Cómo se hizo el dossier 200 ideas

Si tienes curiosidad por cómo ha sido el proceso que hemos seguido para elaborar el dossier 200 ideas de negocio, si quieres saber qué buscábamos exactamente (que es, por cierto, lo que deberías estar buscando tú), aquí tienes un cuaderno de bitácora de un mes de trabajo que ha dado para mucho. También vas a encontrar muchas ideas que se quedaron fuera. Es el diario de dos redactores preparando un tema de portada.

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Miércoles, 12 de marzo

Nuestros jefes han tenido la 'feliz' idea de salir con un número especial con 200 ideas de negocio. Hasta ahora el techo estaba en 100 ideas, lo que es complicado, pero es razonablemente viable. Como hacemos 200 números, la elección es obvia: 200 ideas. 200 ideas, un mes, y dos redactores a neurona completa para ejecutarlo.

Lo de 'razonablemente viable' lo decimos porque pensamos que las mejores oportunidades de negocio salen del conocimiento de un mercado por experiencia profesional. Si trabajas por cuenta ajena, encuentras ideas de negocio en sectores en los que tu empresa no entra, en formas de prestar el servicio de forma diferente, en importar fórmulas de prestar un servicio o de vender un producto que funcionan en otros sectores a tu mercado. Ese conocimiento profesional del mercado es el que siempre da más ideas a la hora de encontrar:

1. un producto nuevo

2. o un producto mejor

3. o un producto más barato

No obstante, lo que queremos es ofrecer un panorama amplio de ideas viables de muchos sectores para aquellos que no tienen tiempo de estudiar qué ocurre en su sector fuera de nuestras fronteras y para aquellos con esa capacidad sináptica de ver en otros sectores estrategias que pueden aplicar al suyo.

El primer paso que damos es repasar nuestro listado de fondos de inversión internacionales, viveros de empresas e incubadoras de todo tipo que llevamos más de una década elaborando: lo actualizamos con nuevas incorporaciones y nos ponemos manos a la obra. Nos repartimos el trabajo y fijamos el tipo de empresas que nos interesan. Aquellas capaces de:

1. Cambiar el mercado, de vender el mismo producto a nuevos consumidores

2. De satisfacer nuevas necesidades. ¿Hay necesidades que no hayan sido satisfechas?

3. De dirigirse a nuevos públicos.

4. De encontrar nuevos momentos de consumo.

5. De ser capaces de cambiar alguna característica de un producto para mejorarlo.

6. De encontrar nuevos usos para un mismo producto.

7. De combinar productos o combinar servicios.

8. De cambiar el canal de venta

9. De cambiar la ubicación

10. Atraer capital inteligente: no sólo dinero, sino de inversores que les abren puertas de sectores.

Jueves, 13 de marzo

Lo primero con los que nos encontramos es con proyectos vinculados al 3D: clásicos como Shapeways, que están consiguiendo nueva financiación, y otros nuevos como Tiggly, Fabsie o Zazzy. Más adelante nos encontraremos con más que iremos añadiendo y también descartando. Nos parece una tecnología, que, al menos en nuestro país, se adelanta un poco a su tiempo. Tiempo de consumo, queremos decir. La española BQ entra también con impresoras 3D más asequibles y eso nos anima a ver el sector con otros ojos. También le vemos el sentido a popularizar y bajar el precio de este tipo de productos. Leemos sobre cómo la cadena de productos de papelería y oficina estadounidense Staples está a punto de cerrar 225 tiendas (tienen 1.850), y cómo está intentando atraer a los consumidores vendiendo impresoras 3D, pero sobre todo creando corners en los que con un precio asequible el que quiera puede fabricar algo sin necesidad de comprar una impresora. Todavía están con un par de experiencias piloto en dos de sus mayores tiendas en Nueva York y Los Ángeles. Hmmmmm: un corner de impresoras 3D. A lo mejor se puede gestionar desde fuera, alquilar los equipos…

No obstante, la innovación de producto no es nuestro único objetivo. Nos interesa también la innovación en operaciones. Algo que ni es nuevo, ni hemos inventado nosotros.

Viernes, 14 de marzo

Vemos mucha inversión en mucha 'castaña'. ¿Cómo qué? Como webs con imágenes y música tranquilizadora. Sí, tal cual.

Afortunadamente comenzamos a ver cosas interesantes, como Migrat.com, que agiliza los trámites a inmigrantes con un modelo de negocio híbrido que combina generación de leads a expertos y un marketpplace de trabajo y cursos y que compite con las webs de trámites-fáciles de algunos gobiernos. Vemos también muchos proyectos vinculados a la refrigeración de equipos informáticos, como IceoTope, que no pasarán el corte de nuestra selección.

