6 opciones para innovar en el sector de la restauración

¿Es posible innovar en un sector tradicional como éste? Si sigues leyendo, podrás comprobar que sí.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

La restauración está de moda. Nunca antes hubo tanta gente pegada al televisor viendo programas y concursos de cómo cocinar o cómo llevar bien un restaurante. Sin descubrir la rueda, te podemos decir que los conceptos que triunfan son los que venden un disfrute de una gastronomía de calidad a precios asequibles. Eso es básico para todo negocio que busque un público amplio.

El precio importa y mucho. Y el público actual quiere disfrutar de muchas cosas, pero no tiene un bolsillo boyante. Cualquier concepto de comida de calidad a precio casi low cost (por eso triunfan las tapas, los bocadillos de autor, o las propuestas de caña y tapa a dos euros). Propuestas que no se pueden conseguir más que con cocinas mínimas para ajustar costes (a veces a través de la hiperespecialización) o en ubicaciones de alquiler baratos, como los de los mercados de abastos que se van quedando sin negocios tradicionales. Y en los que surgen como setas propuestas modernas como sushis, cebiches, cervezas artesanales, tiendas de vinos, comida vegana, comida internacional de todo tipo. Y si es posible amenizarlas con cursos de cómo hacerlas o cualquier otro evento, mejor.

En definitiva, se trata de convertir el acto de comer en un momento de ocio. Seguidamente te presentamos seis buenas opciones para innovar en el sector de la restauración.

1) Food Truck: comida sobre ruedas

El food truck es una forma excelente de testar si tus productos encajan en el mercado. También te pueden ayudar a promocionar un punto de restauración que tengas ya abierto en cualquier lugar de España. O simplemente como negocio en sí mismo. Aunque hay que tener en cuenta que tienes la limitación de que no se puede mover el camión de forma nómada, es ilegal. “Debes estar ubicado en una feria o en un espacio propio. Pero a día de hoy te puedo decir que el food truck es rentable en nuestro mercado”, comenta Patricia Mateo. (En la sección de Oportunidades de negocio te contamos cómo hacer tu propio plan de negocio de un food truck).


Como complemento de un restaurante es una alternativa perfecta para dar a conocer tu local a un público más amplio. Y para testar tus productos antes de montar un local físico.
“No tienes por qué comprar el camión. Lo puedes alquilar por unos 800 euros un fin de semana. Es un banco de pruebas fantástico para gente que está empezando o para cocineros que trabajan para otros y quieren testar su propia oferta. Hay gente que no quiere invertir en el camión y prueban en una pequeña carpa. Prueban el formato de negocio y a partir de ahí apuestan por comprar el camión o incluso se montan su propio restaurante. Como Chuka Ramen Bar, que a los tres meses de estar en el festival abrieron su propio restaurante. Y siguen participando con el food truck”, asegura Mateo. “O K154, que empezó con una pequeña carpa y a día de hoy ya tienen su camión”.

2) Nuevos conceptos pop up

Es una tendencia que empezó con comercios tradicionales y que ahora se ha extendido a la restauración. Y que sigue en claro ascenso. Puedes montar un restaurante con una propuesta para que cada semana acuda un chef de diferentes lugares de España a ofertas su propuesta gastronómica. Como hace el madrileño  The Table By.

Otro concepto muy, muy nuevo. Apenas un año de vida. Y que inauguraron los gallegos Abastos 2.0, unos chef de calidad que empezaron en el mundo emprendedor en el mercado de abastos de Santiago de Compostela, hace cinco años, con una propuesta que en su día os contamos en la revista y que se ha ido extendiendo a más lugares: cocinar las cosas que se compran en el mercadillo de toda la vida, todo de calidad, y en este caso, exclusivamente de la tierra, Galicia. Incluso las bebidas.


