6 ideas innovadoras en sectores en crecimiento

Te presentamos a seis emprendedores con mucho ingenio. Son seis ideas de negocio en negocios en crecimiento.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Linda Limón: Cómo inventarse una nueva categoría de refrescos

Los zumos naturales nunca se han vinculado al ocio, un hueco de mercado que nunca han tocado. ¿Cómo entrar ahí? Inventándote una nueva categoría: los refrescos naturales.

"En este mercado hay tres grandes grupos de productos: los refrescos, que tienen un momento de consumo claramente lúdico; luego están los zumos naturales, que se concentran en la mañana, en los desayunos y que no se vinculan al ocio, y por último están las bebidas funcionales, los denominados detox, que son todos muy naturales con unas propiedades muy buenas, pero que no se consumen en el canal Horeca. Vimos que estaba claro que donde había un mercado potente era en la categoría de refrescos. El momento de consumo es en el calle durante todo el día. Así que pensamos en introducir una categoría nueva: los refrescos naturales. Que no se vincule al zumo, que se ligue al momento de ocio, que sea funcional, al llevar jenjibre. Nosotros decimos que vendemos refrescos naturales en lugar de zumos... aunque, en realidad, sean zumos. Toda la imagen, todo el desarrollo de producto es para no quedarnos encasillados en los zumos y en el momento de consumo de la mañana”. Así resume Ernesto Miralta el posicionamiento de Linda Limón, una marca 100% española que fabrica refrescos sin conservantes, ni colorantes, ni azúcares.

¿Y DÓNDE LOS VENDES? 

Su estudio de mercado les llevó a distribuir exclusivamente en restaurantes y cafeterías en lugar de vender a través de supermercados. “Donde vimos que podíamos tener un mejor acceso y aprendizaje era directamente desde el punto de venta, donde el cliente trata directamente con el consumidor y nos centramos en el canal Horeca. Por eso, y también por un tema de producción. Ir a servir a grandes superficies... no sabíamos si seríamos capaces de suministrar producto en cantidad y en calidad suficiente. Vimos claro que teníamos que construir una marca y una marca se construye desde el canal Horeca, que te permite interactuar mucho más con tu consumidor”, explica.

“Empezamos a vender en Madrid, llevando botellines a los bares. El tipo de local al que nos dirigíamos era un local que quería ofrecer a sus clientes un refresco distinto al que puede tener cualquier bar. Y eso es lo que nos ha abierto muchas puertas. Es verdad que éste es un mercado muy competitivo, en el que parece que hay muchas marcas, pero que pertenecen a 3-4 compañías con unas economías de escala brutales”, dice.

“El canal Horeca está dispuesto ahora a sacrificar margen con el objetivo de diferenciarse de otros bares para poder ofrecer a su cliente algo distinto. A partir de ahí empezamos a funcionar”, apunta.

¿Y SI ATACARAN AL GRAN CONSUMO?

“Si fuéramos al canal de las grandes superficies deberíamos ofrecer un formato diferente para que no haya un cruce de producto: que no se vea lo mismo en un bar que en el lineal de un supermercado. Lo que sí hemos detectado es que es importante que lo que tiene Horeca no lo tenga nadie más. Está claro que la diferencia de precio va a ser patente: cuando se sienta en una terraza la lata de CocaCola es más cara que en el supermercado. Al canal no le gusta que se sepa cuánto pueden estar cargando por el producto si lo ven en un lineal”, dice Miralta.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
BET Barcelona: Moda de alta gama por catálogo

¿Puede una marca española de bolsos y marroquinería de alta gama vender en China, Corea del Sur, México, Japón, Reino Unido sin un mastodóntico presupuesto de marketing? Una marca, que por cierto, fabrica en España, no quiere ni oír hablar de externalizar la producción a India, China o Polonia. Una marca que, además, salió al mercado hace sólo dos años. Pues sí, se puede conseguir con una estrategia comercial tradicional de suela de goma. Bueno y con un producto de calidad que no deja indiferente al cliente. Nos explicamos. 