El big data es el segundo 'gran' sector que encontramos después del 3D. Sobre todo aplicado a sectores poco tecnológicos, al menos desde un punto de vista de gestión del negocio, como la agricultura. Ahí encontramos negocios como AgriFlow y su propuesta de AgriTrading Analytics.

En fondos modestos como EC1 Capital y Charlotte Street Capital encontramos ideas muy interesantes que han encontrado inversión. Como GoSimpleTax, para simplificar la declaración de la renta.

Ayudar a compartir APIs, consultoras de innovación diferentes (como Stylus o MSTRMNT), que nos llevan a pensar en consultoras especializadas en innovación de operaciones más que en innovación de producto.

Hablando de innovaciones nos acordamos de un proyecto de negocio que encontramos hace un año en la plataforma de crowdfounding IndieGogo y sobre el que escribimos en la sección de Oportunidades: cabras para limpiar parques y solares públicos.

Estamos convencidos de que es la idea que más veces le hemos propuesto montar a nuestros respectivos cuñados.

Hay muchas ideas que nos gustan, que anotamos y que luego quedarán fuera del listado final: como Culturelabel.com, una tienda online de productos de museos de todo el mundo (algo que se nos había ocurrido hacía tiempo y sobre lo que habíamos escrito y con lo que nadie se había atrevido hasta ahora), como Adzuna, un buscador de anuncios clasificados que nos recuerda a Mil Anuncios y a su reciente compra por la multinacional Schibsted sobre la que escribimos en el número de abril de la revista.

Lunes, 17 de marzo

¿Cambiar el cliente? Pues sí. Encontramos a Apperion que diseña aplicaciones in-company, para que utilicen los empleados dentro de una empresa para aumentar la productividad, para mejorar la comunicación... bueno, ya sabes.

Pronto llegan los nuevos proyectos de wearable technologies, ropa con tecnología para todos los gustos. De momento, salvo las gafas de Google y algún que otro reloj, el mercado va a tardar en reaccionar. Son tantas que nos volvemos medio locos tratando de discernir qué puede ser negocio y qué no. Recientemente hablamos con la española Zerintia sobre dónde está el negocio en esta tecnología y eso nos ayuda a ver qué tiene más posibilidades. Por cierto, el negocio está en desarrollar tecnología para terceros que quieren entrar en esa tecnología, más que en vender la tecnología en sí, que eso va a ir lento y está ya copado hasta nueva orden.

Siempre hablamos de si un restaurante puede ser innovador. Es una vieja discusión que tenemos cuando salimos al mediodía a comer. Llevamos años sacando el tema. Otras personas hablan del tiempo. O de fútbol. Nosotros hablamos de restaurantes innovadores. Y lo más curioso es que nosotros, que vamos de innovadores, no conocíamos la historia de la cadena estadounidense de cómida rápida tex-mex de calidad Chiplote, que vino a alimentar nuestra idea de innovar en operaciones. Porque las enchiladas llevan ya tiempo inventadas.

¿Innovación en operaciones?

1. Menos referencias en la carta.

2. Más calidad de productos, más caro.

3. Cocinar fresco. Sin congeladores.

4. Despedir a los empleados que sólo cumplen con el expediente.

5. Mantener o subir precios cuando los demás los bajan.

Nos llama tanto la atención que preparamos un post para nuestro blog. Puedes leerlo aquí. El fundador de la cadena, Steve Ells, se ha inventado toda una teoría de la salvación: sus restaurantes, asegura, nos salvan de la comida sin sabor, de la obesidad, de los productos químicos, de torturar a animales y de la infelicidad... algo por lo que la gente está dispuesta a pagar. Eso nos hace reflexionar: el negocio de la infelicidad.

Con un margen del 26%.

Martes, 18 de marzo

Para descansar de tanto fondo, nos metemos con la investigación universitaria. Sensores que detectan anomalías en maquinaria que antes era muy difícil de vigilar, papeles impermeables con enzimas naturales que se quitan del medio las sustancias químicas que impiden que muchos productos se puedan reciclar. Traqueotomías más rápidas y más eficaces. Automatización de multas de tráfico... si todo esto no son propuestas de valor claras para un negocio de carne y hueso, nosotros dejamos nuestras placas y nuestras pistolas de agua encima de la mesa de nuestro director.

Le vemos negocio a muchos servicios capaces de convertir eso en negocio: sacar fuera esas ideas, dejarlas dentro y dotarlas de medios, ayudar a vender las patentes...

Nos llega a nuestros buzones de correo el informe de una empresa de trabajo temporal con los puestos más demandados. Dos nos llaman la atención: agente de handing en aeropuertos y mozos de almacén. Pensamos en comercio electrónico, pensamos en logística inversa y pensamos en empresas especializadas en este tipo de mano de obra. Si tanta demanda hay de profesionales...

