Estas tres ideas estaban delante de tus ojos y te habían pasado desapercibidas

Un marketplace de fotógrafos para todas las ocasiones, el snack que comían los romanos y la reinvención de la bicicleta estática. ¿Te parece poco?

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Un pool de fotógrafos online

https://www.snappr.co/

Cualquier mercado que esté fragmentado, con muchos pequeños competidores, pero ninguno con una cuota del pastel importante, abre siempre oportunidades a negocios capaces de agregar la oferta. Fotógrafos de boda pueblan los resultados en Google; fotógrafos de boda low cost, tres cuartos de lo mismo; fotógrafos con nombre y apellidos, llenan miles de resultados, pero ¿un sólo lugar que aglutine un pool de fotógrafos para bodas, fiestas, nacimientos, productos, alimentación, inmobiliario, moda, retratos, graduaciones, books para pymes...? Pues no había ninguno hasta que los emprendedores australianos detrás de Snappr (están presentes en siete ciudades y ahora han dado el salto a Estados Unidos) se han echado la manta a la cabeza y han lanzado una plataforma online de contratación de fotógrafos profesionales a partir de 59 euros por encargo (éste es el paquete más pequeño, que cubre 30 minutos, 3 fotos en alta resolución y se ocupa previamente de todos los retoques que hagan falta). Obviamente los precios varían según el trabajo: un día cuesta 449 euros y son siete horas de trabajo in situ y un resultado de 40 imágenes en alta.

Esta gente, en menos de un año no sólo han cubierto el tradicional BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones), sino que son los responsables de las imágenes corporativas de empresas como Airbnb, Uber, Vice, Dropbox, Deliveroo. Así resulta normal que hayan cerrado una ronda de inversión de 2,5 millones de dólares con una de las cabezas pensantes de Google Maps, Lars Rasmussen, a la cabeza.

En los últimos tiempos hemos asistido al éxito de negocios que han entrado en la fotografía para ecommerce y en la fotografía para el sector inmobiliario (más incipiente), pero no habíamos visto una oferta combinada.

¿Qué aporta al mercado? Por un lado, la facilidad para encontrar fotógrafos de calidad en distintos rangos de precio, con screening de calidad previo, en un mismo punto. Por otro, la fácil contratación online. En un tercer lugar, ofrece una marca sólida para un producto en el mercado que no tiene marcas reconocidas, aunque haya muchas pequeñas marcas de prestigio local y sectorial.

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Volver a convertir en negocio la bicicleta estática

Peloton Cycle

Si juntáramos todas las bicicletas estáticas que están cogiendo polvo en trasteros y terrazas de medio planeta (sí, incluyendo la tuya, que sabemos que también la compraste y luego dejaste de utilizar), con la fibra de carbono de todas ellas se podrían fabricar 20.000 halcones milenarios y unos cuantos x-wing. Más o menos.

El problema de la bicicleta estática es, simple y llanamente, que depende únicamente de ti. Un gran problema, si lo piensas. Si tienes la suficiente fuerza de voluntad como para entrenar en casa, al final, te terminas aburriendo. Si no la tienes, ya sabes, la compras, la usas un par de meses, dejas caer en la oficina un par de veces que te estás poniendo en forma y para cuando ya te hacen un Eddy Merckx urbanita, vas y pierdes fuelle. Y al trastero.

Qué diferente habría sido todo si en lugar de todo lo anterior, hubieras adquirido una bicicleta inteligente de Peloton Cycle que trasladase las clases de ciclismo de interior de los centros de fitness hasta tu casa, con compañeros virtuales y con vigorosos entrenadores personales pendientes de ponerte retos y de tirarte de la oreja cuando sea necesario.

Nos llama la atención el negocio por la combinación (inteligente) de hardware y software para el mercado del home fitness: una bicicleta que cuesta casi 2.000 dólares, y una suscripción mensual a la plataforma de entrenamiento y clases virtuales de casi 40 dólares al mes.

John Foley, el fundador del negocio, se inspiró en el éxito de cadenas físicas de ciclismo de interior como Soul Cycle y Flywheel. Cuesta una pasta, dirás tú, pero resulta que si eres capaz de aguantar siete meses, te habrás gastado la misma cantidad de dinero (sumando bici y fee mensual) que lo que se gastan en ese mismo tiempo en mensualidades los clientes de sus competidores (sin bici).

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