Modelos de negocio que funcionan si quieres entrar en la impresión 3D

Ideas en torno a la impresión 3D...

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1. Fabricación remota o cómo sacarle partido a la impresión 3D. El Consejo de Tecnologías Emergentes del Foro Económico Mundial incluyó la fabricación remota como una de las 10 tecnologías que ayudarán a lograr un desarrollo medioambiental más sostenible en las próximas décadas, en las que asistiremos a un incremento de la población. En países como Estados Unidos, Japón, Israel, Reino Unido, Suecia y Noruega, la fabricación remota a través de la impresión tridimensional ya es una realidad, con mercados muy estables. En España también hay empresas que trabajan en este sector, aunque no son muchas, lo que abre la puerta a nuevos competidores. Las oportunidades no estarían tanto en el desarrollo de máquinas (por su gran coste), sino más en el diseño de software, modelos de impresión, servicios de distribución, etc.

2. Distribuidor de impresoras 3D... Cada vez son más las empresas que fabrican impresoras 3D para un mercado en crecimiento como el de la fabricación remota. Busca por todo el mundo modelos innovadores para convertirte en distribuidor en Europa de esta tecnología.

3. ... y también de software y de otros componentes. La fabricación remota no sólo vive de las impresoras. El software para el diseño y los propios diseños abren oportunidades, así como la compraventa y distribución de las materias primas, como la tinta y el polvo en este caso, necesarias.

4. Consultoría tecnológica 3D. En EEUU, hay empresas que han lanzado campañas de educación y concienciación en empresas, colegios e instituciones para transmitir las ventajas y virtudes de la fabricación remota, con asesoría especializada. Una forma de generar potenciales clientes.

5. Diseños y productos personalizados de impresión 3D. Una plataforma que ponga en contacto a diseñadores, propietarios locales de impresoras 3D con personas y empresas que quieran productos. Fíjate en Shapeways y en 3D Hubs.

6. Y fabricar impresoras 3D para lo que se te ocurra. Nos ha sorprendido Foodini, una impresora 3D de alimentos, que ha desarrollado la empresa barcelonesa Natural Machines. Y quien dice ‘fabricar’ alimentos dice… ¿ropa?, ¿instrumentos musicales?… Es cuestión de pensar qué procesos industriales puedes cambiar.

7. Dar servicios de impresión a otras empresas. ¿Y si tienes la tecnología (máquinas, software y materias primas) y ofreces tus servicios a otras empresas? Nos ha dado la idea ALPrint, que ofrece sus servicios a tiendas de esquí para que sus clientes personalicen las plantillas de sus botas.

8. Ayudar a entrenar imprimiendo órganos en 3d. Una startup francesa de impresión en 3D se ha especializado en la reproducción fidedigna de miembros y órganos para la práctica de estudiantes y cirujanos (por ejemplo, para la planificación de operaciones complejas).

Se aseguran de dejar claro que su nicho es la práctica y la formación y no la bioimpresión, un mercado completamente diferente y dirigido a un cliente totalmente distinto. La idea de este negocio es sustituir a los cadáveres con la impresión en 3D. La ventaja, además, es que la impresión se puede adaptar a un cliente concreto (mediante escáneres).

¿Es negocio una pequeña imprenta 3D?

Ésta es una de las consultas más habituales que nos hacéis a la redacción de Emprendedores.

Montar una imprenta (física) en 3D no es negocio, eso ya te lo adelantamos. Lo que sí tiene oportunidad de convertirse en un negocio es montar una empresa de formación (diseño industrial, diseño gráfico, nociones de prototipado rápido) itinerante (sin oficinas físicas) para aprender a sacar partido a la tecnología 3D.

Vamos a argumentarlo con un ejemplo.

Vamos a imaginar que queremos montar una pequeña imprenta en 3D para alquilar maquinara y formar a pequeños creadores que quieran trabajar en prototipos. La idea es crear la primera cadena de centros de impresión 3D, un workcenter de impresoras 3D (esto por ampliar las aspiraciones de las emprendedoras que se nos acercaron). También tendría una parte de escuela de 3D printing.