Hay ideas que por el camino no sabemos si utilizar o dejar que duerman el sueño de los justos. Nos pasa con un proyecto de una marca de bebidas espirituosas que quiere poner un Barman en tu casa cuando organizas una fiesta. Lo están probando en el Reino Unido y al cambio sale a unos 3.300 euros la noche. Sí, ya sabemos. Bromeamos acerca de la idea y luego nos acordamos de Don Ostra y Miss Caviar, dos negocios barceloneses que amenizan bodas y banquetes allá donde se les requiere y sobre los que escribimos hace tiempo. Para más de una persona o para cobrar 3.300 euros no está la cosa, pero para autónomos, otros precios y un buen marketing digital... lo mismo es negocio. Al final, no nos atrevemos. Lo dejamos para este diario.

Miércoles, 19 de marzo

Le echamos un vistazo, traductor automático de Google mediante, a Calcalist.co.il, la edición digital del diario económico más importante de Israel buscando proyectos interesantes. Nos salen unos cuantos que sí pasan la criba. Hay negocios tradicionales, como asesores inmobiliarios que te ayudan a mejorar tu vivienda para poder incrementar el precio de venta (hemos escrito sobre negocios similares en España), pero la mayoría es tecnología.

Volvemos a los fondos y encontramos estos negocios, que no pasan la criba, pero que tienes que conocer sí o sí, en el caso de que no te hayas encontrado con ellos por el camino:

Lenddo: análisis de perfil de riesgo de clase media en redes sociales.

Vigour.io: compartir multipantalla de verdad.

GoEuro: un buscador de bus + tren +avión +hotel.

Pono: Neil Young quiere buscar un sustituto al iPod para los aficionados a la música a través de una campaña en Kickstarter que apoya toda la comunidad música, desde Sting hasta Cosby & Still & Nash.

Collected.io: agregador de contenido en la nube para poder reutilizarlo cuando estás trabajando en un documento.

The Zebra: comparador de verdad de seguros: sólo por cómo funciona ya quita el sentío...

Padlet: un muro tipo Pinterest, pero para educación bien pensado.

Roadtrippers: Guías de viajes diferentes escritas por periodistas de viajes locales.

En muchas ocasiones nos parece que ver cómo alguien hace algo bien, aunque no sea nuevo, es suficiente inspiración para una mente emprendedora.

Curiosamente, nos escribe un lector para contarnos esto:

“Trabajo en banca, aunque como dice el chiste, si me preguntan prefiero decir que bailo en la barra americana. Vengo leyendo mucho sobre tendencias en el sector y, gadgets aparte, parece que hay una clara intención del volver al origen, al cliente, como centro del negocio. En este sentido, veo que las redes sociales suponen una nueva forma de relación que ha venido para quedarse de una u otra manera. Este modelo de comunicación ha generado una nueva esfera personal pero colectiva que me gustaría entender. Creo que entendiendo a tus clientes en las redes sociales puedes entender mejor sus problemas, necesidades, etc., y por tanto prestarles un mejor servicio, más allá del tradicional enfoque financiero”.

Insiste luego en las redes sociales. Le sugerimos que le eche un ojo a Lenddo.

También le comentamos que el gran problema de los modelos de negocio construidos sobre redes sociales es que, sencillamente, son muy difíciles de monetizar, algo de lo que seguro tú entiendes mucho mejor que yo. Es necesario volumen y conseguir ofrecer algo por lo que la gente quiera pagar. Ya sabemos que la gracia, desde fuera, está en conseguir muchos usuarios y demostrarle a otra empresa que tienes una base de datos de mil pares de narices que les interesa comprar sí o sí. Aunque estés en números rojos. El problema está en conseguir esa masa suficiente de usuarios como para resultar atractiva y tener suficiente músculo como para aguantar hasta que se consigue.

Por otro lado, mucha gente piensa que puede conseguir ingresos por publicidad. Jua, jua, jua, jua.

Creemos –desde lo calentitos que están dos periodistas en una Redacción– que el futuro, si te metes en una red social especializada pasa por conseguir un modelo híbrido, y ojo es una opinión personal y sólo una opinión personal de un periodista en base a lo que ve a diario. Como poco hay que conseguir construir dos patas en torno a:

1. Productos y servicios para usuarios: Suscripción de usuarios y micropagos.

2. Elaborar productos y servicios para marcas y profesionales del sector: perfiles profesionales. Presencia en la plataforma y acceso directo a los usuarios. Marketing y comunicación: campañas de comunicación y patrocinios. Segmentación cualificada. Afiliación: comisión por las ventas que obtienen las marcas a través de la plataforma. Big Data: data mining, estudios de mercado, informes, etc.

Y eso es complicado, pero quizá tenga una oportunidad.

