El ‘boom’ de la movilidad genera oportunidades de negocio

El universo wearable, las apps y las tabletas van a tener importantes repercueions en el campo de la educación, la salud, las smart cities...

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Según señala un informe elaborado por The Boston Consulting Group y presentado por la escuela de negocios IESE, en 2013 se realizaron 102.000 millones de descargas de aplicaciones (software para dispositivos móviles) en todo el mundo, un 60% más con respecto a 2012. En 2014 se prevé que haya crecido en la misma proporción.

“Hay dos tendencias claras de apps. Una ligada a la educación y otra relacionada con la salud”, señala Carles Ferreiro, CEO de Dotopen, la empresa española que organiza el certamen itinerante internacional Appcircus.“Las empresas de la industria alimentaria, por ejemplo, se han puesto  ya manos a la obra invirtiendo grandes cantidades de dinero en el desarrollo de apps saludables”, apunta.

Pero hay mucho más que salud y educación: coches conectados, soluciones para el Internet de las cosas y el desarrollo de ciudades inteligentes, tecnología útil para drones y aplicaciones para los dispositivos wearables. Para ver qué oportunidades concretas se están generando, sigue leyendo.

Salud

Cada vez los smartphones saben más del cuerpo humano. Nos recuerdan el peso, si nuestra dieta es lo suficientemente saludable, cuánto hemos caminado durante una jornada, las pulsaciones por minuto, la presión sanguínea. El riego de información resulta imparable y gestionarlo se está convirtiendo en una necesidad creciente para saber tomar las decisiones correctas que afectan a la salud. Empresas como Huawei, Philips o Qualcomm Life aprovecharon el MWC 2015 para explicar sus estrategias en salud móvil (mHealth) y telemedicina.

El proyecto Telèmac, desarrollado por Atención Primaria del Instituto Catalán de la Salud (ICS), es un ejemplo de éxito que demuestra cómo los dispositivos móviles (smartphones y tablets) permiten a los enfermos entender mejor el mal que les afecta. En este proyecto han participado 200 pacientes crónicos con más de 80 años. Mediante el uso de una tablet ellos han aprendido a monitorizar sus niveles de glucosa, presión arterial, etc. Se trata del primer paso del nuevo Plan Maestro de Mobilidad (mHealth.cat) de la Generalitat de Catalunya.

Educación

En los próximos dos años veremos una explosión de aplicaciones maduras dirigidas al entorno escolar y universitario. Aquí hay una amplia masa de público con necesidades por satisfacer y donde los emprendedores ya están detectando oportunidades de negocio que van a sumarse a las propuestas que diseñan las editoriales del sector. Porque ahora el alumno lleva toda la información con él, gracias al uso del móvil accede a todo tipo de datos, los copia, los comparte. Se calcula que ya existen 80.000 apps educativas gratuitas que cuentan con el apoyo de maestros y expertos como armas capaces de motivar a los alumnos. De hecho, aprovechando el MWC 2015 la consejera de Enseñanza de la Generalitat de Catalunya, Irene Rigau, aprovechó para presentar el informe ‘Las tecnologías móviles en los centros educativos’, donde se rechaza prohibir la entrada de estos dispositivos en clase.


Otra interesante iniciativa es el de la empresa española BQ, que apuesta por el hardware educativo controlado por smartphones y tablets. “Somos consumidores de tecnología y queremos enseñar cómo se hace tecnología a los niños y personas interesadas. Cuando aprendes los conceptos básicos de ingeniería jugando,avoreces que, en un futuro, aparezcan emprendedores de hardware”, explica Rodrigo del Prado, cofundador BQ.

Internet de las cosas

Si partimos de la base que hay ya tantos móviles como personas en el mundo (7.100 millones) y los servicios cloud maduran con rapidez (IBM ha ingresado 7.000 millones de dólares en 2014 gracias a este modelo de negocio), el siguiente paso, como tendencia de futuro, es el Internet de las cosas. Es decir, el próximo reto consiste en dotar de inteligencia a los objetos mediante una conectividad permanente. En el último MWC 2015 se han visto bicicletas y cascos de moto conectados, cepillos dentales inteligentes (Oral-B), en el stand Innovation City se mostraban todo tipo de cosas enganchadas a Internet. Según el consejero delegado de Telefónica I+D, David del Val, la conectividad abre para los fabricantes un mundo de posibilidades difícil de imaginar todavía en este momento.

Se calcula que para 2020 existirán más de 50.000 millones de conexiones móviles en el mundo y, según Del Val, conectar un objeto a internet vía sensores costará menos de un euro. “El Internet de las cosas convertirá a todos los fabricantes en productores de objetos digitales. Es una revolución. Pasará algo parecido a lo que ocurrió en los 90, cuando hubo que digitalizarse”, explicó Del Val.
 
En este campo concreto, los beacons o emisores de señales de corto alcance vía Bluetooth han aparecido con fuerza y están creando grandes expectativas de negocio. Colocados de forma estratégica en un espacio, la tecnología digital del beacon permite enviar mensajes personalizados de texto y multimedia a móviles y tablets.

