Los alumnos más aventajados e inspiradores del IESE

Letgo, Airlite y Holaluz son los tres proyectos ganadores del programa “IESE 40under40” que ha seleccionado a los 40 antiguos alumnos menores de 40 años que destacan en el desarrollo de nuevos proyectos empresariales.

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La selección

La selección de los ganadores se realizó entre los más 46.000 alumnos de 129 países que han participado en alguno de los programas de formación impartidos por el IESE. La decisión la tomó un jurado de expertos nacionales e internacionales en el desarrollo de nuevos proyectos empresariales y se basó en un riguroso análisis de la viabilidad de los proyectos, especialmente en su impacto en la sociedad en términos de contribución social y generación de empleo.

Entre los proyectos seleccionados en el “IESE 40under40”, destacan especialmente los ligados a e-commerce y plataformas y proyectos tecnológicos, actualmente en funcionamiento en diferentes países. En el caso de España, el jurado de expertos seleccionó un total 17 proyectos con sede central en el país. Los 40 proyectos del IESE 40under40 han permitido la creación de 2.197 puestos de trabajo en 12 países, de 4 continentes, recibiendo 544 millones de euros en inversión externa, y generando 251 millones de euros en ingresos anuales para la economía. La mitad de estas startups nacieron durante los últimos 5 años, y el 17% de éstas inició su actividad con los medios a su alcance (bootstrapping) y sin utilizar inversión externa.  

Según la profesora Júlia Prats, directora académica del Centro de Iniciativa Emprendedora e Innovación (EIC) del IESE: “Los proyectos seleccionados muestran el espíritu emprendedor de nuestros alumnos en la creación de nuevas empresas a través de iniciativas innovadoras y con impacto social. Creemos que la selección de estos proyectos de los IESE 40under40 ofrecerá a los emprendedores futuros una inspiración para seguir generando empleo e iniciativas que permitan el desarrollo económico”. Hablamos, a continuación, de los tres galardonados.

Letgo: mejor trayectoria de crecimiento

Letgo es una aplicación móvil gratuita, persona-persona, que permite la compra-venta de productos, además de chatear en la plataforma. El sector en el que se mueven corresponde, pues, a la compra-venta de segunda mano donde aplican reconocimiento de imagen que mejora la publicación del contenido además de inteligencia artificial para mejorar las operaciones de negocio en la plataforma entre compradores y vendedores.

La plataforma se ha convertido en una de las startups con el crecimiento más rápido a escala global, logrando un valor de 1.000 millones de dólares, en tiempo récord (502 días). Hasta la fecha ha recibido más de 375 millones de dólares de inversión, logrando 75 millones de descargas y ha sido clasificada por Google como una de las mejores apps de Google Play y, según publicaba recientemente USA Today, “podría convertirse en el siguiente Snapchat”.

La empresa, con sede en Nueva York, fue constituida en 2015 por Enrique Linares, Alec Oxenford y Jordi Castello y actualmente cuenta ya con una plantilla de 150 empleados que, en ocasiones, alcanza los 250. El reto fue, desde el comienzo, “crecer a la máxima velocidad posible”, dice Enrique Linares, para lo que tuvieron que hacer numerosos “A/B-testing para validar el negocio a toda velocidad”. Actualmente, están pasando de ser una startup a una empresa consolidada, “con todos los desafíos y oportunidades que esto conlleva. El crecimiento a nivel de talento (personas que trabajan en nuestra compañía) y el escalado de la cultura a través de una buena comunicación tanto interna como externa, son algunos de nuestros puntos en la agenda”. Asimismo, ahora se hallan validando nuevas vías de monetización en un modelo puramente B2C.

Reconocida dentro de IESE 40under40 con el premio a la mejor trayectoria de crecimiento, reconoce Enrique Linares que el paso en 2006 para hacer su MBA en IESE le permitió ver “lo importante que es estudiar lo que otras compañías han hecho bien (y mal) en situaciones comparables, para así adaptar e integrar esas lecciones a la estrategia”.

Airlite: el emprendedor más innovador

Arun Renuka Jayadev es, junto a Massimo Bernadoni y Antonio Cianci, cofundador de la empresa Airlite, una solución capaz de convertir las paredes del hogar en un purificador de aire natural. “Es una compañía que produce pinturas naturales de alto rendimiento. Gracias a su composición única, la pintura mantiene espacios sanos y frescos sin necesidad de sistemas de ventilación”, define el mismo Jayadev su innovadora aportación basada en el uso de nanopartículas en la pintura que permiten absorber la luz, neutralizar la polución en +80%, reducir las bacterias en +99% y eliminar el olor.

