6 ideas de negocio que solucionan necesidades insatisfechas

Un servicio innovador de rehabilitación para el ámbito clínico y domiciliario; una bebida relajante para los tiempos que corren en lugar de energética o una solución para el seguimiento de los tratamientos basados en medicina regenerativa son algunas de estas ideas que atienden a necesidades insatisfechas.

idea de Inrobics foto copia

Plataforma de robótica social para rehabilitación 

Sus creadores provienen del mundo académico y desde el minuto uno sabían que innovar no trata exclusivamente de inventar o crear algo vanguardista, sino también de ser capaz de llevarlo al mercado. “Este es uno de los puntos más difíciles al que nos hemos enfrentado. Sabíamos que había que transformar una tecnología de una investigación científica en un producto vendible, y además, que estuviese regulado bajo el marco europeo de productos sanitarios. Tuvimos que hacer un cambio de mentalidad de científico a emprendedor, poniendo foco al proyecto de la mano de personal clínico y profesionales de negocio”, sostiene José Carlos Pulido, que junto a José Carlos González y Fernando Fernández [que trabaja como responsable del grupo de planificación y aprendizaje en el departamento de informática], pusieron en marcha Inrobics.

Esta spinoff, participada por la Universidad Carlos III de Madrid y Caixa Capital Risk, nació en 2014 con el nombre de NAOTherapist como un proyecto de investigación con un alto componente social, que, con el paso del tiempo, ha ido recibiendo numerosos reconocimientos: Santander Explorer 2016, Healthstart 2019, The Collider y CaixaImpulse 2020. Desde entonces, Inrobics ha impactado en la vida de más de 300 niños en cinco centros e instituciones como el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, IRF La Salle, Fundación Instituto San José o el Hospital Parapléjicos de Toledo. 

ALTAMENTE INNOVADORA. Ubicada en el vivero de empresas del Parque Científico de la UC3M , Inrobics ofrece un servicio innovador de rehabilitación para el ámbito clínico y domiciliario a través de una plataforma certificada de salud digital, basada en robótica social e Inteligencia Artificial, para pacientes con limitaciones en su capacidad motora, cognitiva y social, y usuarios que deseen mantener un desempeño óptimo en su día a día.

“Lo que nos diferencia es, principalmente, el uso de tecnología altamente innovadora y nuestro grado de especialización, transformando una plataforma robótica de propósito general en un producto sanitario. Somos específicos para cada patología, pero, al mismo tiempo, transversales para tratar a una mayor cobertura de pacientes. Esto nos convierte en la primera plataforma de robótica social para rehabilitación funcional que ha obtenido el marcado CE como software sanitario”, subraya.

En este tiempo, la compañía ha conseguido validar una metodología de rehabilitación disruptiva, donde su principal aportación es la arquitectura software cognitiva que controla la toma de decisiones coherentes de un robot social humanoide, a partir de la percepción del entorno y un sistema de información complejo. 


Juan Espinosa ha puesto la producción de su producto en mano de artesanos locales.

Paleteros ‘premium’ y personalizados para los amantes del pádel 

Leading a new padel bag concept. “Tenía muy claro que quería liderar un nuevo concepto de bolsa de pádel, que fuera útil y de valor para el cliente y hacer algo que no se había hecho hasta ahora en la industria: apostar por materiales sostenibles y reciclados, pero sin renunciar al diseño ni a la calidad”, explica Juan Espinosa, fundador de Hohen Padel, que comercializa productos deportivos de pádel, principalmente, paleteros premium (bolsas de pádel) y accesorios como protectores de palas, camisetas de algodón orgánico, botellas deportivas y toallas quick-dry

“Todo surgió cuando buscando paleteros fui incapaz de encontrar bolsas con diseños y materiales diferentes, que fueran elegantes y, sobre todo, que pudiera darles un uso más allá de jugar al pádel. La idea era que me sirvieran también para ir a la oficina, al gimnasio e incluso, como maleta de viaje. Todo lo que encontré estaba fabricado con plástico; las marcas usaban los mismos diseños y colores y no había nada exclusivo, diferenciador o con alguna posibilidad de personalización. Y por eso, cree Hohen”. 