Wearables

Otra tendencia de mercado y ligada al Internet de las cosas es la tecnología wearable. Se intuye que como negocio se convertirán en una opción interesante dentro de tres años. Se trata de relojes, pulseras, todo tipo de aparatos conectados al cuerpo que suministran información sobre nuestro estado de salud, entre otros aspectos a desarrollar. “El consumidor necesita ver con claridad la proposición de valor de este tipo de productos. Cuando una de cada diez personas lleven en su muñeca un reloj inteligente entonces habrá mercado”, asegura Carles Portillo. En el Congreso de Telefonía Móvil 2014 ya se habló mucho de la tecnología wearable, y la edición del 2015 no ha sido una excepción.

Los relojes han sido las propuestas más sonadas. Marcas como Sony, LG, Samsung o Huawei han presentado sus modelos que funcionan bajo el sistema operativo Android Wear. Pero todas las miradas se centraron en el iWatch que Apple lanzó el pasado 9 de marzo. Ahora habrá que ver si esta empresa es capaz de agitar la varita mágica y convence a sus fieles de que este producto tan personal, según su CEO, Tim Cook, “merece convertirse en el wearable de referencia”. En un reciente análisis de Deutsche Bank se estima que para 2018 el iWatch podría alcanzar una cifra de negocio de 26.000 millones de dólares. Sería el reloj más vendido, superando a sus rivales, pero dentro del ecosistema Apple representaría sólo un 10%, muy por detrás de las ventas del iPhone.

Coches

El coche conectado es otra de las tendencias clave sobre todo si tenemos en cuenta que la industria del automóvil representa el 10% del PIB nacional y supone el 12% de la inversión en I+D+I. Para 2020 se espera que el 75% de los coches vendidos en todo el mundo llevarán el hardware necesario para conectarse a Internet. Marcas como Audi o Seat lo han visto claro. “Nosotros ya estamos trabajando en la proyección del contenido del smartphone en las pantallas de las radios y navegadores de nuestros vehículos. Pero lo que diferencia al “coche conectado” es que integra centralitas telemáticas que lo mantienen en contacto siempre con nosotros, incluso de forma remota”, dice Roger Giralt, responsable del proyecto de coche conectado de Seat. Es decir que con esta nueva tecnología se podrá ver desde casa o desde una cafetería, por ejemplo, el consumo del automóvil, el estado de la batería o los kilómetros realizados. También se permitirán realizar funciones de control concretas como, por ejemplo, programar la temperatura del aire acondicionado antes de entrar en el coche.

Gracias a una app instalada en el reloj inteligente Gear S o en un smartphone Galaxy A3 de Samsung se pueden desbloquear las puertas de forma remota, elegir el mensaje de bienvenida cuando subamos al automóvil, seleccionar la luz ambiente. Con la conexión del móvil al sistema de ‘infoentretenimiento’ que sigue el estándar MirrorLink, se gestionan las aplicaciones del teléfono desde la pantalla del coche.

Drones

El vicepresidente de Android, Apps y Chrome, Sundar Pichai, aprovechó su presencia en el Mobile World Congress 2015 para hacer un anuncio que parecía sacado de una película de ciencia ficción. Con el proyecto Titan el objetivo es utilizar drones con paneles solares para dar conexión a Internet en espacios incomunicados por culpa de desastres naturales o en espacios geográficos de difícil acceso. Ya se ha probado con éxito en Australia y Estados Unidos y, según Pichai, Google está preparada para que empiece a funcionar a gran escala. Los drones ya vigilan la erupción de volcanes, realizan fotografías, se pueden controlar ya vía wifi desde cualquier móvil, llevan pizzas, libros ...etc. No se trata de una moda pasajera, los drones son un prodigio de ingeniería que, según calcula la Comisión Europea, generará 15.000 millones de euros anuales y creará 250.000 puestos de trabajo hasta llegar al año 2050. Una iniciativa interesante es la primera tienda mundial de aplicaciones (app store) para drones que anunciaron a finales de enero la empresa de software libre Canonical y la startup vasca Erle Robotics, especializada en la fabricación de robots y sistemas de vuelo no tripulado de bajo coste. Esta tienda de apps hará posible que cualquier desarrollador utilice la tecnología abierta de Erle Robotics y utilizando el nuevo sistema operativo de Robots (ROS, en sus siglas en inglés). El futuro es digital y lo llevaremos pegado al cuerpo y a todas nuestras cosas.

Smart City

El ciudadano pide una relación nueva con su ciudad. Es decir, moverse de un punto A a un punto B de forma eficiente, rápida. “Y esto es lógico. Vivimos en un entorno digital donde cada vez tenemos más información para tomar decisiones. Eso también atañe a nuestra participación democrática, queremos otro tipo de relación con los políticos y la Administración pública”, añade Carles Ferreiro. En el horizonte, se dibuja un ecosistema de apps que serán herramientas útiles para comprar, hacer turismo dentro de una ciudad, aconsejarán dónde ir de compras, cómo gestionar documentación oficial … etc.

Esta capa de contenido bien cubierta con apps también forma parte de la smart city. El ecosistema móvil -dispositivos, aplicaciones, servicios de acceso y comercio- genera, según un informe de The Boston Consulting Group, nada menos que 92.000 millones de euros en las primeras cinco economías de la UE (Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y España).

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