Fue en 2003 cuando Massimo Bernadoni empezó a investigar las propiedades de las moléculas observando que, al reaccionar con la luz, permitían reducir la concentración de contaminantes en el aire. Durante años se centró en este estudio de materiales hasta que, en 2007, generó la primera versión que pudo probar al Túnel Umberto I en Roma. La solución fue reconocida con numerosos premios internacionales. Posteriormente, los 3 fundadores se conocieron y constituyeron la compañía en 2014 con sede social en Londres donde en la actualidad trabajan entre 20 y 60 empleados.

Al tratarse de una tecnología muy disruptiva, el principal desafío en sus orígenes fue validar las hipótesis necesarias para que funcionara el modelo de negocio, para ello consultaron con numerosas universidades y expertos. Así es como lanzaron finalmente un producto que contó con una gran acogida en los mercados.

Airlite está hoy presente en instalaciones hospitalarias, como en la Ciudad de México y Tailandia, en escuelas y gimnasios (España e Italia), aeropuertos (Jeddah), palacios (Dubai) y numerosos domicilios particulares de Londres y Nueva York. Así es como Airlite se ha convertido en una de las aplicaciones tecnológicas más transversales en el mercado.

En principio, se han orientado a un modelo B2B trabajando para grandes grupos empresariales aunque contemplan también la posibilidad de abrir las ventas al cliente final (B2C) con la puesta en marcha de un e-commerce. La financiación reunida hasta el momento ronda los 3 millones de euros procedentes tanto de ayudas públicas como de inversores privados.

“Mi MBA de 2008 en IESE me ayudó a tener claro que para emprender es clave enfocarse en problemas (desafíos) a solucionar que tengan un gran impacto”, afirma Arun Renuka Jayadev. Una lección bien aprendida a juzgar por el premio que acaba de recoger de IESE 40under40 que se suma a muchos otros reconocimientos de su tecnología.

Holaluz: el proyecto de más impacto social

Con sus más de 110.000 clientes y una media de captación diaria de 300 nuevos, la compañía Holaluz se alzó con el premio al proyecto de mayor impacto social. De ella se puede decir que está liderando la transformación del sector energético procurando a sus clientes energía 100% renovable para el consumo doméstico y acompañándolos en el camino hacia un nuevo modelo sostenible en el que cada uno pueda administrar y poseer su propia energía.

Esta transformación solo se consigue poniendo al cliente en el centro de las decisiones y construyendo una relación de largo plazo basada en la confianza. Para ello, uno de sus focos lo tienen puesto en el servicio de atención al cliente que componen 30 personas integradas en la plantilla. En éste, al menos una vez al mes, atienden los mismos responsables de la compañía para respirar lo que el cliente y no perder de vista la opinión del mercado.

Se trata de un proyecto disruptivo y líder en el sector que estima alcanzar 700 millones de euros de ingresos en 2019. Holaluz fue fundada en 2011 por Carlota Pi, Oriol Vila y Ferrán Nogué a cuya iniciativa se suman ya 137 trabajadores con los que han conseguido estar presentes en todos los códigos postales del país. Lo mejor de todo es que el 29% de los nuevos clientes les llegan a través de las prescripciones de otros que ya lo son.

Ahora quieren potenciar el tránsito del consumo de las energías renovables a la autoproducción de la energía y el uso colectivo mediante la instalación de paneles fotovoltáicos cuya energía, almazenable en baterías, podrían compartir un grupo de vecinos dentro de la misma comunidad. El primer intento lo han puesto en marcha en la localidad de Rubí (Barcelona) donde han realizado una instalación de autoconsumo que comparten tres familias. Así es como reducen la factura un 30% y el resto de la energía necesaria la aportan el Holaluz con su oferta 100% renovable.

En sus planes entra también multiplicar la base de clientes hasta alcanzar 40.000 instalaciones en el plazo de 4 años y abordar la internacionalización que iniciarían por los mercados europeos de Italia, Portugal y Francia. En todo ello, atribuyen un papel crucial a su paso por IESE hasta el punto de afirmar: “Holaluz no se entendería sin nuestro paso por el IESE. El proyecto nació en las aulas del Executive MBA del IESE”.

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