“El canal más rápido en el textil–moda es ir a las ferias de retail. Contactas con agentes y consigues una plaza. Da igual que seas grande o pequeño si tienes el dinero. Te plantas en la feria y si el producto es de calidad y llama la atención...”, explica Mariona Tell, diseñadora y fundadora de BET (Barcelona Experimentación Textil) junto a Sara Galofre y Mónika Ardila. “Nosotras lo trabajamos para que la marca sea muy visible y para dar valor añadido: cuando vas por el pasillo de una feria con miles de stands, al visitante se le tienen que ir los ojos. Nosotros fuimos a París y sacamos los primeros clientes: China, Corea del Sur y México”, continúa. Sin redes sociales. Pero hay más.

“Esa estrategia hay que seguirla, pero cuando vuelves a las ferias, salvo que seas una marca consolidada... necesitas algo más. Ahora trabajamos con agentes comerciales. Entienden tu marca, saben defenderla y tienen una red de contactos a su alrededor para venderla, explica. 

Ahora es cuando tú te preguntas, ¿pero no crean marca en redes? “A ver, hemos tenido pedidos privados de retail vía Instagram, pero la lucha en las redes sociales en el segmento de la moda es descarada. 

“Las redes y las bloggers funcionan cuando el producto que lucen o potencian está dentro de un rango medio bajo. En nuestro caso al ser precios altos: no por el producto: está hecho a mano, es exclusivo: entre 95 euros (bolso pequeño para chica coqueta) y 600 euros (una maleta). Creo que las bloggers tienen convocatoria de masa e influyen en la venta si el precio del producto es medio-bajo. No lo veo como estrategia de ventas”, aclara.  

Y más suela de goma. “Una vez tenemos la colección y los clientes tanteados nos trabajamos los catálogos wholesale. Primero, para que no sea tan invasivo trabajas un catálogo estético de la marca: imágenes y contenido. Y luego en el wholesale van los precios. Vamos a buscar tiendas por todo el mundo donde nuestro producto pueda encajar. Esto lo haces viendo dónde venden otras marcas de tu perfil”, dice. 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Unsheeping: Si compras, el hotel te sale gratis

Javier Pons es emprendedor por ósmosis, un caso, aunque no lo creas, bastante habitual. 

Resulta que Pons tenía una agencia de publicidad en La Coruña (Mira la rana) y entre sus clientes, como es habitual en un negocio de este tipo, había hoteles, restaurantes y tiendas. Como te podrás imaginar estos clientes tenían un problema común: conseguir más consumidores.

Hablando con sus clientes, Pons entendió que había un común denominador en ese problema: el reto no está en conseguir más clientes (léase turistas), sino en atraer a los que ya llegan (que, aprendió, son más que suficientes) hacia sus respectivos negocios sin pisarse.

"Al principio te quedas atónito cuando grandes ayuntamientos, como el de Barcelona, dicen que no quieren más turistas y que quieren regularlo. ¿Cómo puede ser eso si traen dinero? Pero rascando, rascando, te das cuenta de que muchos comercios, por culpa del turista, terminan pasándolo mal. ¿A quiénes me refiero? A aquellas tiendas o negocios de barrio a los que no llega el turista, pero sí llega la especulación inmobiliaria. Si yo quiero poner una tienda o una panadería en un barrio de Barcelona... el precio va a ser 2 o 3 veces superior que ponerlo en el centro de La Coruña. Y al final en una panadería vas a vender a la clientela del barrio. Vas a vender el mismo número de barras de pan en una ciudad que en otra y al mismo precio", explica Pons.

Ahora viene lo del emprendizaje–ósmosis. A Pons se le ocurrió una solución. ¿Y si consumiendo en una red de establecimientos asociados las noches de hotel le pudieran salir gratis a los turistas? Y a partir de ahí creó Unsheeping.

"Hemos diseñado una aplicación móvil B2B2C que permite al turista o huésped de negocio de un hotel reducir el coste de su estancia en dicho establecimiento y conseguir incluso que le salga gratis en función de los gastos que realice en comercios y establecimientos asociados de la ciudad que visita o sus alrededores", explica. "En lugar de aplicarle un descuento sobre el producto que adquiera, el cliente paga el precio marcado en tienda, pero se le descuenta un porcentaje de su gasto en el hotel", continúa.

