Estos nuevos modelos de negocio están resucitando el sector inmobiliario después de la crisis

Venta rápida de viviendas, nuevas fórmulas de alquiler entre particulares...

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Te ayudan a pagar la entrada del piso si vais a medias con Airbnb

https://www.loftium.com/

Antes si te querías comprar un piso tenías tres opciones:

1. Ahorrabas como un jabato haciendo malabares entre varios trabajos (y eso que a ti eso de trabajar como contable de una empresa de quesos no te emocionaba después de salir de tu trabajo de 9 a 6) para conseguir suficiente dinero para la entrada.

2. Ahorrabas como un jabato y abordabas a tus padres para que te echaran una mano como quien no quiere la cosa, con un estilo desprendido muy Jack Sparrow, pero no sin cierta desesperación en los ojirris.

3. Te volvías loco, te metías en una hipoteca en yenes (por poner una divisa simpática) y que sea lo que Dios quiera. Aquí el jabato no eras tú, sino lo que embestía años después a los que seleccionaban esta opción.

Pues bien. Ahora resulta que la generación millennial tiene otra opción. Ni padres, ni ahorro. Hay empresas, como Loftium, que están dispuestas a echarte una mano con la entrada siempre que cuando seáis los flamantes propietarios de un fantabuloso piso, estéis dispuestos a dejar una habitación reservada para alquilar en Airbnb y compartáis religiosamente los ingresos que genere con esa empresa tan maja que os presta el dinero.

Vamos ahora con la letra pequeña: la ayuda con la entrada tiene un límite: 50.000 dólares; el compromiso de compartir habitación en Airbnb dura entre uno y tres años (lo de compartir es un decir, porque básica y lógicamente el dinero va a Loftium), y está claro que no todas las casas aplican. Hay pisos en las afueras que en Airbnb por muy buenas fotos que pongas...

Inversión inmobiliaria pensada para millennials

https://www.mashvisor.com/

La idea de negocio que os vamos a contar o es una genialidad o es una idea que perfectamente podría montar el siempre emprendedor vecino de Montepinar Amador Rivas para conseguir ese dinero que siempre le es tan esquivo.

Nosotros os la contamos y vosotros decidís.

No sé si os acordaréis (porque sois muy jóvenes, porque no leiáis Emprendedores por aquel pasado no tan lejano, porque no os interesó en su día porque vosotros sois más tech, por lo que sea...), pero la crisis del mercado inmobiliario dio lugar a la aparición de modelos de negocio bastante curiosos, ahora difuntos.

Nos llegamos a encontrar en el estallido de la burbuja con Separadosincasa.es, una oferta de viviendas para un colectivo específico, en la que los clientes podían adquirir apartamentos con un descuento del 40% sobre el precio de compra y no pagar nada durante el primer año (sí, también era una idea muy La-que-se-avecina). Otra iniciativa fue la de Alquilacompra.es, que recogía la oferta de viviendas de alquiler en las que el propietario podía decidir, en un máximo de cinco años, si quería adquirirla, deduciendo del precio parte de lo pagado como alquiler (esta era menos Amador Rivas que la anterior, pero eso del renting de casas como que no tenía visos de cuajar...).

También salió Outletdepisos.es, donde bancos e inmobiliarias ofertaban viviendas con descuentos, que tenía algo más de sentido para dar salida el stock, pero que se adelantaba a su tiempo y si analizabas un poquito el modelo de negocio no salían las cuentas.

No creemos que nadie en su sano juicio quiera ahora resucitarlas. Porque la inversión en vivienda tira ahora por otro camino. Ahora resulta que se invierte en aquellos inmuebles que la inteligencia artificial determina que van a funcionar como la seda en plataformas de alquiler de viviendas entre particulares como Airbnb.

Como Mashvisor, que proporciona un análisis detallado a los potenciales inversores para mostrar el rendimiento esperado de las propiedades de inversión. Estas analíticas predictivas muestran tendencias y resultados futuros basados en datos históricos.

“Informamos a los inversores si una propiedad ganaría más dinero como inversión tradicional, arrendándose a inquilinos a largo plazo como alquiler ordinario, o como propiedad de Airbnb”, nos cuentan sus fundadores.

¿Tienen algún tipo de vínculo con Airbnb? “No, no tenemos afiliación con Airbnb. Sin embargo, nos gusta mostrar las oportunidades de una propiedad de inversión que figura en Airbnb. Obtenemos datos a partir del análisis del historial de evolución de sus listados”.

No sabemos si Amador se animará finalmente con esta idea, pero seguro que a la Cuqui le hace gracia.