The Table By propone la visita de un chef que permanecerá en el local durante tres o cuatro semanas. Un restaurante pop up en un hotel con acceso desde la calle, para que la gente se divierta probando cosas nuevas y los emprendedores invitados testen su propuesta en la ciudad. Una idea que están desarrollando también algunos multiespacios de restauración, como el madrileño Platea, un gran centro comercial en el que no hay tiendas de moda. Sólo alimentos, pero en todas sus variantes: restaurantes permanentes, restaurantes pop up, comida para llevar, ultramarinos gourmet y coctelerías. No es un mercado, es un multiespacio gourmet que se puede replicar en cualquier punto de España en un formato algo más pequeño.

Al fin y al cabo, en todas las comunidades españolas existen productos de altísima calidad que los hace únicos y que se pueden probar amenizados con visitas de chef y marcas de alimentación de otros lugares.

3) Festivales de gastronomía

La alimentación como ocio está impulsando muchos modelos de street food: comida para saborear al aire libre en cualquiera de los formatos que están abanderando las grandes ciudades españolas. Por ejemplo, los festivales de gastronomía como el Van Van de Barcelona y el MadEat de la capital que ya se empiezan a extender por toda España.

Estamos en el momento perfecto para apostar por ellos. Bien sea organizando un formato similar donde todavía no se haya hecho o participando en ellos con un food truck.
Si optas por la organización de un festival gastronómico, ten en cuenta que debes buscar ciudades en las que el concepto no haya llegado.

“Madrid y Barcelona empezamos a la vez. Ahora está en Valencia, Zaragoza y lo vamos a montar en Bilbao este otoño. Hay mucho movimiento en el sector. Llegan camiones de Asturias, Galicia, Valencia, incluso de fuera, de Francia... Un 20% de la gente que viene a MadEat es de fuera de Madrid”, explica Patricia Mateo, directora general y fundadora de Mateo&co, una agencia de comunicación especializada en tendencias de restauración y organizadora del festival MadrEAT. 


O buscar alternativas que combinen moda y restauración en food truck. Conceptos de diseñadores o ropa de segunda mano, incluso, en los que debe haber un 10% o 15% de camiones para comer. 

4) Fábrica de cerveza y restaurante food truck

Es un formato que hemos visto en la madrileña Cervezas La Virgen y que nos gusta porque de nuevo responde al concepto de disfrute de los productos que nos llevamos a la boca. Y porque también se trata de un modelo no explotado. En Emprendedores hemos recomendado ya hace tiempo organizar visitas a fábricas para mostrar el proceso y que el cliente aprenda a valorar su precio.

Una idea que no se ha explotado mucho en las cervezas artesanales, más centradas en vender online para llegar a más público, que en la gestión del punto de venta. Cervezas La Virgen no desaprovecha el canal digital. Claro. Pero su propuesta de visita a su centro de operaciones con el plus de saborear su cerveza con una comida de calidad (que les suministra un chef de prestigio, el del Restaurante Sudestada) les ayuda a llegar a un público más ancho: el que busca una experiencia diferente y no exclusivamente el sibarita de las cervezas naturales. El concepto funciona tan bien que ya han ampliado las plazas de restauración con un segundo camión.

5) Fashion Trucks

Cuando una tendencia se inicia, hay mil oportunidades al adaptarla a otros mercados. De momento, ya se está dando el salto de la alimentación a la moda en camiones. Y aquí hay huecos tanto para montar tu comercio móvil como para organizar los festivales de moda sobre dos ruedas.

Que sepamos, ya hay una pionera española, la firma Gypsy Truck, que se ha instalado este verano en la isla de Formentera para vender moda donde y cuando le piden los clientes. Este otoño llevará su oferta por el resto de España. Y una clave para rentabilizar cualquier business track: también organizan reuniones en casas particulares, eventos y fiestas privadas.

6) Proveedores para camiones

Elemental. Si se está generando un mercado de restaurantes a dos ruedas, hacen falta proveedores para esos camiones. Tanto como los que decoran y alquilan el camión en sí. “Han surgido muchas empresas que los alquilan, también proveedores para equipar los camiones (las neveras, las planchas y todo el material de cocina, las vajillas de plástico... ). En un año, hay un montón de gente invirtiendo en esto. Hay una revolución que va más allá del sector gastronómico”, asegura Patricia Mateo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo