Los nuevos negocios de los gigantes de Silicon Valley. ¡Inspírate en ellos!

Las principales firmas de Internet y software estadounidenses están entrando en actividades tan novedosas como los drones, los coches sin conductor, la bioelectrónica, la fibra ultrarrápida o el Internet por globos. No es ciencia ficción. Algunas ya están ganando dinero. 

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No es ninguna novedad que muchas de las grandes tecnológicas de Estados Unidos tienen una tradición de reconstrucción permanente que las ha llevado, en algunos casos, a una metamorfosis total de su negocio. IBM, que era una firma de mainframes, saca ahora la mayor parte de sus ingresos del software y los servicios a empresas. También Microsoft, ante el paulatino agotamiento de sus principales líneas de negocio, el Windows y el Office, ha puesto en marcha nuevas actividades correlacionadas con el corazón de su negocio tradicional como Azure (Cloud), Dynamics (CRM) o Linkedin, que compró hace poco por 26.200 millones de dólares.

No son las únicas. Lo mismo está haciendo Amazon, que ha añadido nuevas líneas de negocio a su actividad principal, el comercio electrónico en todas sus variantes, como el Kindle, el Prime Video o los servicios en la nube y que está abriendo nuevas divisiones para reforzar su negocio convencional como son las de transporte, la robótica o los drones.

Google, factoría de sueños

La empresa del buscador por excelencia ha logrado convertir la publicidad asociada a las búsquedas en un negocio billonario que crece trimestre a trimestre. Pero eso no ha reducido su interés por abrirse a nuevas posibilidades. Una
 de sus primeras apuestas fue Youtube, adquirida en 2006 por ¡sólo! 1.650 millones de dólares, seguida de la creación de Android, el sistema operativo
para móviles, al año siguiente, y de Google Glass y Google Watch, más recientemente. Todo ello, además de Android Pay (medios de pago). Aun cuando la publicidad ligada al buscador sigue dominando la cascada de ingresos de la compañía (con el 87% del total), estos nuevos negocios, ya operativos, generan muchos ingresos: en torno a los 10.000 millones de dólares. Además, la compañía se ha convertido en una verdadera factoría de sueños y ha ido poniendo en marcha iniciativas sorprendentes, muchas, como señala Javier Ulecia (Bullnet Capital), “creadas con el propósito declarado de cambiar el mundo”. Cuatro de ellas, en estado bastante avanzado, las ha integrado en su X The Moonshot Factory. Es el caso del driverless car (el coche eléctrico y sin conductor) o de los drones (Project Wing), que se utilizarán en rutas preprogramadas, con sensores, para distribuir paquetes en sitios de difícil acceso. Más polémico aún es su Project Loon, dedicado a distribuir la señal de Internet en lugares remotos y que podría conectar a 1.000 millones de personas más en el mundo a la Red.

Otro de los proyectos estrella de la compañía es Google Fiber, fundada en 2011 y que ofrece servicios de teléfono, Internet y televisión a través de redes propias de alta velocidad de 1.000 megabits por segundo. El objetivo de la compañía para esta división, implantada ya en más de 20 ciudades de Estados Unidos, no es tanto ganar dinero como forzar a las operadoras convencionales a mejorar sus redes. ¿El motivo? Que los negocios de Alphabet (y de Google) dependen de que la velocidad de la banda ancha crezca exponencialmente. La salud es otro de los focos prioritarios. Ahí Alphabet ha creado Calico y Verily (Google Life Sciences).

Apple, ampliando su radar

Apple es otra de las que llevan años en actitud transformativa, entre las más activas en la búsqueda de nuevos negocios. La empresa del iPhone –y del iPod e iPad– introdujo conceptos y líneas de negocio inexistentes entonces, como el iTunes (descargas de música) o Apple Store (descargas en general para los móviles), seguidas de la creación de su propia división de servicios en la nube.

Aunque la venta de los móviles sigue siendo el principal negocio de la empresa, éste empieza a registrar cierta regresión. De ahí que le haya venido bien la apuesta por esos nuevos negocios, que se están demostrando efectivos y a los que Apple denomina como servicios (iTunes, Apple Music (streaming), Apple Store, iCloud, Apple Pay), que ya representan un tercio de la facturación de la compañía –8.100 millones de dólares en el segundo trimestre– y generan la tercera parte de sus beneficios.

Ahora la compañía trata de ampliar su cartera de negocios en actividades por áreas, muchas de ellas similares a las que está ensayando Google: el coche sin conductor, el Apple Watch, la salud y hasta las renovables. También se está introduciendo en el campo financiero con Apple Pay. Su proyecto estrella y más importante es el iCar, o Project Titan, cuya presentación en sociedad se prevé en 2021 y que muchos consideran como el sucesor del iPhone en generación de ingresos. Los de Apple confían en que marque el nacimiento de una nueva generación de automóviles, pese a que hasta la fecha no ha dado muchos detalles del vehículo. Se sabe, eso sí, que será eléctrico y sin conductor. La clave será la creación de un nuevo sistema de dirección: la empresa ni siquiera construirá el coche, de cuya fabricación se encargará un tercero.