Todo ello en 51 metros cuadrados distribuidos entre taller-almacén-zona de venta en la zona centro de Madrid con ocho impresoras y dos escáneres y cinco ordenadores con software 3D.

Este sería el resumen ejecutivo:

Esto es lo que le enseñamos a Arístides Senra, experto en creación de empresas de la Universidad Politécnica de Madrid, nuestro proyecto para que nos ayude a reflexionar sobre él:

Actividad: Una imprenta en 3D para particulares: Diseñadores independientes de bisutería, aficionados al diseño de bisutería, estudiantes de ingeniería, emprendedores que necesitan un prototipo, aficionados a la tecnología y agencias de publicidad. También es escuela de 3D printing.

Clasificación Nacional de Actividades Económicas: 1.812 - Otras actividades de impresión y artes gráficas.

Forma jurídica: Autónomo.

Localización: Madrid

Instalaciones: 51 m2 distribuidos entre taller-almacén-zona de venta en zona centro.

Equipos y maquinaria: 4 máquinas de impresión 3D para pequeños proyectos (1.690 euros), dos máquinas de impresión 3D para proyectos medianos (2.199,01 euros), 4 máquinas 3D para aficionados (499,90 euros) y 2 escáneres de piezas en 3D (899 euros). Luego estarían las bobinas (con una inversión inicial de 4.535 euros para tener un stock de 150 bobinas de tres calidades diferentes). A eso habría que sumarle 5 ordenadores con software de diseño en 3D (4.665 euros).

Personal y estructura organizativa: El promotor (ingeniero industrial, diseñador gráfico).

Cartera de servicios: Alquiler por horas de máquinas 3D de alto nivel. Fabricación de prototipos por encargo. Diseño de prototipos. Clases de impresión 3D: tanto de software de diseño como de uso de la maquinaria.

Clientes: Estudiantes de ingeniería, emprendedores que necesiten prototipos, inventores y particulares aficionados a la tecnología que no se quieran gastar 2.000 euros en una máquina de 3D hasta tenerlo muy claro. También agencias de publicidad, comunicación y eventos.

Herramientas de Promoción: Campaña de SEM. Promoción en grupos de investigación en universidades, en asociaciones de inventores y en viveros de empresas, además de comunicación tradicional.

Competencia (incluidos productos sustitutivos): Imprentas en 3D industriales, Workcenter, 3D4You, las propias marcas que comerciliazan las impresoras en 3D, y, sobre todo los FabLabs, que no tienen solo impresoras 3D sino las herramientas y la maquinaria más habitual a la hora de hacer prototipado.

Diferencia de servicios con respecto a la competencia: El público al que se dirige: particulares y pequeña producción (una única unidad).

Amenazas: Las grandes imprentas no se van a meter, pero Workcenter podría abrir un corner en un abrir y cerrar de ojos: mayor capacidad de negociación para adquirir las máquinas y los consumibles, mayor capacidad para contratar mano de obra y ellos, además, estarían abiertos las 24 horas, con lo que podría resultar atractivo para ese público estudiante que quiero captar y que puede dedicar las últimas horas del último día para imprimir su proyecto para entregar al día siguiente en la facultad.

Inversión: 33.428 euros

Facturación (primer año): 23.000 euros

CIFRAS (primer año)

Inversión total: 33.428 euros
Fondo de maniobra inicial: 16.572 euros
Costes fijos mes: 2.364 euros
Recursos propios: 50.000 euros
Recursos ajenos: 0 euros
Previsión de ventas: 23.000 euros

TARIFAS

Alquiler diario de máquinas 3D: 90 euros + consumible cliente con 20% margen si lo compran en tienda. Se da la opción de lo traigan ellos, pero tiene que ser compatible con los equipos.
Fabricación de prototipos por encargo: 150 euros por unidad + consumibles aparte con un 20% de margen.
Diseño de prototipos: 200 euros.
Clases de impresión 3D: Tanto de software de diseño como de uso de la maquinaria: 150 euros curso

