Estas ideas de negocio no merecían acabar en el cementerio de startups

Os proponemos como ideas algo revolucionario: estas empresas han cerrado ya, pero sospechamos que hay negocio detrás de las tres. Estas startups se quedaron en el camino, pero no porque no tuvieran potencial.

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Un marketplace de sastres

Proper Suit era una red online de sastres de prestigio reconocido offline. La reserva de la cita se hacía online (había que hacer el pago de una reserva, con lo que se supone que quien reservaba se iba a hacer un traje sí o sí), todos ellos trabajaban las mismas telas (de primera línea, como Zegna, Reda, VBC y Plana) y con la misma calidad de trabajo (en una hora te tomaban las medidas y en seis semanas tenías el traje para probártelo).

¿Por qué creemos que podría funcionar? Nunca sabes hasta dónde te va a llevar tu negocio. Si no, que se lo digan a Joshua Bruecker. Resulta que Bruecker tenía una sastrería de corbatas y pajaritas online que se dedicaba, básicamente, a acortarlas –no hay muchas más opciones de hincarles el diente a estos dos accesorios–. Quién le iba a decir que el negocio funcionaría y que tres años después derivaría en... AirtTailor, un servicio de arreglos de prendas de vestir a domicilio vía app con recogida y envío gratuitos. Les cuentas qué necesitas a través de tu móvil (que si cogerte el bajo de los pantalones porque no sabes dar una puntada a derechas, que si arreglarle la cremallera a la chaqueta del cole de la niña, que eso de las cremalleras tiene su enjundia...), te envían una etiqueta para que puedas enviarles el producto y en cinco días hábiles te devuelven el trabajo de sastrería. Y esto a un precio asequible que democratiza el servicio.

El canal de comunicación (el móvil) tiene sentido y los servicios de sastrería, también. Poner en contacto a oferta y demanda... 

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Suscripción de productos de material de pesca

Desde que entrevistamos a Katia Beauchamp, cofundadora de Birchbox, la plataforma de e-commerce que se basa en el concepto de descubrir productos nuevos y enviarlos en cajitas cada mes, no hemos dejado de darle vueltas a qué otras categorías son susceptibles de sorprender a los clientes. Nunca se nos habría ocurrido que podrían venderse (y, ojo, ser negocio) kits de cebos, anzuelos y material de pesca para aficionados a la pesca deportiva. Esto es lo que vendía TackleGrab, un servicio de suscripción mensual, bimestral o trimestal para aficionados a la pesca.

Los expertos ya saben distinguir cuál es el mejor cebo o anzuelo para un determinado tipo de pez, pero si alguien les sugiere una forma de hacerlo mejor y ese alguien no sólo controla los catálogos de las principales marcas, sino también aquellas desconocidas de cualquier parte del mundo, como que ya cobra forma.

¿Por qué creemos que puede funcionar? ¿Conoces Fishbrain? Northzone, el principal inversor en una ‘empresita’ que se llama Spotify, que a lo mejor conoces, ha invertido en los dos últimos años nada menos que 10,5 millones de dólares en una red social sueca para aficionados a la pesca deportiva de todo el mundo. Sí, has acertado: Fishbrain.

A Northzone le llama la atención, por ejemplo, que se trate de un mercado que mueve directamente 115.000 millones de dólares al año (en viajes, licencias y material deportivo). Sí, al año. También le llama la atención que sólo la pesca con caña (el segmento más popular) mueva 48.000 millones de dólares. Si a eso se suma que sólo en Estados Unidos hay 60 millones de aficionados o que en el Reino Unido hay 4 millones de aficionados a la pesca deportiva y en Japón, 9,5 millones (es, no teníamos ni idea, uno de los deportes nacionales), ya se va entiendo un poco más la inversión. La red social, además, quiere entrar directamente en el comercio electrónico. Por cierto, tienen ya un millón de usuarios en todo el mundo. Ahora mismo la aplicación sólo permite presumir (sin tener que competir con fotos familiares de los primeros pasitos del bebé o memes desternillantes que te dejan tocado para todo el día), compartir información práctica (sobre condiciones atmosféricas, sobre mejores zonas de pesca, sobre aspectos técnicos...) y tiene un blog que es una revista de pesca en toda regla. Todo ello con una conciencia medioambiental. 

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Pruébate cualquier prenda de vestir sin pagar un céntimo

Try

Hay negocios online, como Zappos, que te dan hasta un año para devolver sus productos si al final no te convencen, siempre y cuando no te los hayas puesto y sólo te los hayas probado. Otras tiendas online, como Nike, tienen un plazo de devolución de un mes. En la venta a distancia, en Europa, no hay más remedio que cumplir con el derecho de desistimiento, que establece el derecho que tiene cualquier consumidor de devolver el producto en el plazo de los catorce días naturales siguientes a la entrega sin necesidad de alegar causa justa. El común denominador de todo esto es que hay que pagar primero si te quieres probar la prenda en cuestión.

Try.com intentó cambiar la forma de comprar online, una frase que no podría ser más tópica, pero, al mismo tiempo, más acertada para definir este ambicioso proyecto que se quedó en el camino. Con una cuenta en Try.com (en la que tenías que dejar los datos de una tarjeta por si eras un piratilla y querías hacerte un corteinglés y llevar la prenda con la etiqueta y luego devolverla) y una extensión de Google Chrome tenías 7 días para probarte cualquier prenda que encuentres en una tienda online. Si te las quedabas, te lo cobraban, si no, lo devolvías, y tan amigos. Y todos los gastos de envío y devolución eran gratuitos.

A ver, que el modelo como tal (el coste de la logística, además de los quebraderos de cabeza para quien se ocupara de las Operaciones, era su punto débil) no tenía sentido tal y como estaba planteado, pero la idea de permitir el probar productos online no iba desencaminada.

¿Por qué creemos que puede funcionar? A nosotros nos ha recordado a UniDAYS, una plataforma de ofertas enfocada al consumidor universitario que utiliza el modelo de ventas flash combinada con una herramienta de verificación con la idea de conectar a grandes marcas con el público universitario online. Tienen capacidad para verificar de forma instantánea que verdaderamente son universitarios nada menos que 142 millones de estudiantes de 32 países (nada menos que el 72% de la población universitaria mundial).

Si una empresa como American Apparel te tiene en cuenta hasta el punto de que incluye tu tecnología dentro de su web para ofrecer descuentos algo hay que rascar. Si también resulta que nos encontramos exactamente con lo mismo en Asos, Asics, Quicksilver, Uber, RayBan, Hotels.com, Apple Music o Roxy, que no son precisamente marcas de medio pelo...

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