Cómo tres empresas fuera de lo común están tratando de hacerse un hueco en el mercado

Un negocio que aplica el marketing a los productos genéricos para la disfunción eréctil y la pérdida de cabello y otras dos startups sorprendentes que venden hamburguesas en cadena sin que intervengan seres humanos y alquiler de habitaciones entre particulares... ¡por horas!

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Hims: Una marca millennial de productos para prevenir la caída del pelo y la impotencia

https://www.forhims.com/

Andrew Dudum está convencido de que hay mercado para una marca que venda online productos genéricos para combatir la caída del pelo (minoxidil), la impotencia (sildenafil) y el inexorable paso del tiempo en la piel enfocada al público masculino y millennial. Y hacerlo a un precio asequible para todos los bolsillos: todos sus productos oscilan entre los 10 y los 30 dólares (para aumentar el ticket medio, tienen paquetes de productos que sí superan los 30 dólares). Y, en el caso del genérico para la impotencia, con prescripción médica por delante (cuentan con médicos que pueden recetar a distancia dentro de Estados Unidos en todos aquellos estados donde es legal la telemedicina).

Dudum es el director general y cofundador de Atómico, el venture builder de un tal Peter Thiel y un tal Marc Andreeseen, que algo saben de startups y de negocios viables.

¿Qué es, entonces, lo que ha visto Dudum?

Si (NSFW) tecleas "comprar viagra" o "comprar genérico viagra" en Google y comparas los resultados con la tienda online de Hims vas a entender mejor la propuesta de valor que si le dedicamos varios párrafos a explicártelo: tiene que ver con los principios más básicos de branding. Un bote de 10 pastillas de 20 mg de Sildenafil, el genérico de Viagra, cuesta 20 dólares más 5 dólares de gastos de envío (dentro de Estados Unidos, que la legislación a la hora de vender este tipo de productos en cada país es otra historia). 30 pastillas de 25 mg de Sildenafil en otros, ejem, puntos online cuesta en torno a 45-50 dólares más gastos de envío.

Cumplen, es cierto, con la promesa de asequibles, pero sobre todo cumplen con la promesa del branding: más atractivo, más barato.

Además no es tanto lo que venden, sino como lo venden: Puedes vender el genérico de Viagra o puedes vender Sildenafil con un packaging que sigue las actuales pautas de diseño. De hecho, si te fijas la imagen gráfica de esta empresa es muy parecida a la de la marca de cosmética online Aesop, una reciente historia de éxito en el mercado estadounidense.

Con los productos para el pelo pasa tres cuartos de lo mismo. Los principios activos de todos sus productos son viejos conocidos del mercado (minoxidil y vitamina B7), con un nuevo packaging y con otra dosificación para cumplir con la promesa de asequible.

Momemtum Machines: No más pelos en tus hamburguesas

http://momentummachines.com/ 

¿Un local de hamburguesas que toma tu pedido vía app, coge la carne, la pone en la plancha, luego le echa los condimentos y la embute en panecillos sin que intervenga un sólo ser humano en el proceso? Eso hace esta empresa de hardware para el canal Horeca, que ha sido capaz de seducir a ingenieros formados en Berkeley, Stanford, UCSB y USC con experiencia en Tesla y la NASA y a un equipo de expertos en innovación en restaurantes (como, por ejemplo, el jefe de I+D del tres estrellas Michelín Fat Duck).

Su primer dispositivo cocina hamburguesas gourmet desde cero sin ningún tipo de interacción humana: es capaz de poner en la mesa 400 hamburguesas en una hora. ¿Cuál es su propuesta de valor? Ofrecer comida gourmet a precios de fast food sin los inconvenientes del fast food, algo que ya se había intentado antes en gastronomía, pero sin éxito.

Momentum Machines asegura que un local de comida rápida promedio gasta de media 135.000 dólares al año en cocineros de hamburguesas. Los empleados trabajan en un ambiente caótico de cocina en la que necesitan zapatos antideslizantes además de las redecillas (de ahí lo de los pelos del titular) y delantales para garantizar unas medidas mínimas de seguridad alimentaria. Esta máquina propone hacer lo mismo en 2,2 metros cuadrados.