IBM, computación cognitiva

Otro gigante que está avanzando hacia nuevas actividades, éstas en el marco del software y la gran computación, es IBM, una estrategia, en su caso, inevitable, ya que el antaño líder de los PCs no ha cesado de perder negocio: en los últimos tres años su facturación ha caído de 103.000 a 82.000 millones, un 20% menos. Y sus negocios tradicionales están bajo amenaza: Sistemas cayó, en un solo trimestre, el último, el 22%. Y aunque los nuevos negocios –a los que llama Strategic Imperative (cloud, ciberseguridad, móviles, el Watson... )– han crecido el 12% en el último trimestre (hasta los 8.300 millones) e incluso suponen el 40% de los ingresos totales, no ha sido suficiente para contrarrestar las pérdidas en las áreas tradicionales. Su mayor apuesta es Watson, el ordenador que ganó un concurso de la televisión americana, Jeopardy, a los humanos.
 El superordenador puede aprender y procesar el lenguaje humano, según IBM, y analizar millones de datos dispersos y relacionarlos. El Big Blue no ha parado de fundar empresas y firmar acuerdos de cooperación.

Amazon, mucho más que ‘e-commerce’

Amazon, que lanzó nuevas líneas de negocios como el Kindle (lector), Prime Video y Amazon Web Services, AWS, (servicios en la nube), se está centrando en iniciativas para fortalecer su core business, el comercio electrónico, ya que su negocio aún tiene mucho recorrido de facturación: se prevé que sus ingresos crezcan hasta el billón de dólares.

La empresa decidió aprovechar su impresionante red de servidores, vital para su actividad comercial, para dar servicios en la nube. Así nació Amazon Web Services, la mayor compañía de su segmento en el mundo. Y aprovechando su inmenso tráfico acabó por lanzar un servicio de vídeo, Prime Video, que compite con Youtube. También su apuesta por los drones, Prime Air, va enfocada a reforzar el negocio. La idea de su CEO y fundador, Jeff Bezos, es que los drones revolucionen el reparto de artículos. ¡No más camiones y furgonetas parados en los atascos! Sus drones repartirán sus paquetes en un radio de diez millas. Y empezarán a hacerlo en Reino Unido. También su apuesta por los robots está enfocada a mejorar su eficiencia logística. Sus almacenes quedarán totalmente automatizados en cuestión de años: para conseguirlo compró Kiva Robots por 775 millones en el 2012, convertida en cabecera de la división y que está diseñando sus propios robots al gusto de Amazon. A finales del 2015, la compañía tenía ya 30.000 de estos robots en 13 de sus almacenes. Igual de interesante es que estas nuevas divisiones pasarán –al igual que AWS, que fue creada para hacer más eficientes sus procesos internos– a trabajar para clientes de fuera como una línea de negocio más. La compañía sigue mostrando mucho interés en la producción de sistemas de software y tecnología propia –fue el caso del Kindle–, y ha desarrollado Amazon Echo, un dispositivo de comando de voz que ha dado a un servicio y empresa de reconocimiento de voz como Alexa.

Estos dispositivos están siendo ya utilizados por diversas empresas en sectores variados. BMW lo está poniendo en sus coches conectados, pero también se utilizará en la domótica, un segmento que Amazon hará crecer entre sus millones de clientes. Y a esto hay que sumar la producción de cine (Amazon Studios) para alimentar Prime Video.

La opinión del experto

EMPRENDEDORES: ¿Cuáles son las razones por las que las tecnológicas de EE UU están invirtiendo en negocios tan alejados de su actividad habitual?

ANTONIO NARANJO: Llevábamos demasiados años estrujando el concepto de diferenciación, lanzando al mercado productos y servicios que no eran más que modificaciones de los existentes. Tom Peter ya nos recomendaba “destruir y olvidar todo lo aprendido para crear algo totalmente diferente”. Pocos lo hicieron. Google, Apple y Amazon son algunos de ellos. Vivimos en un mundo muy digitalizado, pero el porcentaje de digitalización de los servicios es aún bajo. Hay infinitas oportunidades de negocio por explorar y explotar. La clave es anticiparse.

EMP.: ¿Cree que estas nuevas líneas de negocio son fantasiosas, o realistas y acabarán convirtiéndose en divisiones rentables?

A.N.: Las líneas de negocios de los sectores maduros están agotadas. Pero hay infinitos océanos azules. El enfoque lean startup hace que el riesgo sea bajo para cualquier idea de negocio y, sin embargo, el premio es casi ilimitado: el ganador se lo lleva todo. El segundo no existe. La base puede ser una idea sencilla, pero con la digitalización ahora es posible implementar algo en lo que aún nadie haya pensado porque parece una locura.

EMP.: ¿Cuáles serán las nuevas tecnologías con más posibilidades de cara a la adopción de nuevos negocios?

A.N.: Estarán basadas en todo lo que hace posible la digitalización (el conocimiento del cliente y del producto en su vida útil) y el abaratamiento de la electrónica.

EMP.: ¿Lo de apostar por segmentos tan avanzados es una actitud habitual de las grandes compañías de EE UU o es más exclusiva de las de Silicon Valley?

A.N.: Trabajar en Silicon Valley crea sinergias ventajosas y hace todo más fácil. No creo que los nuevos negocios de éxito tengan su origen exclusivamente en la tecnología más puntera. Los orígenes de Google, Apple, Amazon, etc. no se basaron en tecnología punta. El uso de la robótica en una cadena de producción, los drones para mantenimiento, etc., no es tecnología punta.

EMP.: ¿Tratan sólo de experimentar con nuevas actividades o que el control del software y la electrónica les posicione en primera línea para aplicar su know how a nuevos sectores?

A.N.: Los actuales nuevos negocios están basados en la digitalización de los datos, el nuevo comporta- miento del cliente (B2B y B2C), la virtualización de los servicios, la automatización de gran parte de los puestos de trabajo, las plataformas colaborativas, los efectos de red, la hiperconectividad y la revolución en la logística. 

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