Si no vendo tu casa en 6 semanas, te la compro

https://www.knock.co/

Una cosa es que un agente inmobiliario te diga que tu empresa se puede vender por 230.000 euros y otra, muy distinta (pero que muy distinta) es que finalmente se venda por ese precio. De la misma manera que una cosa es que te diga que en tres meses se vende y que luego pasen dos y tres años y tú le vayas cogiendo tirria al citado agente inmobiliario que tanto te habían recomendado.

Knock es un nuevo concepto de agente inmobiliario. Para empezar te garantizan un precio de mercado y un tiempo: seis semanas. Si en ese plazo no consiguen venderla por el precio que han marcado, te compran tu casa. Además, si es necesario hacer reformas, adelantan el dinero hasta que se venda.

Y ahora es cuando tú –con toda la razón del mundo– te preguntas: Vale, ¿y cómo son capaces de echarse el moco de que son capaces de comprar las casas? ¿De dónde sacan el dinero? Detrás de ellos están los mismos fondos de inversión e inversores particulares que ponen dinero en Netflix, Tivo, Trulia o Houzz. Vamos, que arrancan con un fondo de tesorería interesante.

A continuación, sospechamos vas a preguntar: ¿Y cómo hacen la valoración de las casas? Tirarán a la baja por si tienen que comprarla, ¿no? (Sabemos que eres un/a lector/a suspicaz). Ahí no tenemos más remedio que remitirte a la respuesta a la pregunta anterior (que se pueden permitir no tirar los precios porque sino esta idea de negocio no tendría sentido) y, además, explicar que, si hacemos caso a sus fundadores, le muestran a los clientes el análisis completo que hacen de las ventas de viviendas de caracterísiticas similares en el vecinadrio, las tendencias del mercado, el coste de las mejoras que se podrían hacer en la casa.

Nesterly

http://nesterly.io/

La profesión más antigua de la historia no es la que tú estás pensando. Es el alquiler de habitaciones libres.

50 millones de habitaciones libres cada noche en Estados Unidos. Ese es el mercado que estima esta startup que podría estar interesado en su idea de negocio. No dirás que no son ambiciosos y que la cifra no es llamativa.

Nesterly es una plataforma de alquiler de viviendas entre particulares orientada, para variar, a estancias medias (nada de vacaciones, ni tampoco de alquileres a largo plazo) y dirigida a propietarios de edad avanzada y a jóvenes estudiantes y recién licenciados que acceden a su primer puesto de trabajo. ¿Su reclamo? Somo el Airbnb de las ancianitas. No, ahora en serio. Propone bajar el precio del alquiler a cambio de realizar tareas en el hogar. 

A cambio de una reducción adicional del alquiler, el inquilino puede, por ejemplo, pasear al perro del dueño de la casa varias veces por semana. O sacar la basura (algo que tú o yo hacemos gratis, pero que estaríamos dispuestos a subcontratar en cuanto los niños tengan edad de bajar solos).

¿A que te suena? "Alquilo habitación" quizá sean las dos palabras que más veces han sido impresas en copisterías de medio mundo y escritas con la mejor caligrafía de libros Rubio en cuartos de cuartillas, además de suponer una de las fuentes de ingresos más sustanciales de la economía sumergida de tías abuelas, abuelas y bisabuelas en la historia de Europa.

La gracia del negocio, además de su legalización (se redacta un contrato oficial entre las dos partes contratantes de la primera parte), está en la posibilidad de rebajar el precio de forma ‘oficial’ de las habitaciones con las tareas. Y decimos posibilidad, porque no es una obligación (aunque si puedes recortar 300 euros el alquiler, como que te lo piensas, ¿no?).

Un Airbnb para personas con movilidad reducida

https://www.handiscover.com/en-GB/ 

Antes se nos ocurre contaros que no habíamos visto propuestas interesantes de nicho en el mercado del alquiler de viviendas entre particulares. Que si sólo habíamos visto movimiento en el lujo y que lo único que nos había llamado la atención era la propuesta de misterbandb... Y resulta que, sin buscarlo, y casi sin quererlo, nos hemos encontrado otro buen enfoque –con sentido, queremos decir, para crear barreras de entrada y para poder desarrollar productos y servicios de valor añadido en torno a la idea–: Handiscover, un Airbnb para personas con movilidad reducida.

Por supuesto que el resto de plataformas ofrecen apartamentos adaptados, pero haz la prueba... 

Handiscover tiene un blog de viajes adaptados que no tiene desperdicio elaborado por escritores que entienden de lo que están hablando.