Jueves, 20 de marzo

Hoy le toca el turno a aceleradoras diferentes. Que no raras. Diferentes. Así que nos paseamos por LocalFood Lab, Better Ventures y Alpha Lab Gear. No vemos nada, pero bueno, para eso nos pagan, para buscar hasta debajo de las piedras. Los proyectos son interesantes, innovadores, que sí, pero no vemos que vayan a tener muchos clientes. Hay otro acelerador diferente un proyecto al que le 'vemos' futuro, pero no en España ni en Europa: Code for America, tecnología para la Administración Pública. Aquí algo de eso y viable... ufff.

A lo largo del camino, cuando tenemos dudas le preguntamos a emprendedores para salir de dudas. Y a veces, cuando no sabemos a quién recurrir, recurrimos a amigos que trabajen en el sector en el que queremos entrar. Nos ocurre con Educación, donde no es que haya precisamente muchas startups españolas, por razones obvias. Nos ponemos a repasar las empresas del vivero ImagineK12, en el que hay mucho dinero en juego. No sabemos qué es viable y qué no. Así que escribimos a una vieja amiga que lleva veinte años de profesora de infantil.

Le contamos que estamos buscando ideas de negocio para el sector de la educación. Le contamos que nos gustan algunas empresas de un vivero estadounidense de empresas de educación muy potentes, pero no sabemos si son realmente útiles para profesores españoles y europeos. Le adjuntamos este link y le decimos que nosotros nos quedaríamos con estas:

* Para trabajo en clases: Classwork, Code HS y Class Dojo. Tb. classroom behaviour: como DeanslistSoftware.com.

* Gestión en colegios para eliminar papeles: Schoolmint, Cellalus y Chalk.

* Grabar sobre videos ya existentes voz y datos (para escuelas, pero con miras más amplias). Como EdPuzzle.com.

* Crowdfounding de estudiantes con potencial desde Secundaria. Raise.me. Ni música, ni gadgets, ni cortos... estudiantes.

* Ensayar online para selectividad. SATRocket.com.

 Tarda un día en respondernos y... nos alegramos de haberlo contrastado, porque la visión es diferente, muy diferente. Ana nos responde:

– Antes de vuestro artículo no había oído hablar de ninguna de ella, por si eso os vale de información.

– En mi cole, no podré utilizar ninguna de ellas si necesitan internet porque el 90% de las veces no tengo conexión (mi cole es un poco extremo pero en general en coles viejos cuestan las nuevas tecnologías porque no tenemos una persona experta en configurar redes, porque se lo quieren ahorrar y no podemos tirar todos de la misma conexión...). Así que no me voy a preparar una clase basada en algo que necesita Internet y cuando llegue no poderla usar, me ha pasado 4 o 5 veces este año y no me pasa más :-)

– Blendspace suena genial. Poder preparar un tema y que estén los contenidos ahí listos para drag and drop... sounds great.

– Brain nook, suena interesante. Juegos con standards and contents and being able to analyse what students do (both parents and teachers).

– Cellabus, en coles con tabletas y demás suena muy bien también. Classwork for Ipad me parece similar a esta.

– Digiwiz parece chula para mates. Mas para la ESO que primaria.

– Frontrow and geddit parecen útiles también a la hora de evaluar conocimientos y plantear cosas al nivel de los estudiantes. Goalbook también. Plickers también es similar a estas.

– Literably para aprender a leer, puede estar bien.

– Dice que muchos distritos han elegido a Padlet para monitorizar a sus alumnos, esto me dice que tiene las preguntas y demás como los standards que se piden en USA y eso puede estar bien. Similar a esta tiene que ser el SAT ROCKET, que es el examen que hacen: el SAT.

– Hasta aquí sin haber leído las que vosotros habéis elegido... ahora voy a ver lo que tu consideras negocio a ver si coincidimos :-) Ufff, qué poco coindimos!!!

- Las de para evitar papeleo y demás es que ni las había considerado porque me he puesto en papel de profesor preparando clases, no en el tiempo que tardo en papeleo ni siquiera en el que doy la lección sino mas bien en cómo la evalúo después y yo te he puesto cosas que me ayudasen a preparar clase o a evaluar lo aprendido...

Veis cómo merece la pena hacer estudios de mercado. Y esto es sólo la punta del iceberg.

Viernes, 21 de marzo

Floodgate, Silicon Hills, Live Oak Ventures, Capital Factory... seguimos navegando en fondos y más fondos.

