Ideas surgidas de la necesidad

Cuando el mercado no te satisface como usuario de un producto o servicio y eso se alía con la chispa emprendedora, prende la llama de la empresa. Es lo que ha ocurrido con los cuatro ejemplos que ilustran este reportaje.

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¿Qué tienen en común una empresa de materiales compuestos para embarcaciones, una revista especializada en bodas, una agencia de servicio doméstico, un hotel económico, un diseñador de contenedores de aceite usado o un laboratorio de cosmética natural? Entre otras cosas, haber surgido por una necesidad insatisfecha que, en un momento determinado, sintieron sus promotores. Al ver que esa oferta no existía en el mercado, detectaron que sería una buena oportunidad de negocio.

CUATRO PAUTAS PARA TRIUNFAR EN ESTE TIPO DE PROYECTOS

Del análisis de los casos prácticos recogidos en este reportaje, y de los consejos ofrecidos por los propios emprendedores, ofrecemos una serie de pautas para no meter la pata en este tipo de negocios:

- No creas que tu necesidad es la de todo el mercado. La necesidad insatisfecha puede afectar a cualquier ámbito de la vida de una persona: desde el personal hasta el profesional. Así encontramos experiencias que han nacido de un problema médico o de un conflicto doméstico y otras que afectaban directamente al desarrollo de la actividad profesional del emprendedor. Pero no debemos confundirnos: una cosa es que se trate de una necesidad particular tuya, y otra muy distinta es que exista un volumen de demanda suficiente para que se trate de un buen negocio.

- No te olvides de hacer un buen estudio de mercado. En línea con el punto anterior, ten en cuenta que debes testar con el mercado si tu idea de negocio es viable o no. De hecho, muchas veces el propio empresario puede dar por hecho que, si él tiene esa necesidad concreta, también la tiene el resto del mercado. Este error habitual se solventa realizando un estudio a fondo del mercado, mediante encuestas, reuniones de grupo con potenciales clientes, análisis de la competencia, investigaciones publicadas, etc.

- Aprovecha las nuevas tecnologías. Aunque muchos de estos negocios tienen su origen en una necesidad de corte tradicional, debemos reflexionar sobre cómo implantar en ellos las nuevas tecnologías paras sacarle una mayor rentabilidad. Si te fijas, algunos de los negocios de este reportaje tienen un fuerte apoyo en herramientas tecnológicas.

- Una preparación concienzuda. A veces el lanzamiento de este tipo de negocios se suele realizar de forma precipitada. El emprendedor lo ve tan claro que piensa que basta con poner el negocio en marcha para que sea un éxito. No olvides que la improvisación nunca ha sido una buena aliada de las empresas.

Fridda Dorsch: De la camilla al laboratorio

Cuando Ana Fridda Dorsch estaba embarazada de su quinto hijo la incompatibilidad de RH entre madre y feto le provocó un aborto y una reacción alérgica que se traducía en inflamaciones, deformaciones e intolerancia a todo tipo de medicamentos y cosméticos.

Tras un penoso peregrinaje por consultas de dermatólogos, acabó recalando en Boston donde por fin le diagnosticaron su dolencia, un mal para el que sólo existían medidas paliativas. Sin embargo, en España por aquel entonces Dorsch no encontraba ni las algas ni los extractos vegetales que aliviaban sus síntomas, así que ni corta ni perezosa decidió fabricárselas ella. Alguien le habló de la Naturopatía, una ciencia que en Miami tenía categoría de carrera universitaria y, sin pensárselo dos veces, decidió cursarla a distancia.

