíamos marcado como prioritarios no respondían, pero nos encontramos con que el sector del ocio sí estaba listo. En el último trimestre de 2011 comenzamos a fabricar mesas para el sector del ocio y ya teníamos mesas instaladas en museos”.

The Agile Monkeys: ¿Los más ‘applicados’?

Resulta que en programación la distancia más corta entre dos puntos no siempre es la línea recta. Lo hemos aprendido de una pequeña empresa canaria que se propone una nueva forma de sentarse a escribir código.

Nos llamó la atención que una micropyme de Las Palmas de Gran Canaria se presentara a un concurso convocado por la estadounidense Evernote para desarrollar aplicaciones complementarias. Así que les buscamos y les llamamos. Y nos hemos encontrado con una empresa que es mucho más que otra compañía de desarrollo de aplicaciones que busca otro bombazo estilo Apalabrados –obra de la pyme argentina Etermax–, sino una pyme de servicios con un ambicioso objetivo: pretende cambiar la forma en la que se programa. ¿Lo conseguirán? No lo sabemos, pero merece la pena escuchar –¿y exportar a tu sector?– su propuesta de valor.

“A la hora de programar, tratamos de mezclar distintos procesos ya conocidos con variantes nuevas. Estamos introduciendo la parte de negocio en el proceso de programación. Las empresas de programación, por lo general, se comportan como empresas de obreros: tienen ladrillos, cemento y dos herramientas más... Llega el cliente y les dice: quiero esto, y ellos se ponen a pensar en cómo programar eso, como si sólo existiera una única vía. El cliente sale de la oficina y el programador ya está picando código. A nosotros se nos ha ocurrido que el cliente no se vaya hasta que no entendamos el negocio”, explica Jaime López Feo, cofundador. ¿Por qué? “Porque cuando un programador se pone a escribir código está tomando decisiones sobre el negocio constantemente. Y buscamos la solución más eficiente y rápida. Esto, que parece una chorrada, hace que cambie la forma de trabajar. En muchas ocasiones, por tener prisa en programar se eligen soluciones que son más complejas”. ¿Un ejemplo? “Cuando desarrollas una aplicación, necesitas un buscador, que es algo razonablemente fácil, pero que te quita tiempo y aumenta el tamaño de la aplicación. Pues bien, si podemos tener todos los datos en plantilla nos planteamos: ¿Se puede utilizar el buscador del navegador? Si encaja, ¿para qué complicar la aplicación y hacerla más pesada?”, propone.

Una buena idea

“Una de nuestras estrategias es darnos a conocer a través de concursos internacionales como el de Evernote. La idea es demostrar de qué somos capaces y de cómo respondemos a los retos. Queríamos que fuera un concurso internacional y, sobre todo, que fuera para una empresa estadounidense. El nombre tira”.

¿Ayuda con los idiomas?

Aplicaciones con modelo freemium para aprender idiomas jugando y diccionarios que ayudan a pronunciar palabras y venden su API a terceros.

Cuando ya parecía que no había vida más allá de Busuu.com (17 millones de usuarios), Livemocha.com (10 millones de usuarios), Babbel.com, Gofluent.com, Myhappyplanet.com, Palabea.net, Myngle.com, Edufire.com y Mindsnacks.com, nos encontramos con nuevos modelos de negocio dentro del viejo–nuevo mercado de los idiomas online. Y los dos resulta que son empresas españolas: uSpeak y Forvo. Además de centrarse de forma exclusiva en enseñar palabras, se trata de dos herramientas de soporte que no se dirigen sólo al usuario final –de hecho una tiene un modelo freemium y la otra es gratuita para este tipo de consumidor–. La clave de estos dos negocios está en que nacen como complementos que se pueden integrar en cualquier sistema de aprendizaje, una propuesta de valor que tiene mucho más desarrollo que dirigirse exclusivamente al usuario final.