Otra vez, un lector nos obliga a pensar. Nos escribe Fernando para contarnos:

“[...] abrimos una academia de inglés en agosto del año pasado y de momento me conformaré con decir que estamos viviendo de ella, aunque tuvimos unos comienzos un poco tambaleantes en los que no calculamos bien ciertas cosas, y estuvimos un poco perdidos por querer abarcar demasiado y no tener bien definidos nuestro tipo de cliente. Creo que hemos encontrado un buen nicho con la preparación para exámenes oficiales. Poco a poco hemos ido solucionando muchos errores y creo que para el curso que viene podemos darle un empujón considerable a la academia, aun así me gustaría saber de qué manera se podría innovar en una academia de inglés [...]”.

Nos pusimos a darle vueltas. Le respondemos que, efectivamente la preparación para exámenes oficiales es una buena especialización. En base a lo que hemos visto desde fuera y sin estudio de mercado y sin conocer su empresa, ni saber en qué están especializados o cuál es vuestro fuerte, es que podría haber huecos en:

1.- Los que no aprenden inglés ni para atrás. Una especie de inglés para los duros de oído. Hemos visto un proyecto británico interesante tonguesten.com (ya sabemos que no es nuevo, pero es interesante el enfoque).

2.- En guarderías. Con este modelo: te doy ocho horas mensuales para las clases de dos a tres años, cobro 320 euros por todo el mes, llevándome 40 euros a la hora, y tú le cobras a los padres para cubrir esa cantidad (como las clases tienen un máximo de 20 peques, cobran unos 15-16 euros). Es una forma de que las guarderías puedan ofrecer inglés si no tienen profesores cualificados. Hay que ofrecer actividades en inglés, divertido. Nos parece interesante para las horas-valle.

3.- También es interesante la educación infantil a domicilio en inglés. Hay padres que no quieren llevar a sus peques en guarderías y quieren un profesor a domicilio en jornada laboral de ocho horas. Conocemos a una madre que buscaba un profe alemán y conozco tutores españoles. ¿Por qué no inglés?

Vaya, una idea de negocio sin buscar en un fondo de inversión. Gracias, lector.

Lunes y martes, 24 y 25 de marzo

En la incubadora rumana Cluj Club encontramos proyectos muy interesantes, como Mira Rehab, que aplica técnicas de gamificación y juegos de ordenador a la rehabilitación física de pacientes; nuevas herramientas SEO, como Squirrly, que te van dando consejos en tiempo real. Otros nos parecen innovadores, pero no teníamos tan claro que fueran escalables.

Que, ojo, lo mismo lo son (por eso te damos la pista de la incubadora).

El principal problema a la hora de evaluar la escalabilidad de un negocio es que a nosotros nos gustan los negocios sencillitos. Somos así de simples. O de tontos. Nos ocurre con Moo, el negocio británico de personalización online de tarjetas de visita que presta servicio ahora mismo en 200 países. Por avatares de la vida, desde hace años tenemos cuenta en Flickr y en About.me y hemos recibido sus ofertas desde hace años. Si no, no les habríamos descubierto hasta ahora. Ahora lo que hemos tenido oportunidad es de conocer su evolución desde 2004, porque la empresa ya tiene unos añitos. No teníamos ni idea de que cuando arrancó, a punto estuvo de cerrar. Y eso es muy periodístico.

La idea inicial de Moo (fundada por Richard Moross) era una marca blanca de tarjetas de visita y papelería. Su idea era asociarse con los negocios online de mayor crecimiento y que estos les pudieran ofrecer a sus usuarios tarjetas de visita y papelería personalizada. Primero consiguieron liar a Flickr. La idea no era mala.

El primer problema que se encontraron es que a la gente le interesaba su propuesta, pero resulta que los usuarios estaban escribiendo en japonés y en hebreo y su sistema no estaba preparado. Mal.

El segundo problema que se encontraron es que a la gente le interesaba su propuesta, pero es que luego tenían que enviarlo. No se habían parado a pensarlo. Mal.

El tercer problema que se encontraron es que a la gente le interesaba su propuesta, pero más de la mitad estaba en Estados Unidos y por muy eficientes que fueran en los costes de envío...

El primer problema era de programación. El segundo, de logística. El tercero requería una decisión: para atender el mercado tenían que abrir oficina allí y redimensionar (a lo grande) su negocio antes de lo previsto. Lo hicieron. Si no, sería otro tipo de negocio. O no sería negocio (por el sobrecoste logístico).

Lo de la programación no era tan fácil porque en su día no pensaron en que podía crecer rápidamente. Creían que sería algo gradual. Tuvieron que sentarse a pensar. Y sentarse a pensar les ayudó a ver que podían ofrecer menos opciones, seguir resultando atractivos y mejorar sus operaciones.

Ahora mismo representa más de la mitad de los ingresos de la compañía, que ya tiene operaciones allí.