"Por ejemplo, si el cliente adquiere en una tienda una camisa que cuesta 100 euros, con un descuento ofertado del 15%, pagará los 100 euros que marca el precio de la prenda y acumulará 15 euros en su cuenta, cantidad que le será abonada por UnSheeping al día siguiente del check-out en su hotel. Desde el punto de vista del modelo de negocio, es el comercio el que corre con el gasto del coste promocional (15%) más otro 5% adicional que iría destinado a pagar este coste promocional a éxito, que UnSheeping comparte con el hotel, su principal proveedor de usuarios", añade.

MODELO DE NEGOCIO

"Con esto hemos creado un modelo de negocio con un claim potente: consigue tu hotel gratis. Creemos que aquellas ciudades en las que nos implantemos recibirán un mayor número de turistas, al poder conseguir que el precio del hotel llegue a cero. Lejos de crear un turismo low cost, promovemos un turismo que gasta más: al final, para conseguir que el hotel te salga gratis, no te queda más remedio que consumir más. El consumo del hotel es una cantidad fija de dinero que tú decides a priori si te puedes permitir o no, pero los consumos que se van sumando...", sigue.

¿Y todo esto tiene sentido? "Hay casi 3 millones de turistas que viajan 40 kilómetros hasta La Roca Village, en Barcelona, con el consiguiente gasto de tiempo y desplazamiento. Puede que encuentres lo que quieres o no. Nosotros estamos haciendo una especie de outlet para turistas en el centro de las ciudades. Obviamente me van a hacer más descuento en el Carolina Herrera de La Roca, pero si el de Paseo de Gracia me hace un 20%... gano tiempo, estreno de temporada... Así atraemos al turista al negocio local", concluye este emprendedor.

Así funciona la ósmosis en los negocios. 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Photoslurp: Lo veo, lo compro

En un día cualquiera, para que te hagas una idea, 117.272 usuarios de Instagram suben a la red social más de 250.000 imágenes en las que mencionan, con hashtags, a las principales marcas de moda, complementos y zapatos de España. Sí, parece mentira, pero es así.

Sólo así tiene sentido Photoslurp, una plataforma de visual commerce & marketing que permite a las marcas vender más utilizando las imágenes que sus propios clientes han colgado en las redes sociales mostrando y usando sus productos.

¿ Cómo funciona? Recolecta, vía hashtags, el contenido visual-social que se genera en Instagram, Twitter y Facebook. Una vez publicadas en su página web, permite a las marcas vincular estas imágenes a cualquier producto de su catálogo de productos para que los visitantes puedan directamente ir a la página del producto que aparece en la imagen social.

Pero esto no es lo que nos gusta sobre este negocio. Lo que nos gusta viene ahora.

Por si alguna vez te has preguntado hasta qué punto es importante escuchar a tus clientes... es importante hasta el punto de que tienes que escucharles hasta cuando dejan de ser tus clientes porque tu negocio no ha funcionado.

Nos explicamos.

"La idea original no tiene nada que ver con lo que es ahora. Comenzó siendo una aplicación web para que la gente pudiera compartir fotos independientemente de la red social que utilizaran. Imagínate que nos vamos a la boda de un amigo, tu eres instagramer y yo soy tuitero... queremos compartir fotos... Nosotros éramos una capa que estaba por encima y que recolectaba esas imágenes y las agregaba a un repositorio único en el que podíamos entrar todos los amigos sin tener que enviarnos links vía Dropbox. Eso era hacia donde queríamos ir", reconoce Eulogi Bordas, cofundador y CEO de este negocio.

"Desarrollamos esto, lo lanzamos al mercado... pero la idea se quedó ahí. Teníamos 5.000 usuarios activos... pero con eso no hacíamos nada. Y decidimos cerrarlo. Vale, lo hemos intentado, no ha funcionado... ¿qué hemos aprendido?", recuerda.

