Los emprendedores millennial están encontrando un filón en el ‘made in Spain’

La apuesta de los jóvenes diseñadores nacionales es cada vez más clara por la contribución a la Marca España, pero también por la creación de la propia marca. Hablamos con 4 emprendedores de moda que aspiran a traspasar los mercados internacionales con el  ‘made in Spain’ como sinónimo de calidad y originalidad.

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MAS34: calzado online

“Tras casi 4 años en Italia, me cansé de ver cómo defendían que hasta su jamón era mejor que el nuestro... me di cuenta que si el ‘made in Italy’ ha llegado tan lejos no es solo porque tengan una calidad excepcional, sino también porque ellos mismos creen y defienden su producto a capa y espada. Monté la empresa en plena crisis pensando que si los jóvenes como yo empezábamos a valorar la excelente mano de obra que teníamos en nuestro país y creíamos en ella, podíamos ayudar (al menos un poco) a salir de esta. Mas34 (el prefijo internacional de España) refleja el valor principal de mi empresa, toda la producción y todos los materiales empleados son españoles”. Así es como resume Adriana Balcells Peña el nacimiento de Mas34 , una marca que diseña, produce y distribuye online zapatos para mujer. “A día de hoy no lo llamaría innovación, pero hace 5 años se reían de mí cuando dije que quería vender zapatos online, dado que era la única forma de saltarme todo tipo de intermediarios, yendo de la fábrica al cliente final”.

La firma produce en España sus colecciones de manera artesanal. El uso de materiales de origen nacional destaca como su principal rasgo de identidad. Además de regresar de Italia convencida de que quería lanzar una marca de calidad, Adriana Balcells observó el mercado y detectó que el calzado era el único segmento donde el pronto de moda no tenía la competencia de grandes cadenas. “Analicé la cadena de valor y vi que solo podía tener ‘éxito’ si vendía zapatos de alta calidad a buenos precios, y eso solo podía hacerse saltándose todo tipo de intermediarios”.  

Actualmente, la marca garantiza una distribución personalizada, rápida y flexible. Adriana resume su modelo de negocio, “basado en diseños propios, oferta por Internet, producción nacional y distribución libre de intermediarios, como la clave de un zapato de lujo a un precio asequible”. Los stilettos, son el producto estrella de Mas34, pero distribuyen todo tipo de calzado para mujer en las distintas temporadas. Desde el lanzamiento, la marca no ha parado de crecer (un 32% en 2016) con un 30% de las ventas en el extranjero, porcentaje que confía en elevar hasta un 70% antes de finalizar el año 2018. Las previsiones de facturación para este ejercicio son de 600.000 euros.

“Empecé hace 3 años desde el escritorio de mi habitación alquilando un pequeño trastero, donde iba cada día a hacer los pedidos... y ahora somos un gran equipo”, cuenta la impulsora de la marca quien, pese a reconocer que ha tenido que sacrificar “muchas cosas” en el camino del emprendimiento, afirma: “Mas34 es lo mejor que he hecho en mi vida”.

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Humper: trajes y camisas a medida

Es la marca creada por el conocido modelo Pablo Marqués, un joven de 36 años que ha desfilado para marcas como Loewe, Dolce&Gabbana o Versace. Ahora parece más interesado en el mundo de la empresa tras lanzar, en octubre de 2016, una marca de moda especializada en la confección de camisas y trajes masculinos a medida. A ello sumará en breve una línea de trajes para mujeres ejecutivas. Enfocado al sector de lujo, calcula a sus clientes una edad de entre 25 y 50 años y un nivel adquisitivo alto, dada la confección personalizada y la calidad de los tejidos. “Conozco las fábricas de textil chinas y sé el precio que pagan allí para que nosotros compremos más barato aquí. Como eso no me gusta, prefiero no ir a volumen y producir íntegramente en España con tejidos propios”, dice.

Bajo la marca Humper pueden adquirirse tanto trajes de ceremonia como para eventos o encuentros de trabajo más informales. Dispone también de una línea de sport. El responsable de los diseños es Pablo Marqués aunque es el cliente quien tiene la última palabra en la decisión de los detalles. A modo de sastrería tradicional, los empleados de Humper se desplazan hasta el punto que conviene al cliente para mostrarle los tejidos, tomar medidas y realizar las sucesivas pruebas en el proceso de confección. Esta forma de proceder evita la fabricación de stock y reduce al mínimo los gastos fijos, dado que carecen de tienda física y trabajan sólo por encargo. Contemplan también ampliar el canal de ventas al entorno online y cuentan en Madrid con un Showroom, que sería la forma de expandirse por Centroeuropa, en países como Francia, Alemania o Reino Unido.

Aunque Pablo Marqués es el impulsor y responsable de la empresa, cuenta desde el principio con un socio capitalista y, pese a carecer todavía de un histórico relevante, sí revela Marqués que en sus 4 meses de vida, han confeccionado ya 50 camias y otros tantos trajes a medida. El más barato de ellos cuesta 700€ y de ahí en adelante hasta más de 2.000€. La manera de darse a conocer: El codiciado boca a oreja, dice, además de no desaprovechar la oportunidad de lucir algunos de sus diseños cada vez que Pablo Marqués aparece en la prensa. En cuanto al ejemplo de empresa a seguir, confiesa que su paradigma es Tom Ford.