Toda la elaboración de los paleteros es 100% española, tanto los materiales reciclados, como el diseño y la fabricación. “Con la primera colección, solo existen 50 unidades con 7 modelos diferentes, y para darle mayor exclusividad, todas las bolsas vienen personalizadas con las iniciales de los jugadores. Además, cada paletero viene bordado con un número de serie distinto al resto de bolsas que certifica que no existe otra igual”. 


Daniel Palau cuenta con un fabricante de Albacete y una empresa de Badalona para la logística y distribución.

Marca de calzado vegano y sostenible que aumenta la altura 7 centímetros 

Dentro de las pocas marcas de calzado con alzas para hombres, somos la única que los fabrica 100% veganos y sostenibles, con plásticos reciclados del mar. También intentamos que nuestros modelos sean mucho más modernos y variados, aparte de crear una marca más internacional”, asegura David Palau, fundador, junto a Ricardo Reventós, de Kosen

La idea surgió un día que Palau vió un anuncio de una marca de calzado para hombres que anunciaba que se crecían varios centímetros. “Me llamó mucho la atención porque no sabía que existían. Además, sabía que algunos amigos compraban alzas para crecer. Observando el anuncio, aprecié que la marca y los diseños de los modelos eran muy mejorables, además que solo había zapatos clásicos. Miré la web y aprecié lo mismo, además que en esa época ya tenía un negocio de diseño y desarrollo web (Vayawebs.com), por lo que tenía buen criterio y veía un gran potencial de mejora”. 

Palau buscó otras marcas de ‘zapatos con alzas’, “y encontré muy pocas y del mismo estilo. Decidí, entonces, llamar a mi amigo Ricardo, que se había hecho a mano algunos zapatos desde casa, comprando los materiales por separado y cosiéndolos él mismo”. Juntos decidieron crear una marca de zapatos con alzas con diseños para todos los gustos (bambas, botas, deportivas, zapatillas, zapatos…). “Empezamos a trabajar, buscando fabricantes, hasta encontrar uno en Albacete. Vendemos exclusivamente en nuestra web y estamos valorando vender en marketplaces”, afirma el cofundador de Kosen, que ya cuenta con clientes en Finlandia, Dinamarca, Francia, Reino Unido, Alemania y España. 


De izda. a dcha., José Miguel Calle, Michael Erd Gómez, Andres Sullivan y Clara Sterling.

La comunidad ‘colivers’: mucho más que compartir apartamentos 

Ellos son sus propios clientes. Se han fijado en sus necesidades para diseñar un proyecto ad hoc. “Dada nuestra edad y la experiencia que nos precedía, todos habíamos compartido piso (y lo seguimos haciendo), siendo plenamente conscientes de las implicaciones y problemas a los que se enfrenta una persona de unos 25 años cuando decide dar el salto del nido, y buscar piso… Focalizamos el estudio de mercado en, precisamente, este nicho. Estuvimos cerca de un año analizando las oportunidades del sector, las características de los propietarios y activos de la ciudad de Barcelona y posicionándonos para el gran boom que experimentó el coliving a mediados de 2020”, recuerda Michael Erd Gómez, fundador, junto a Andrés Sullivan, Clara Sterling y José Miguel Calle, de Enso Spaces

“Somos una comunidad de gente con gustos, ritmo de vida y valores similares que buscan seguir el Kaizen o mejora continua. Mediante espacios de calidad, donde sentirse como en casa, la comunidad disfruta de eventos semanales y servicios extras muy cuidados. Enso es capaz de crear un caldo de cultivo perfecto para todos los colivers que busquen el crecimiento personal, social y profesional”. 