Miércoles, 26 de marzo

Tarde o temprano nos tenía que pasar. Encontrarnos con el sector de la moda y toda la retahíla de startups. Aquí, para ir sobre seguro, quedamos a comer con un emprendedor del sector, que prefiere mantenerse al margen, pero nos quedamos con sus conclusiones: mercado de alta gama y con modelos híbridos. ¿Cómo qué? Como Vestiarire Collective y InstantLuxe, Dymant... estos sí pasaron el corte, así que no insistimos.

Este mismo día vemos los primeros diseños de maquetación para el especial que han preparado nuestros compañeros María e Israel. Porque esto de buscar es muy divertido, pero luego hay que hacer una criba, hay que escribirlo y hay que encajarlo dentro de un espacio limitado que alguien tiene que diseñar para que no se te caigan, querido lector, los ojos al suelo. En lo que respecta a nosotros dos, esto se resume en: 'Esto es el espacio que hay y tiene que encajar'.

Ya llevamos más de trescientas ideas anotadas, lo que no está mal para dos semanas de trabajo a tiempo completo. Llegados a este punto nos preocupa que nos estemos fijando únicamente en negocios que sean llamativos (obviamente, tenemos un criterio periodístico cuando buscamos ideas de negocio). Nos preocupa que sean modelos sexys, como dicen los emprendedores modernillos, para enseñar a los amigos, y no negocios a pie de tierra. Tú tienes una mercería de barrio, pero para tus amigos tienes una boutique de lencería japonesa que pronto se convertirá una cadena internacional con una mediática apertura en los Campos Elíseos.

Cuando nos ponemos a preparar reportajes de este tipo siempre damos con información colateral que no sabemos muy bien qué hacer con ella: merecen algo más que un tweet, pero algo menos que un artículo. En este caso nos encontramos con la información adecuada en el momento adecuada. Esto viene a cuento de un artículo que encontramos en Medium Large de Ryan Holyday, director de marketing de American Apparel, y polémico autor del libro Confía en mí, soy un mentiroso. Su título, un provocador 'Cómo promocionar un negocio aburrido' (del que no te atreverías a hablar a tus amigos) nos ha obligado a pensar. Holyday asegura, por resumirlo rápidamente, que tú puedes pensar que tu negocio es aburrido, pero que a tus clientes no les parezca aburrido, o que tu producto no sea lo más innovador de este mundo, pero seas capaz de vincular a tus clientes en tu marca. En el artículo destaca la importancia de integrar el marketing en el producto. Entre todos los ejemplos que pone en su artículo cita a un escritor, ex pastor de la Iglesia de Pentecostés que para promocionar su libro montó una iglesia para ateos. Esto es una anécdota, pero nos sirve para reflexionar sobre todos esos emprendedores que quieren montar iglesias para ateos. No hace falta inventar la rueda.

Puedes leerlo aquí y aquí

Por cierto, casualidades del periodismo hoy mismo encontramos Religion News Service, una agencia de noticias de contenido religioso. Aprovechando que el Papa Francisco cuenta con más de 5,4 millones de seguidores en su cuenta de Twitter, por no hablar de los 3,9 millones de su cuenta en inglés. O sin pensar que también se han creado cuentas oficiales del Pontífice en árabe, francés, alemán, italiano, portugués, polaco y en latín, que reúne a 237.000 seguidores hasta la fecha. Bromeamos con la cuenta en latín.

Cogito ergo sum.

Jueves, 27 de marzo

Nos escribe otro lector diciéndonos que quiere importar a España el modelo de Uber, la empresa de alquiler de vehículos, y que cómo lo vemos, que él lo ve como un negocio de poca inversión. Nosotros le respondemos que no sabemos, que la señora no está en casa, y luego le explicamos que si conoce el mercado español y si conoce bien el modelo de negocio estadounidense y si sabe en qué hay que invertir y en qué no. Le escribimos contándole que:

1. Uber funciona así: se lleva una comisión del 20% y le deja el 80% al conductor. La comisión no es igual que su margen. Con esa comisión del 20% tiene que cubrir las comisiones de la pasarela de pago, el servicio de atención al cliente, el desarrollo previo de la aplicación para que la gente pueda descargarse la aplicación (que pensamos que tendrá que amortizar al principio), los dispositivos manos libres que Uber distribuye a los conductores.

2. Los conductores no tienen exclusividad y no siempre trabajan para Uber. Y hay ocasiones en las que no les interesa trabajar para Uber, como los viernes y los sábados por la noche, que es para lo que Uber se ha inventado su sistema de precios dinámicos.

3. ¿Se ha parado a pensar en el lobby de taxistas en las principales ciudades españolas? ¿Iban a permitir la entrada de un competidor que ofreciera un servicio un 40% más barato que un taxi?

Y ya no escribimos más, ni obtuvimos respuesta. Afortunadamente, porque no habríamos sabido qué más decir.