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Bluedip: pantalones tintados

Se dedican a la fabricación exclusiva, 100% en españa,de pantalones tintados en prenda. El nacimiento de Bluedip fue idea de Rocío de la Joya, veterana en el sector textil, y su hija, Rocío Sánchez de Lerín, enamorada del diseño desde niña.

Bluedip fabrica pantalones vaqueros y chinos en más de 60 colores y en las tallas más complicadas de hallar en el mercado, para tiendas mono-producto. Además de la amplia gama de colores, se distinguen por la peculiar manera de exhibir el producto en tienda a los clientes. “Enrollamos los pantalones y los disponemos en muebles de 3 metros de alto consiguiendo crear paredes llenas de cuadros de color”, aclara Sánchez de Lerín.

En cuanto a la obtención de los colores siguen un procedimiento bastante peculiar tintando los pantalones en cantidades pequeñas al objeto de dotar a las prendas de mayor exclusividad.

La inversión realizada hasta ahora de 150.000€ en recursos propios ha sido destinada a la fabricación del stock inicial y al decorado y mobiliario de la tienda abierta en pleno centro de Madrid. Aquí pudieron confirmar la aceptación del producto en el mercado por lo que se han animado a crecer por el sistema de franquicias. El primer establecimiento franquiciado funciona ya en la ciudad de Valencia.

Desde que abrieron el establecimiento en Madrid, hace 3 años, hasta la fecha han conseguido triplicar, casi, la facturación que en 2016 cerraron con 205.000 euros y que esperan sostener a lo largo de este año con una previsión de cierre de ejercicio con 300.000 euros facturados. Para ello están ultimando el desarrollo para la venta online que empezarán a practicar los próximos días. 

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Jonndo: calzado personalizado

Es una marca de zapatos clásicos renovados hechos a mano en España. Tan españoles se sienten que decidieron llamar a su marca Jonndo, aludiendo a la pasión y a las raíces, sin renunciar por ello a la ambición internacional. Como la manufactura es íntegramente manual, todos los zapatos de Jonndo pueden personalizarse. El cliente tiene opción de diseñarlos, elegir el tipo de piel, las suelas, los colores, las hormas y cualquier otro componente. Todo ello puede hacerlo desde el sofá de su casa y desde cualquier parte del mundo dado que disponen de una aplicación que permite realizar el pedido de unos zapatos a medida con solo tres fotografías del pie. “Nuestra tecnología crea un molde en 3D del usuario”, explican Eugenio Sáiz y Álvaro Sasiambarrena, fundadores de la empresa y amigos desde la infancia.

Estudiando ADE, detectaron un hueco en el mercado del calzado. “Existían prendas de buena calidad a buen precio, pero en cuestión de calzado, la brecha entre precio y calidad era muy grande. El diseño tampoco estaba actualizado”, cuentan. Así que a los 22 años iniciaron su aventura emprendedora. Empezaron poco a poco e inversión cero, haciendo pares sueltos que luego lucían en pequeños muestrarios. Conforme vendían, iban reinvirtiendo para fabricar más y ampliar el tamaño del muestrario que, con el tiempo, se convirtió en pop up. Así es como consiguieron autofinanciarse. El susto más grande lo sufrieron cuando, en cuestión de 20 días, pasaron de 100 a 1.600 encargos. Como no estaban preparados para dar a basto, ellos mismos se sumaron durante dos meses a trabajar de operarios en la fábrica, con jornadas de hasta 16 horas. También recuerdan los desplazamientos con el Polo cargado de zapatos que salían por todos los lados y que en más de una ocasión les supuso un aviso de los agentes de tráfico.

“Cuando nos hicimos grandes buscamos un local. Teníamos muy clara la zona en la que lo queríamos por nuestro tipo de público. Al principio comenzamos compartiendo el espacio con otras marcas y al final era solo nuestro”. Se refieren a la espectacular tienda que abrieron en la calle Velázquez de Madrid que compaginan con la venta online. Fue entonces cuando recurrieron por vez primera a la ayuda de inversores, dinero que emplearon, además, para aumentar la plantilla que hoy integra una decena de personas.

Hasta la fecha, calculan que habrán invertido “alrededor de 250.000€” pero han cuadruplicado la facturación desde que nacieron en 2013. La previsión para 2017 es “facturar 2 millones de euros”. Además de la venta online y la tienda física, fabrican colecciones para “puntos de venta muy seleccionados” y han conseguido que figuras muy populares luzcan su calzado.

Jonndo tiene otra marca en EEUU: Qüero Shoes. “Allí trabajamos con un socio que lleva todo el mercado americano. El concepto de Qüero es el mismo que el de Jonndo: zapatos de alta calidad hechos a mano en España. Personalizables y con materia prima de gama muy alta”.

En su apuesta por la innovación, dicen destinar un 10% de la facturación al desarrollo “de nuestra tecnología única y a la investigación de nuevos procesos”. Cada vez parecen más cerca de ver cumplido su sueño, “convertirse en marca de referencia” mérito que ya le van reconociendo organizaciones como Deloitte donde salieron como finalistas en el concurso de #Startupsfight.

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