Oportunidades. Al entrevistarles, insisten en la importancia de centrarse en un nicho complementario y coinciden a la hora de señalar dónde están las oportunidades todavía: hay deficiencias en los traductores automáticos...

uSpeak Cuánto más juegas, mejor te enseño

A ver, ¿a qué nos referimos con eso de que no te enredes con nuevas plataformas? Andrés Burdett, director general y cofundador de uSpeak, empresa especializada en el diseño de aplicaciones móviles para aprender idiomas, explica que a punto estuvieron de quedarse sin negocio precisamente por querer hacer más–de–lo–mismo. “La primera idea que tuvimos fue ofrecer clases privadas de una hora a través de Skype con materiales propios, personalizados. Creamos varios cursos y diseñamos un campus virtual, con Skype y Google Docs..., y nos dimos cuenta de que nuestro modelo no era escalable sino insostenible. Así que decidimos cambiar. Pensamos: ¿por qué no aplicamos todo lo que hemos aprendido en cuanto a personalización, motivación a aplicaciones móviles? Y, así, decidimos introducir juegos para amenizar el aprendizaje autónomo”, apunta.

Su primera aplicación –aseguran que habrá más– es un juego para aprender palabras que aumenta su complejidad en función del uso. ¿Por qué es más que una aplicación? “La tecnología que hemos diseñado es reutilizable. Se puede integrar en otras plataformas (en redes sociales) y nos permite conocer las preferencias de la gente. Esto nos va a permitir juntar a gente con mentalidad y aprendizaje similar y presentarles contenidos”, explica.

¡Y qué si lo pueden hacer los grandes!

Dos empresas españolas demuestran que esa idea de negocio que podría estar desarrollando Microsoft, en realidad, la podrías estar haciendo tú. Es cuestión de quitarse complejos.

ProtOn es una empresa española que desarrolla aplicaciones en la nube que permiten tanto a empresas como a particulares proteger, gestionar y conocer el uso de todo tipo de archivos que se comparten en Internet –sí, incluso, fotos– y que iba de cabeza a la sección de empresas innovadoras cuando su fundador, Óscar Maire–Richard, nos soltó esta frase: “Adobe, Microsoft... Muchas multinacionales, aunque tienen los recursos para hacer lo mismo que nosotros, y productos complementarios, no pueden permitirse dar el paso de trasladar su modelo de negocio hacia el nuestro”.

La bombilla, clic, se encendió: resulta que hay startups que se atreven con productos propios de una gran empresa ya en marcha, que además ya está en ese mercado y que también ha desarrollado algún producto complementario. Esto tiene que ser tendencia. ¿Habrá más valientes?

Mesas multitáctiles. Resulta que sí. Luego, entrevistando a otro pretendiente para esa misma sección nos ocurrió tres cuartos de lo mismo. Preguntamos a Toni Mayorgas, cofundador de Digalix, empresa que fabrica mesas multitáctiles desde Barcelona, si no había grandes, tipo Microsoft, que las fabricaran. Nos dijo que sí, pero que esos productos no detectaban varios puntos simultáneamente... Y se dijeron: “Esta es la nuestra”.

PROTON: Protección de documentos en Internet para todos los públicos

No nos negarás que hay que tener las ideas (de negocio) muy claras como para montar una empresa que se dedique a desarrollar una aplicación para proteger y gestionar documentos online cuando todas las multinacionales del sector de la ofimática cuentan con funcionalidades de este tipo, mejores o peores, y cuando hay empresas que ya se dirigen con sofisticados productos a grandes negocios. Pues bien, la clave está en ese mejores o peores. Y también en ese sofisticadas. Los matices del lenguaje, son también los de esta empresa. “Las herramientas que existían para proteger, compartir y gestionar documentos en 2009, cuando comencé a darle vueltas a la idea de negocio, siguen siendo las mismas en 2012. Veía que todas eran, primero, soluciones muy caras, pensadas para grandes negocios; que, segundo, para su correcta instalación y gestión necesitaban gente de IT y eran complejas de usar; tercero, servían sólo para proteger documentos dentro de la empresa: compartir fuera era engorroso. Así, pensé en una solución universal y fácil de usar, que además de documentos de ofimática sirviera también para proteger imágenes”, explica Óscar Maire–Richard, fundador de ProtOn.

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