Airbnb para el colectivo LGBT

https://www.misterbandb.com/es

Que no te confunda el nombre de este negocio: no es un nuevo aperitivo de maíz inflado con sabor a salsa picante de 1.1MM unidades Scoville con una simpática mazorca con gafas de sol totalmente ignorante de la que se le viene encima como mascota. Es una vuelta de tuerca al modelo de negocio peer to peer de Airbnb (viviendas y habitaciones de alquiler de uso turístico entre particulares) dirigido al colectivo LGBT.

Desde que arrancara Airbnb en 2008, en California (EE UU), su modelo de negocio ha dado lugar a toda suerte de clones en diferentes países, desde 9flats, Alterkeys.com, VRBO o HomeAway, hasta HouseTrip, OnlyApartments o SeasonFlats, algunos de ellos durmiendo ya el sueño de los justos.

Era cuestión de tiempo (queremos decir de poco tiempo) que el plagio empresarial se convirtiera en inspiración picassiana y se comenzaran a atacar distintos nichos con este modelo. El problema es que todos comenzaron a atacar el mismo nicho: los clientes de alto poder adquisitivo con propiedades de más nivel que una habitación en un edificio vejete en una zona bien situada y con servicios de 'hometel'; apartamentos de lujo con servicios premium, unos de pago, como limpieza, lavandería o desayuno, y otros gratuitos, como un asistente personal que te recibe y te hace recomendaciones el día que llegas y te atiende durante tu estancia, wifi, sábanas de postín... Y ahí han surgido una larga lista de negocios que han dado lugar a un mercado fragmentado que está viviendo ahora un proceso de fusiones y adquisiciones. Como OneFineStay, SweetInn o Le Collectionist, por ejemplo (la segunda, por cierto, acaba de levantar 10 millones de euros de inversión que ya se ha gastado en adquirir la española Bonder & Co.).

El problema de la apuesta por este nicho es que, sí, todos ellos se aprovechan de una de las ventajas habituales de los nichos: marcar unos precios mucho más altos de lo que podrías permitirte si entraras en un mercado generalista con más competencia, pero se encuentran con el problema de que no es un grupo de clientes estables. Sí pueden perder clientes porque una empresa de tu competencia –que ya está en el mercado o que vaya a salir– les ofrezca un producto más barato.

El reto de un nicho es encontrar un nicho de clientes fieles, ¿no? Eso es lo que nos han enseñado.

Dicho lo cual, sorprende que a nadie se le ocurriera antes dirigirse al colectivo gay con este mismo modelo de negocio. Es exactamente lo que propone desde hace cuatro años Mister BandB. El experto en creación de empresas Guy Kawasaki siempre habla de tres pilares para acertar con un modelo de negocio. Mister B&B da en el clavo en los tres.

1. Se pone como objetivo un nicho de mercado específico. “Cuanto más concreta sea la descripción de tu cliente, mejor. Muchos emprendedores temen establecer un foco excesivamente limitado y específico porque saben que con ello no podrán dominar el mundo. Sin embargo, las empresas de mayor éxito empezaron poniéndose como objetivo alcanzar como máximo un par de mercados y crecieron luego adquiriendo un tamaño mayor a medida que fueraon abordando nuevos mercados”, asegura Kawasaki. Han empezado con el colectivo de hombres gais y quiere ampliar su foco a todo el colectivo LGTB.

"Los modelos de negocio que intentan aumentar el tamaño del pastel en vez de hacerse con más pedacitos del mismo pastel son los que mejor funcionan habitualmente [sobre todo para las startups]”, apunta Kawasaki. 

2. Mantiene la sencillez. “Si no eres capaz de describir tu modelo de negocio en diez palabras o menos es que no tienes un modelo de negocio. Evita la jerga empresarial que esté de moda en el momento (estratégico, crítico, escalable...); no sirve para describir un modelo de negocio”, continúa. ¿Cómo se define Mister b&b? “misterb&b ayuda a conectar a la comunidad gay mundial al permitir que los hombres gais ganen dinero gracias a sus habitaciones libres y que viajen por el mundo sintiéndose bienvenidos en cualquier lugar al que vayan”. Eso es foco. 

3. Copian a los demás. "El comercio lleva un montón de tiempo conviviendo con nosotros, de modo que a estas alturas ya deben de haberse inventado todos los modelos de negocio posibles. Podemos innovar en tecnología, marketing o distriubción, pero tratar de inventar un nuevo modelo de negocio es una estrategia perdedora. Intenta relacionar tu modelo de negocio con algo que ya tenga éxito y todo el mundo entienda", sugiere. Su web lleva un disclaimer en el que se desvincula de Airbnb.

