Ideas innovadoras en sectores tradicionales que te van a sorprender

A estos mercados no les venía nada mal un cambio.

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¿No te gustaría saber si el casero del piso que quieres alquilar no es de fiar?

https://rentlogic.com/

En Nueva York, cada semana, los inquilinos de apartamentos alquilados realizan aproximadamente 4.000 quejas sobre sus propietarios a través de llamadas a través de un número público del Ayuntamiento de la ciudad para canalizarlas. Estas quejas van dede problemas de moho, excesivo calor y problemas con el agua caliente, hasta problemillas con cucarachas, problemas estructurales que se dejan ver en forma de grietas en las paredes... A la semana siguiente de realizar una queja, un inspector de edificios de una agencia de la ciudad visita el edificio para determinar la legitimidad de la queja y emitirá una infracción si se considera válida. Da para una serie de TV, ¿verdad? Law & Order Apartments Edition.

Estos datos hasta ahora estaban muertos de risa. 

Rentlogic aprovecha todos estos datos públicos para poner la lupa sobre los caseros más chungos y califica la calidad de una propiedad de cara a su alquiler. Para el usuario particular que busca un piso este servicio se traduce en una extensión para navegadores que informa sobre el estado de un edificio mientras buscas piso en cualquier plataforma online

Las clasificaciones se generan a partir de conjuntos de datos objetivos provenientes de agencias gubernamentales de la ciudad de Nueva York y de violaciones verificadas emitidas por la ciudad contra edificios. 

"Nuestras calificaciones son similares a la calificación crediticia: los eventos y patrones desfavorables bajan la calificación de un edificio, que se recupera a una tasa que depende de la gravedad del problema. Cada tipo de infracción tiene un impacto diferente en la calificación de la carta de construcción y se clasifica según la gravedad, la proximidad y la persistencia. Por ejemplo, el moho tóxico tiene un efecto mayor que un pomo roto. Las cucarachas en una unidad no son tan severas como una infestación en todo el edificio. Una tubería rota que nunca se arregla caerá continuamente en la calificación", explica Yale Fox, el emprendedor detrás de este proyecto.

"También tenemos en cuenta que cada edificio experimenta un desgaste en el tiempo. Contabilizamos la cantidad normal de problemas esperados en nuestros algoritmos. Además, nos ajustamos al tamaño de un edificio. Un edificio de 10 unidades con 5 violaciones se consideraría mucho peor que un edificio de 500 unidades con 8 infracciones, suponiendo que las violaciones fueran de una edad y gravedad similares", añade.

Bueno, creemos que ya has cogido la idea.

Y ahora, como siempre, la pregunta del millón: ¿Cómo ganan dinero? Certificando y asesorando a los propietarios de los edificios o de las viviendas. Les ofrecen la posibilidad de acceder a un sello de calidad que se va renovando cada año. 

Un club de coworking sólo para mujeres

https://www.the-wing.com/

Si en 1868 a la popular columnista neoyorquina Fanny Fern no le hubieran prohibido acceder a una cena en honor de Charles Dickens de paso por la ciudad en el Club de la Prensa de Nueva York y no le hubieran 'invitado' (toma eufemismo) a escuchar la charla por una rendija de la puerta de entrada, hoy no estaríamos hablando de The Wing, un exclusivo club de coworking en el que la red internacional de espacios de trabajo WeWork acaba de invertir 32 millones de dólares. 

Fern, por cierto, puso en marcha un año después, en 1869, el primer club profesional sólo para mujeres de Estados Unidos.

Montar una red de networking femenino no es nuevo. Hacerlo en forma de club, tampoco. Plantearlo en forma de club mira-qué-exclusivo, tampoco. Hacerlo en forma de una red internacional de espacios de trabajo compartidos exclusivos para mujeres sí es diferente.

Y aunque es competencia directa de su inversor WeWork, el modelo de negocio es el mismo (aunque la propuesta de valor sea luego diferente). El modelo de negocio de consiste en alquilar oficinas a bajo coste través de contratos de arrendamiento a largo plazo y luego re-alquilar ese espacio a precios más altos para las pequeñas empresas que necesitan poco espacio. En el caso de WeWork se paga por el realquiler. En el caso de The Wing se basa en el pago de una suscripción anual de 2.700 dólares que da acceso a todos los espacios de la marca cobrando por encima de 250 dólares al mes, dejando a 8.000 personas en lista de espera, pero se basa en el mismo concepto de negocio. Eso sí, es el tipo de club al que se apuntaría Lena Dunham, que de hecho es socia.  

Se dirigen no sólo a startups tecnológicas (que tienen mucha rotación y, la verdad, necesitan el espacio durante cortos periodos de tiempo, tú ya me entiendes: o necesitan crecer o cierran), sino a profesionales de distintos sectores, a pequeñas delegaciones de empresas...

Lo que Audrey Gelman y Lauren Kassan, dos emprendedoras de 29 años han querido hacer con este negocio, es precisamente recuperar el espíritu de Fern y actualizar el movimiento de clubes femeninos profesionales de finales del siglo XIX con el reclamo de un espacio de coworking. Sus primeras inversoras fueron las fundadoras de SoulCycle, Julie Rice y Elizabeth Cutler, y una de las cofundadoras de Birchbox.

Twine Labs: Predecir la salida de empleados para atajarla

https://www.twinelabs.com/

Está claro que a ninguna empresa le gusta tener que decir adiós a sus mejores empleados.

Twine Labs ha diseñado un software que permite a los empleadores predecir cuándo se irá un empleado e identificar otros roles dentro de la compañía que el empleado pueda desear. El software de Twine Labs agrega datos sobre el empleador y los empleados, incluidos los historiales salariales y laborales, títulos, habilidades y certificaciones, para crear perfiles personales que forman la base de sus recomendaciones.

Los empleados también pueden usar el sistema para buscar posibles roles y trayectorias profesionales dentro de una empresa.

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