"Decidimos enviar un correo a todos los usuarios: Oye, ha pasado esto, vamos a cerrar tal día y hasta entonces podéis descargaros las imágenes... Perfecto. Enviamos el correo y al cabo de unos días nos escribe uno de los early adopters de la aplicación y nos dice: Antes de cerrarlo os quería proponer una cosa. Tengo una factoría de ecommerce, me dedico a lanzar nuevos comercios electrónicos cada seis meses. Ahora mismo estoy trabajando en un ecommerce de gafas de sol y tengo idea de lanzar más... vuestro software, ¿en lugar de buscar sólo imágenes de personas compartiendo, puede buscar imágenes de personas que lleven un producto de mi marca?  Mira hay una empresa que hace una cosa en Estados Unidos que yo quiero implantar aquí. Les he pedido presupuesto, pero es muy caro. ¿Cuánto me costaría que transformaráis lo que ya tenéis en lo que ya está haciendo esta empresa de Estados Unidos?", desgrana Bordas.

La respuesta te la puedes imaginar. "Le dijimos, vamos a trabajar 3-4 meses –había que cambiar la parte frontal–. ¿Cuánto va a costar? Le dijimos, tanto. Nos pagó y comenzamos a desarrollar. Así pasamos de un Photoslurp enfocado a personas a un Photoslurp orientado a negocio de la mano del requerimiento de un cliente. Lo hacemos. Funciona. Lanza otro ecommerce y nos pide que lo volvamos a hacer. Pero nos dice: venga, vamos a pactar un pago por uso mensual. Creemos que te podemos cobrar tanto. Le parece perfecto. Al cabo de un mes lanza un tercer ecommerce con nuestro software. Y ahí pensamos: a lo mejor aquí hay negocio y no es idea sólo de un loco holandés", resume.

¿Y ha funcionado? Tienen clientes internacionales, como National Geographic, y un 50% de su cartera paga por adelantado, en lugar de pagar un fee mensual.

¿Y qué pasa con ese operador estadounidense? "No es sólo uno", advierte Bordas. "Hay 3 competidores, dos USA y uno canadiense. Sus paquetes más sencillos están en 1.500 dólares al mes. A ver, allí están acostumbrados a pagar más dinero por todo. Y las empresas que pagan este tipo de tarifas son empresas muy grandes, con grandes presupuestos. Cuando vienes a Europa la empresas son más pequeñas y tienen presupuestos más ajustados", dice. Ellos cobran 350 euros al mes. Ahí tienes su nicho.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Alpha Unmanned Systems: ¿Dónde está el negocio de los drones?

Según Alpha Unmanned Systems, uno de los diez fabricantes mundiales de helicópteros UAV, está en buscar a clientes que saben exactamente lo que están pidiendo.

Muchos emprendedores temen establecer un foco excesivamente limitado y específico. Sin embargo, las empresas de mayor éxito empezaron poniéndose como objetivo alcanzar como máximo un par de mercados con su producto y crecieron luego adquiriendo mayor tamaño”, reza la biblia del emprendimiento El arte de empezar de Guy Kawasaki. En nuevos mercados, sobre todo en mercados muy atractivos, pero cuyo desarrollo va lento, esta estrategia no es sólo una máxima, es una exigencia para sobrevivir. Por este motivo tiene todo el sentido que el fabricante de drones Alpha Unmanned Systems deje claro que ellos fabrican un helicóptero UAV que permite dos horas de vuelo, 15 kilómetros de rango de distancia y dos kilos y medio de carga. 

“Desde que empezamos tuvimos claro que teníamos que centrarnos en un único producto y hacer una única cosa. Nuestro producto –sniper– es customizable, pero sólo a nivel de carga de pago. Si la carga de pago que quieren montar cumple con los requierimientos: consumo energético, peso y espacio, la integramos. Es otro servicio, pero encaja dentro de nuestra plataforma. Ya es bastante trabajo integrarte con cada carga de pago de cada cliente con su configuración, con su legislación de radio (cada país tiene una legislación diferente) como para encima eso aplicarlo a distintos productos”, explica Eric Freeman, CEO.

“Nos hemos encontrado que lo que ofrecemos no cubre todas las necesidades, pero sí cubre muchas. Nosotros intentamos aclarar perfectamente en nuestra página web cuál es nuestro producto: dos horas de vuelo, 15 kilómetros de rango de distancia y dos kilos y medio de carga. Si quieren otra cosa, estamos encantados de hablar, pero es muy difícil que encaje lo que ofrecemos”, continúa.