Plataforma de alquiler de habitaciones por horas entre particulares

http://space.popnrest.com/

Si Calvin Clifford 'Bud' Baxter, el atribulado oficinista que interpreta Jack Lemmon en El Apartamento, en lugar de prestar sin ánimo de lucro –bueno, vale, para conseguir un ascenso– su coqueto apartamento en el Upper West Side, lo hubiera incluido en la plataforma Popnrest se habría sacado un sobresueldo más que interesante. En 1960 el consumo colaborativo era algo de ciencia ficción, pero en 2017 adopta los modelos de negocio más variopintos. Si coges Airbnb y lo mezclas con ByHours tienes Popnrest, un neonato híbrido británico que facilita alquilar habitaciones y viviendas entre particulares por horas.

Pero no –hemos querido entender– para lo que estás pensando, sino para echarte una siesta, darte una ducha o meditar. Los fundadores de esta plataforma se adelantan a tu suspicacia en sus materiales de marketing: “Un estudio realizado en 2002 por la Universidad de Harvard ha demostrado que dormir una siesta de 30 minutos puede mejorar el rendimiento y la productividad de los trabajadores. Las siestas reducen el riesgo de enfermedades del corazón y aumentan la capacidad de atención. Una siesta te ayudará a recargar pilas y a sentirte más relajado antes de tu próxima reunión. Duerme 30 minutos o más en tu habitación privada”.

A ver, que razón tienen. A estas alturas, los psicólogos –y la mayoría de los seres humanos que somos padres de niños que duermen mal hasta que cumplen el año y medio– han descubierto que las personas que duermen poco no sólo son consideradas menos atractivas, sino que están en peores condiciones de salud que cuando descansan; que una grave falta de sueño puede hacer que la gente sea menos optimista y menos sociable; que hace mella en su empatía hacia los demás; y también se ha demostrado que incrementa la irritabilidad

Pero, ¿tienen razón hasta el punto de que sea negocio?

Seguro que conoces aplicaciones como As You Stay o ByHours o Hotels by Day o Day Use, que permiten a cualquier persona (desde asesinos en serie hasta funcionarios de Aduanas, pasando por periodistas y mentalistas) reservar una habitación de hotel por unas horas a una fracción de la tarifa que pagaría por un día completo. Ahora mismo se libra una sorprendente batalla en marketing de buscadores para hacerse con este mercado. Decimos que sorprende porque todavía hay muchos hoteles que tienen estructuras operacionales que dificultan la flexibilidad por hora, desde la gestión de la mano de obra hasta la contabilización de los ingresos en sus sistemas. 

Volviendo a Airbnb. Nathan Blecharczyk, Brian Chesky y Joe Gebbia tuvieron que salvar algunas barreras en los primeros años de actividad, que pusieron en peligro la continuidad de su modelo de negocio. Su negocio se basa, evidentemente, además de en una potente herramienta tecnológica que les permite gestionar información ingente de diferentes partes del mundo, en la confianza de los usuarios. Porque ¿quién va a dejar su casa a extraños? ¿Por horas? Ellos lo solucionarion mediante un eficaz sistema de identificación tanto para los huéspedes como para los propietarios de los alojamientos que les permite a ambos verificar sus identidades conectándose a las redes sociales y escaneando su carné de identidad y confirmando sus datos personales. 

El problema que le vemos nosotros es: ¿Qué le cuesta ofrecer –si resulta que los consumidores responden– a Airbnb y a todos sus clones, que ya están en el mercado y que, por la experiencia y trayectoria van a ofrecer más garantías que una empresa parte de cero? Pues eso.

La reinvención de la pensión

https://www.common.com/

Si tus huesos no han dado con una pensión en la que compartías baño con nada menos que ocho seres humanos que en Estados Unidos no tendrían la edad legal para beber pero que en España, sí, a lo mejor hasta te hace gracia esta idea de negocio.

Common es uno de los principales baluartes del movimiento co-living, que no es otra cosa que pensiones reinventadas donde los residentes tienen sus propias habitaciones, los baños son compartidos, y elementos esenciales como ropa de cama, toallas de papel y papel higiénico se proporcionan a granel. Los edificios están equipados con Wi-Fi y hay zonas comunes: una (sic) sala de juegos en un edificio, un salón de reuniones...

La compañía actúa como propietario, casero, administrador de la propiedad, facilitador de eventos, decorador... También se encarga de todos los trámites de arrendamiento.

Publicidad - Sigue leyendo debajo