Al reemplazar a los cocineros humanos, aseguran, además de garantizar las condiciones sanitarias básicas de forma más fácil, los recursos que antes estaban dedicados a la preparación pueden, en cambio, dedicarse a financiar un mejor servicio.

Google Ventures y otros cuatro inversores le inyectaron 18 millones de dólares en junio de este año... ¿Para qué tanto dinero? Quieren demostrar su capacidad abriendo un local propio para el que todavía no se conoce la ubicación, ni tampoco la fecha en la que abrirá sus puertas.

Plataforma de alquiler de habitaciones por horas entre particulares

http://space.popnrest.com/

Si Calvin Clifford 'Bud' Baxter, el atribulado oficinista que interpreta Jack Lemmon en El Apartamento, en lugar de prestar sin ánimo de lucro –bueno, vale, para conseguir un ascenso– su coqueto apartamento en el Upper West Side, lo hubiera incluido en la plataforma Popnrest se habría sacado un sobresueldo más que interesante. En 1960 el consumo colaborativo era algo de ciencia ficción, pero en 2017 adopta los modelos de negocio más variopintos. Si coges Airbnb y lo mezclas con ByHours tienes Popnrest, un neonato híbrido británico que facilita alquilar habitaciones y viviendas entre particulares por horas.

Pero no –hemos querido entender– para lo que estás pensando, sino para echarte una siesta, darte una ducha o meditar. Los fundadores de esta plataforma se adelantan a tu suspicacia en sus materiales de marketing: “Un estudio realizado en 2002 por la Universidad de Harvard ha demostrado que dormir una siesta de 30 minutos puede mejorar el rendimiento y la productividad de los trabajadores. Las siestas reducen el riesgo de enfermedades del corazón y aumentan la capacidad de atención. Una siesta te ayudará a recargar pilas y a sentirte más relajado antes de tu próxima reunión. Duerme 30 minutos o más en tu habitación privada”.

A ver, que razón tienen. A estas alturas, los psicólogos –y la mayoría de los seres humanos que somos padres de niños que duermen mal hasta que cumplen el año y medio– han descubierto que las personas que duermen poco no sólo son consideradas menos atractivas, sino que están en peores condiciones de salud que cuando descansan; que una grave falta de sueño puede hacer que la gente sea menos optimista y menos sociable; que hace mella en su empatía hacia los demás; y también se ha demostrado que incrementa la irritabilidad

Pero, ¿tienen razón hasta el punto de que sea negocio?

Seguro que conoces aplicaciones como As You Stay o ByHours o Hotels by Day o Day Use, que permiten a cualquier persona (desde asesinos en serie hasta funcionarios de Aduanas, pasando por periodistas y mentalistas) reservar una habitación de hotel por unas horas a una fracción de la tarifa que pagaría por un día completo. Ahora mismo se libra una sorprendente batalla en marketing de buscadores para hacerse con este mercado. Decimos que sorprende porque todavía hay muchos hoteles que tienen estructuras operacionales que dificultan la flexibilidad por hora, desde la gestión de la mano de obra hasta la contabilización de los ingresos en sus sistemas. 

Volviendo a Airbnb. Nathan Blecharczyk, Brian Chesky y Joe Gebbia tuvieron que salvar algunas barreras en los primeros años de actividad, que pusieron en peligro la continuidad de su modelo de negocio. Su negocio se basa, evidentemente, además de en una potente herramienta tecnológica que les permite gestionar información ingente de diferentes partes del mundo, en la confianza de los usuarios. Porque ¿quién va a dejar su casa a extraños? ¿Por horas? Ellos lo solucionarion mediante un eficaz sistema de identificación tanto para los huéspedes como para los propietarios de los alojamientos que les permite a ambos verificar sus identidades conectándose a las redes sociales y escaneando su carné de identidad y confirmando sus datos personales. 

El problema que le vemos nosotros es: ¿Qué le cuesta ofrecer –si resulta que los consumidores responden– a Airbnb y a todos sus clones, que ya están en el mercado y que, por la experiencia y trayectoria van a ofrecer más garantías que una empresa parte de cero? Pues eso.

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