Después vendría el doctorado, también a distancia, y a continuación viajes y más viajes a París para crear unas fórmulas para sí misma. El cambio que experimentó su aspecto fue tan espectacular que la gente de su alrededor empezó a pedirle sus productos y ahí nació Farma Dorsch. “Esa demanda coincidió con el encuentro con una amiga química que se acababa de quedar viuda y ambas decidieron unir sus fuerzas para crear la compañía en 1983”, recuerda Coral Márquez, actual directora general. “Se montó la empresa muy día a día, con mucha pasión e intuición, llamaban a todo el mundo, dermatólogos, ministerios, iban a ferias, no paraban.” Al principio sus productos sólo se vendían por prescripción médica, pero en 1993 deciden diversificar e iniciar una línea cosmética, bajo la denominación de Fridda Dorsch.


www.friddadorsch.com

 

Milbodas: La apuesta de un novio en apuros

Alejandro Suárez recuerda con horror los preparativos de su boda en Asturias: vueltas y más vueltas para poder encontrar lo que buscaba. “En aquella época, hace cuatro años, no existía una web local ni una publicación donde pudieses encontrar información específica. Entonces tenía una agencia de comunicación y publicidad, 37 grados, junto a otros dos socios, Benjamín Viejo e Isabel González, en la que, entre otras cosas, editábamos dos revistas. La casualidad quiso que fuésemos a una feria de novios a montar un stand. Entonces me di cuenta del potencial tan enorme que había en este sector. Comprendí que era necesaria una publicación que aglutinase a todos los actores que intervienen en una boda y que no fuese un evento estacional como era la feria. Empecé a visitar a los clientes y les pareció bien la idea”, señala.

El siguiente paso fue crear un portal, en el que se incidiese especialmente en el aspecto local.

www.milbodas.net

Sidorme Hoteles: El 'low cost' de los hoteles para ejecutivos

El QLC, Quality Low Cost o calidad a bajo coste, es aplicable a cualquier sector, incluso el hotelero. Sólo hay que saber optimizar los recursos. Eso era lo que pensaba Fernando Rivas y lo veía cada vez que viajaba a Europa y Estados Unidos por asuntos de negocio. Pero aquí en España nadie quería entenderlo, ni siquiera la empresa en la que trabajaba, una cadena hotelera.

Yo viajaba constantemente y buscaba hoteles confortables y prácticos, pero más ajustados de precio, una especie de establecimientos low cost para ejecutivos: sitios donde pudieses tener una buena cama y una buena ducha por poco precio, porque cuando estás trabajando es lo único que necesitas. En 1991 trabajaba en la cadena hotelera HUSA y les propuse crear esta línea de negocio como una necesidad que tenía yo, pero afortunadamente no me hicieron caso y en el 2004 lo creé con otros socios”.

El primer hotel Sidorme se abrió en Mollet del Vallés, con habitaciones que oscilan entre los 36 y los 50 euros, unas dimensiones “similares a las de cualquier suite de un piso nuevo” y una calidad y un confort comparable a los de un hotel de más precio. “Las fuentes de ahorro vienen de una gestión eficaz del espacio (habitaciones de 25 m2 frente a los 35 habituales), un personal polivalente (cada trabajador desarrolla varias funciones) y una optimización de la inversión (no existe cocina, pero sí bufé libre o en lugar de mamparas de ducha, cortinas).

En la actualidad SIDORME tiene nueve hoteles en explotación (siete de ellos en propiedad y uno en régimen de alquiler), y un noveno en proyecto en el centro de Madrid.

www.sidorme.com

Sercampo: Gestión integral del aceite usado

¿Quién no se ha preguntado alguna vez qué puede hacer con el aceite usado de la freidora? Lo normal es meterlo en una botella y acudir a un punto limpio. Sin embargo, José Antonio Alonso fue más allá y empezó a diseñar un contenedor que permitiese la recogida en la vía pública de aceite usado almacenado en cualquier tipo de botella.

“En aquel momento no encontrabas quien se hiciera cargo de los residuos líquidos ni quien se encargase de recogerlo y trasladarlo a la empresa que lo transformará en biodiésel".

La idea surgió en el 2006 en un vivero de empresas y poco a poco fueron desarrollando el diseño hasta conseguir el prototipo en el 2007: “Lo patentamos y lo sacamos al mercado. Hicimos un sondeo entre los casi 200 ayuntamientos que superan los 40.000 habitantes, y a partir de ahí comprendimos que teníamos que ser gestores, porque muchos ayuntamientos demandaban eso: una gestión integral del aceite usado”.

Cuentan con dos modelos de contenedores distintos: uno urbano, y uno para centros comerciales.

www.sercampo.com

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