ESTIMACIÓN DE INGRESOS POR LÍNEA DE PRODUCTO

Alquiler por horas de máquinas 3D de alto nivel: 4.500 euros (50 clientes a partir de mayo).
Fabricación de prototipos por encargo: 1.000 euros (5 clientes).
Diseño de prototipos: 2.500 euros (50 clientes)
Clases de impresión 3D: tanto de software de diseño como de uso de la maquinaria:15.000 euros (100 clientes desde el mes de mayo)

Primera reflexión: Diferenciación y barreras de entrada

Senra va directo al grano. "Tal y como está planteado es como si fuera una tienda de fotocopias, sólo que son unas fotocopias más sofisticadas, como modelo de negocio. El problema es que es un negocio que tiene muy poca diferenciación. Antes de abordar una inversión importante de 50.000 euros, en un plan de negocio echo de menos no sólo la definición del cliente: quién estimas, con nombres y apellidos, que va a ser tu primer cliente. He llegado a un acuerdo con este departamento de esta universidad, o con esta escuela de negocios...", apunta.

Diferenciación y barreras de entrada

"Imagínate que tienes suerte. La gente comienza a hacerse anillos, bisutería, lo usan, te hacen encargos... lo que más me preocupa es la diferenciación. Piensa en los FabLabs. Son tiendas como la que tú quieres montar. La diferenciación es algo que me preocupa: un FabLab busca la diferenciación con una marca reconocida, que no pone 3-4 máquinas 3D, sino que tiene dispositivos optimizados para todo lo que quieras hacer, incluidas placas de electrónica", nos señala.

"Además, si montas una tienda de fotocopias y funciona, ¿qué le cuesta a otro abrir otra tienda de fotocopias? ¿Qué barreras a la entrada vas a levantar? ¿La gente viene porque le pilla de camino a la universidad o la gente viene porque realmente sabe que está trabajando con una buena empresa? Está claro que las máquinas, ahora que se ha reducido su precio, no van a ser. Quizá una certificación o marca... Fíjate que para certificarse como FabLab hay que superar un examen de acreditación. Es una red mundial: todo lo que esté en sus equipos se puede utilizar en cualquier FabLab del mundo, están conectados. Y también dan formación", continúa.

"¿Abres la empresa porque tienes potencial para crecer y hacer más cosas o porque te aburres y ahora se llevan las impresoras 3D? ¿Qué potencial tiene realmente este negocio a futuro?", nos plantea.

Segunda reflexión: Excesivos costes fijos

"Esto es un B2C combinado con un B2B. Cuando alguien me dice que está pensando en montar una tienda de impresoras 3D, una de las primeras cosas que le intentaría pedir es qué recorrido tiene esto. El que va a ganar seguro es el casero, que todos lo meses va a recibir dinero. El que va a ganar seguro es el que te vende las máquinas. Cuando hablo de recorrido, me refiero a esto: ¿Por qué crees que la gente va a empezar a pedirte cosas a ti? ¿Tienes algo documentado que realmente que a mí me certifique que realmente vas a generar negocio? Es un ejercicio sano: ¿Por qué debería poner 20.000 euros en esta empresa? Preguntarse esto es un ejercicio sano. ¿Tienes alguna ventaja competitiva? ¿Hay algo por lo que realmente la gente que te conozca te vaya a elegir? ¿Por qué eres el mejor para montar una imprenta 3D? ¿Se te ocurren aplicaciones? ¿Eres arquitecto/ingeniero industrial/diseñador gráfico? ¿O sólo vas a enseñar a utilizar las máquinas? ¿O les va a enseñar a diseñar?", lanza.

Repasando el plan de negocio comentamos que preparando las previsiones de tesorería nos damos cuenta de que la parte de formación es la que más peso cobra, más que la propia fabricación. Pero, claro, formación es muy genérico: ¿Qué vas a enseñar a utilizar la maquinaria o a sacarle complejo?

Ahora mismo la tecnología es asequible en precio para el público, pero es realmente compleja de utilizar para el neófito, salvo, claro, que seas ingeniero industrial...

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