Hoy, por fin, acabamos el repaso de fondos. Las últimas ideas que encontramos tienen que ver con la cacareada 'sharing economía': economía colaborativa. A nosotros dos todavía no nos han vendido la moto. ¿Pero cómo va a ser Uber o Airbnb economía colaborativa? Si tú le cobras a alguien por algo, no compartes (las comisiones de Uber tienen un pase para los servicios que ofrecen, pero las de Airbnb, págame para compartir tú tu casa y sacarte unas pelas... ¿venga ya?). Lo compartirías si no sacaras rendimiento económico, ¿no? Si se incorpora el rendimiento económico, ¿no se debería llamar economía a secas? Que sí, que las etiquetas quedan muy bonitas. Las ideas que nos encontramos nos pillan calentitos con esta discusión sobre la sharing economy: Pley.com, que alquila construcciones de Lego caras (compran sets de Lego –pagan al peso– y luego los alquilan), y Feastly.com, que organiza cenas de amigos en casas de cocineros. En las dos propuestas los usuarios pagan por lo que consumen.

Viernes, 28 de marzo

Amanecemos con un artículo de nuestro admirado-reverenciado-leído Tim Harford (el economista camuflado) en el Financial Times. [No vamos de eruditos. Piensa a que nos dedicamos... ah, ¿ahora sí? Seguimos, entonces.] Harford advierte de los peligros de un fenómeno que crece rápidamente y que no siempre vende lo que promete y que en muchas ocasiones corre el riesgo de caer en errores estadísticos que pueden ser irreversibles: los negocios de big data.

Hace unos meses tuvimos la oportunidad de entrevistar a una empresa que hacía big data. No conseguimos hablar con el fundador del negocio –y mira que insistimos–-, pero sí con su jefe de prensa, un tío con mucha mili a sus espaldas. Por aquello de ver qué nos contaba, hablamos con él. En un punto de la conversación le preguntamos: “Oye, pero esto del big data no es esto del data mining que se lleva haciendo 50 años”. Silencio durante unos segundos. Luego nos responde: “No tiene nada que ver. Ahora se pueden estar analizando 15 petabytes de datos al año”. A continuación se inventa algo y nos cuelga. Nos hubiera dado igual que se hubiera inventado la palabra –por ejemplo, trochobytes–, el efecto habría sido el mismo. Conclusión: es lo mismo. La gracia que le vemos es que se aplica a sectores tradicionales.

Harford utiliza como hilo conductor de su artículo el famoso Google Flu Trends, que un año fue capaz de mostrar cómo se estaba extendiendo la gripe por Estados Unidos basándose en palabras clave y algoritmos, y un año después con datos fiables de los organismos de vigilancia médica, resulta que se habían pasado en un factor de dos.

Merece la pena leerse el artículo entero.

Hoy, por cierto, se conoce el acuerdo al que ha llegado Google con la multinacional fabricante de gafas de marca (como Ray Ban) para hincarle el diente a las Google Glass, que están a punto de salir al mercado mientras preparamos este reportaje.

Lunes, 31 de marzo

Estamos a punto de llegar a las 400 ideas de negocio, de las que vamos a descartar 200. El mayor número de ideas, tranquilamente un 20% corresponde a negocios vinculados a la salud. Y ahí todos nos parecen innovadores y pocos nos parecen negocio para nuestro país. La mayoría son B2C, aunque también hay B2C. Quizá sea por eso. Cogemos papel y lápiz para analizar pros y contras de estos modelos de negocio en el campo de la salud

MODELO B2B

A favor:

- Los clientes están más dispuestos a pagar.

- El Life Time Value del cliente es mayor.

- No necesita volumen.

En contra:

- Ciclos de venta largos (a veces, muuuuuy largos).

- Requieren una integración y eso puede provocar reticencias dentro de una organización.

MODELO B2C

A favor:

- Ciclos de venta más cortos.

En contra:

- Los clientes están menos dispuestos a pagar.

- El Life Time Value del cliente es menor.

- Hay una sobreoferta.

- Necesitas volumen.

Vale, eso nos vale para olvidarnos del B2C. Entonces, qué pasa: ¿es el B2B la panacea para este sector? Nos hacemos esta pregunta y también comenzamos a verle más defectos. La mayoría de los negocios se ofrecen a médicos, hospitales, empresas y empleados de empresas en un sistema sanitario que nada tiene que ver con el nuestro, que nada tiene que ver con nuestras necesidades y que nada tiene que ver con nuestros precios.

Salvo negocios que ofrezcan soluciones digitales que se traduzcan en ahorro de costes o ahorro de tiempo para los profesionales en hospitales privados, la verdad es que nos da bastante reparo recomendar nada.