“Una startup nunca tiene ni fondos ni tiempo suficiente para cubrir todo lo que quiere, así que intentamos destilar las oportunidades que nos llegan. Creemos que en 3-4 años el uso de UAVs estará más extendido. Pero ahora el mercado va muy lento en todo el mundo. Hay mucha gente que tiene interés, pero intentamos hablar sólo con aquellos a los que les encaja, y los hemos encontrado en el mercado de la seguridad y en el agrícola”, añade.

“Vemos una cierta inmadurez en la demanda fuera de los sectores de la seguridad y la agricultura: que saben exactamente qué necesitan. Estos sectores te dicen: necesito este helicóptero porque necesito volar a 3 metros por segundo, diez kilómetros por hora para que la cámara tome las imágenes y quiero integrar esta cámara. Fuera de estos sectores esto no es así...”, plantea Álvaro Escarpenter, COO de la compañía.

¿DÓNDE ESTÁ LA CLAVE EN ESTE MERCADO?

“Está por crear el eslabón industrial. El cliente va ciego, los fabricantes tienen sus productos y hay oportunidades para mostrar soluciones distintas. Es difícil para un fabricante tener ocho cámaras distintas. Y es difícil también para un cliente potencial saberlo. Es una oportunidad para empresas de servicios. En cartografía hay aviones de corcho, que con todos los sistemas electrónicos, pueden costar 15.000 euros y para cartografía eso es lo más adecuado. Pero para vigilancia en montaña, por ejemplo, que vas a necesitar pararte en un punto fijo, necesitas un helicóptero”, apunta Freeman. 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Zizerones: Software de gestión hotelera

Si te hubieras encontrado en julio de 2014 con Luis Noé y le hubieras preguntado a qué se dedicaba Zizerones, su startup, te habría respondido que “a ofrecer rutas guiadas con un valor añadido en un marketplace B2C”. 

Si, además, le hubieras preguntado cuál era su modelo de negocio, te habría respondido que “nuestro modelo consiste en cobrar una comisión sobre las reservas que se realizan en el portal -que rondan los 13 euros por persona-. A medio plazo planteamos la posibilidad de realizar crosselling de productos y servicios complementarios a las visitas guiadas”. 

Si te encuentras ahora con Noé y le preguntas por Zizerones, no tiene absolutamente nada que ver y, sin embargo, tiene todo que ver. Ahora se dedican “a ofrecer soluciones tecnológicas para empresas de tours turísticos y actividades”. Lo hacen a través de un software creado específicamente para resolver las necesidades de empresas que organizan actividades turísticas. ¿A qué nos referimos con eso de ‘Cómo cambiar de rumbo sin tirar todo a la basura’? Zizerones desarrolló software para gestionar la oferta de los tours. Los consumidores no necesitaban intermediarios. Pero los tuourperadores sí necesitaban un software para gestionar sus reservas directamente. 

La clave del negocio, que estuvo a punto de cerrar, llegó al darse cuenta de que el 83% de las empresas de ‘tours’ y actividades no están disponibles para ser contratadas por canales de venta ‘online’. “Mientras construíamos nuestro primer producto [marketplace] nos encontramos con empresas que facturan 2 millones de euros, pero que se organizan con Google Calendar y Excel. Tomando como ejemplo otros sectores, se podían plantear tarifas adaptadas e información sobre la disponibilidad de plazas en tiempo real...”, explica Noé. 

No es que su idea inicial estuviera totalmente equivocada. Había demanda, pero no crecía lo suficientemente rápido. “Tuvimos que tomar la decisión de seguir trabajando para hacer crecer el tráfico y las conversiones del modelo B2C o dar el salto a desarrollar una herramienta SaaS (organización de agendas y motor de reserva, por ponerlo de forma sencilla) para el mercado B2B. Si ya es difícil desarrollar un producto para un mercado, para dos...”, continúa. 

Antes de ponerse a desarrollar contrastaron la necesidad con 30 empresas de primera línea del sector, y una vez desarrollado un Producto Mínimo Viable, con clientes de pago. 

 

“Decidimos dirigirnos a las empresas medianas que tienen una mayor complejidad para organizarse y que tienen una mayor necesidad de vender. Las microempresas no lo necesitan y las grandes tienen demasiados procesos internos que hacen demasiado complejo desarrollar una solución estándar”, argumenta. 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo