Triunfar con una idea de negocio en el suculento mercado de las API

Application Programming Interfaces es la denominación en inglés de lo que se conoce como una API, Interfaz de Programación de Aplicaciones, en castellano. Su misión es conseguir que las máquinas se entiendan, un mercado que viene creciendo un 20% anual desde 2018 y en el que se lanzan cada vez más ideas de negocio.

API

Las interfaces para la programación de aplicaciones posibilitan que soluciones y sistemas hablen entre ellos. Una de las principales funciones de las API consiste en ahorrar tiempo y dinero a los desarrolladores -sus principales clientes- dado que aportan soluciones a una funcionalidad básica. Por ejemplo, si alguien crea un ecommerce, tiene dos opciones para el sistema de pagos: crear una solución propia y privada desde cero o aprovechar algunas de las ya existentes en el mercado de corte público, tipo PayPal, para gestionar los pagos.

No tener que reinventar continuamente la rueda, sería, pues, una de las finalidades principales de las API. Según aclaran en AWS, el servicio de almacenamiento en la nube de Amazon, la arquitectura de las API suele explicarse en términos de cliente y servidor. La aplicación que envía la solicitud se llama cliente y la que envía la respuesta se llama servidor. En este sentido, la API vincula diferentes softwares, recibiendo solicitudes y enviando respuestas.

Una API abierta o pública ahorra a los desarrolladores tiempo, pues les permite conectar su plataforma con herramientas que ya tienen, lo que reduce la necesidad de crear funciones totalmente nuevas. En torno a esta mecánica surgen cada vez más ideas de negocio tan populares y exitosas como estas:

Google Maps

Es solo una del más del centenar de API’s desarrolladas por Alpahbet, la multinacional estadounidense cuya principal filial es Google y Android. Creado en 2005, el servicio de Google Maps, permite actualmente a cualquier usuario acceder a la información de su servidor de aplicaciones de mapas en la web actualizados a tiempo real desde un teléfono móvil. 

Básicamente, la API de Google Maps se usa para mostrar mapas en páginas web y aplicaciones, aunque se usa también para muchas otras funciones relacionadas con los servicios de Google, como Google Place, Google Routes, el calculador de rutas Google Traffic o el navegador GPS Google Maps Go.

Con la contraseña oficial de desarrollador, la API es libre de uso para cualquier sitio web. Decir también que, para la mayoría de los usuarios de a pie, el uso de esta aplicación es ‘gratuito’, pero que las compañías pagan elevadas cantidades por su aprovechamiento. 

Stripe: plataforma de pago

De la misma forma que antes nos hemos referido a PayPal como ejemplo típico de API, también la plataforma de procesamiento de pagos por internet Stripe es una API. Los productos de Stripe posibilitan los pagos para minoristas que operan en internet así como para empresas que trabajan con suscripciones, plataformas de software o marketplaces y mucho más. 

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Pensando en los desarrolladores, dicen disponer de las API “más potentes y fáciles de usar del mundo” de manera que cualquier sitio pueda integrar de manera sencilla la funcionalidad de pagos. Según consta en su página web, Stripe recibe más de 250 millones de solicitudes de API por día con un máximo de 13.000 solicitudes por segundo. 

La API de Stripe está organizada en torno a REST. Conforme a este modelo -el más habitual actualmente- el cliente envía las solicitudes al servidor como datos y el servidor utiliza esta entrada del cliente para iniciar funciones internas y devolver los datos de salida al cliente. 

Postman: plataforma de API

Postman es una plataforma estadounidente de API que, según información facilitada a fecha de abril de 2022, tiene más de 20 millones de usuarios registrados y 75 000 API abiertas, lo que, según afirman, representa el centro de API público más grande del mundo. Como compañía, Postman había recibido hasta el año pasado un total de 430 millones de dólares de inversión posicionándose en 2021 en el puesto número 54 de la lista Forbes Cloud 100.

Las funciones que se ofrecen en Postman se orientan a simplificar cada paso de la creación de una API y agilizan la colaboración para ayudar a crear mejores API. Según aseguran, más de 20 millones de desarrolladores y 500 000 organizaciones de todo el mundo utilizan Postman en la actualidad.

Belvo: plataforma API de open banking

De esta ya se habló en esta web. Tras su paso por el sector financiero, Pablo Viguera y Oriol Tintoré decidieron fundar, en 2019, Belvo, una plataforma de API de open finance, con la idea de “construir unos raíles comunes que permitan conectar a los usuarios, las empresas y los datos financieros en Latinoamérica. Desde entonces, hemos logrado crear una infraestructura estándar, segura y robusta, sobre la que la nueva generación de innovadores financieros en la región ya está desarrollando servicios financieros más inclusivos y eficientes”, declaraba Viguera en la referida entrevista. 

Desde su creación, Belvo ha captado 56 millones de dólares de importantes fondos de inversión de Estados Unidos y Latinoamérica donde pusieron el ojo desde el origen. Actualmente y según datos expuestos en la web, Belvo tiene presencia en Brasil, Colombia y México y reúnen ya a una plantilla que supera a los 150 empleados.

Cloud API: desarrollo API en la nube

Cloud Appi es la empresa fundada en España por Marco Antonio Sanz Molina Prados donde se presentan como expertos en consultoría y desarrollo de APIs en el mundo Cloud. En esta linea, dicen transformar las empresas a través de las APIs y ayudarlas a diseñar arquitecturas donde las APIs son la clave para su negocio. La empresa cuenta con un equipo de más de 80 personas que han llevado a cabo más de 1500 proyectos creando servicios susceptibles de ser utilizados por otras aplicaciones. 

Para poner en valor lo que Sanz Molina Prados refiere como la API economy, creó también APIAddicts, la mayor comunidad del mundo en habla hispana alrededor de las API.

En opinión de este CEO, “los últimos cinco años este negocio se ha acelerado de una manera brutal, y las posibilidades son infinitas, más conforme vaya creciendo el número de dispositivos conectados a internet y sigamos inmersos en el proceso de la transformación digital”.