Martes, 1 de abril

Hacemos un repaso a todos los negocios que llevamos ya y decidimos revisar la lista de clientes de todas aquellas ideas de negocio que prestan servicios. Más que nada porque hay muchos emprendedores que trabajan para otros emprendedores. El mejor ejemplo lo encontramos en Hourly Nerd, una consultoría en la que los consultores son estudiantes recién salidos de un MBA o que están terminando de cursar un MBA. Son más baratos, pero tienen ya una visión interesante. Siguiendo a los clientes de Hourly Nerd nos encontramos con Where Success Blooms. Se trata de un bufete experto en admisiones en universidades estadounidenses.

Aquí, las cosas como son, no es tan complicado, sobre todo ahora que se paga mucho y el dinero todo apunta a que va a ser la principal criba y va a bajar el número de alumnos, con lo que, en realidad, va a ser más necesario una consultoría de marketing que un negocio de este tipo, pero ¿dónde encuentran dificultades los padres para meter a sus hijos? ¿En el colegio? ¿Puede llegar a tener sentido? Este negocio nos recuerda a Cohesiona, una empresa que hacía coaching para directores de colegio y sobre la que escribimos cuando se estaba poniendo en marcha.

¿Seguirán abiertos?, nos preguntamos. No es porque dudemos del negocio, es porque en estos años de recesión nos hemos llevado muchas sorpresas. La fundadora era Susana Sánchez. Le escribimos y nos responde enseguida:

“Cuando nos conocimos, apenas había pasado un año, desde la constitución de la empresa, dentro el sector educativo (colegios y escuelas infantiles sobre todo) no tenía apenas contactos directos y la crisis cada vez se notaba más. En este contexto nada fácil, hemos trabajado con varios colegios grandes y privados de Madrid, con bastantes escuelas infantiles y con algunas empresas de otros sectores, con las que había una relación anterior. Hemos tocado temáticas diferentes dentro del área de desarrollo personal y otras áreas de trabajo, con bastante buenos resultados según la valoración de los clientes. Hay mercado, pero es un mercado complicado y más difícil de fidelizar que otros que he conocido”.

Nos alegra saber que siguen vivos.

Miércoles, 2 de abril

Al ver los negocios que salen no podemos olvidarnos de los errores habituales que cometen las startups (y que probablemente cometamos nosotros también en esta selección, a pesar de sabernos la lección...):

1. Sobrevalorar el tamaño del mercado.

2. Equivocarse con el momento de entrar en el mercado.

3. Infravalorar el potencial del mercado.

4. Infravalorar sus necesidades financieras.

5. Se equivocan al evaluar cuándo necesitan el dinero.

6. Creen que van a vender más de lo que van a vender.

7. Creen que sus costes van a ser menores.

8. Contratan sin faldas y a lo loco.

9. Gestionan su negocio a 'cachos'.

10. Se equivocan en el modo de abordar el mercado (aunque hayan dado con el mercado adecuado).

11. Salen con una propuesta de valor demasiado compleja para el consumidor.

12. No tienen un plan B, ni un plan C...

Además de salud, el mayor volumen de negocios tienen que ver con el retail online, un mercado que se olvida de muchos de los doce puntos anteriores.

Somos bastante escépticos también con el retail porque un nuevo pricing o un nuevo packaging ya no son una diferenciación sustancial hoy en día para entrar en el mercado. Presentarse con un modelo de suscripción o con un modelo de ventas flash, ya no vale. No es ninguna garantía. Son negocios que salen al mercado con una necesidad de inversión en marketing y en compra de stock muy fuerte. Y no todo el mundo puede. Es complicado porque necesita músculo.

Mucho músculo.

Jueves y viernes, 3 y 4 de abril

Nos ponemos a discutir sobre los negocios para hacer la criba. Tenemos que dejarlos en 200. Afortunadamente, aunque cada uno ha buscado por separado, los negocios no se repiten. Algunos coinciden en el sector o en la tendencia, pero no hay repeticiones. Si esto no es casualidad...

Llegados a este punto, antes de escribir pensamos si tiene algún sentido. En serio. Nos acordamos de los estudios llevados a cabo a comienzos de la década pasada por el investigador Scott Shane (de la escuela de negocios R.H. Smith de la Universidad de Maryland), a la caza y captura de un gen emprendedor. Básicamente y por reduciros la lectura de unos textos bastante densos, viene a decir que un emprendedor es capaz de encontrar oportunidades de negocio en función de información de la que ya dispone y de realizar conexiones entre la oportunidad y su viabilidad en el mercado. Vamos que la mejor fuente de inspiración es la experiencia propia. Bueno, eso y que todavía no han encontrado ningún gen, así que olvidaros de doparos.

El resto del tiempo lo dedicamos a escribir, reescribir, editar, ajustar y pasar la criba de los supertacañones.

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