Entienden que han generado una disrupción del modelo tradicional de alquiler mediante el concepto de coliving, aprovechando mejor los recursos de tiempo, de espacio y económicos. “Apostamos por soluciones como apps, domotización completa… En definitiva, hemos creado un ecosistema completo para el inquilino que se extiende no sólo dentro de cada casa, sino hacia fuera, envolviendo a comercios locales, networking profesional y un soft landing personalizado”.


De izda. a dcha., Sebastián Cornejo, Diego Rueda y Mikael Handalian, con la bebida que lanzaron en septiembre.

El refresco relajante con cannabis y otros ingredientes funcionales 

Han sabido aprovechar una de las barreras de entrada de la industria de la alimentación y convertirla en oportunidad. “Es complicado para una startup superar la barrera de la industria de la alimentación. Pero es esta estructura oligopólica, la que nos permite destacar con una flexibilidad en desarrollo de producto y branding que mayores compañías no se pueden permitir. Ofrecemos un producto desarrollado desde cero y de primera comercialización en el mercado español: una bebida refrescante relajante debido a su contenido en aceite de cáñamo y extracto de melisa. La inclusión de un ingrediente como el aceite de cáñamo nos obligó a reestructurar el proceso de fabricación habitual de refrescos introduciendo nuevas técnicas como la emulsión, que permite obtener una bebida segura y estable en el tiempo. Además de la funcionalidad relajante, somos una opción saludable (sin azúcar, bajo en calorías y con ingredientes naturales) en un mercado saturado de productos pobres nutricionalmente o directamente perjudiciales como el de las bebidas energéticas”, asegura Sebastián Cornejo, fundador, junto a Diego Rueda, Mikael Handalian, Javier Aguilar y Almudena Ortiz, de Relash, que ha lanzado un refresco relajante que incluye cannabis y otros ingredientes funcionales en su composición. 

“Que Relash haya surgido en la época del coronavirus no es casualidad. Si los últimos 25 años han sido la era de las bebidas energéticas, ahora empieza la de las relajantes”, asegura.


De izda. a dcha., parte del equipo fundador: Juan Cifre, María Cayuela y Carmen Iglesias.

Control, cuantificación y seguimiento de fármacos 

“La tendencia en medicina ha sido buscar tratamientos basados en los tejidos y células del propio paciente, centrados en una medicina menos agresiva y que favorezca los mecanismos de curación del propio organismo. Es lo que se conoce como medicina regenerativa, donde se utilizan tratamientos biológicos obtenidos bajo diferentes métodos, sistemas y aplicaciones totalmente regulados por los organismos sanitarios internacionales”, explica Juan Cifre, fundador, junto a María Cayuela, Carmen Iglesias y Rubén Pascual, de ToDo Biomedical, ubicada en Palma de Mallorca. 

Uno de los principales tratamientos en este mercado es el  PRP (Plasma Rico en Plaquetas o Factores de Crecimiento), “cuya técnica consiste en extraer sangre del propio paciente para después concentrar y separar una fracción concreta de células (plaquetas) que contienen una serie de proteínas específicas denominadas factores de crecimiento. La virtud de estas proteínas es que pueden acelerar los mecanismos de reparación de lesiones mejorando el proceso curativo por regeneración. Los tratamientos con PRP abarcan un enorme número de especialidades médicas, como por ejemplo traumatología, odontología, cirugía plástica, dermatología, oftalmología… entre otras. Aunque los resultados obtenidos con este tratamiento son prometedores, la comunidad médica y científica busca sistemas que permitan controlar las variables, y por ello, demandan un consenso universal y unos protocolos estandarizados”, asegura Cifre. 

SOLUCIÓN DE MERCADO. El principal reto de estos tratamientos, afirma este emprendedor, es conocer qué dosis de plaquetas se infiltra, ya que, en consulta hasta ahora, no se podía analizar el producto final antes de su aplicación. Desde ToDo Biomedical, “hemos creado el sistema PRPData®, para dar una solución a este problema, desarrollando un sistema único en el mercado que recoge todos los aspectos críticos del proceso bajo un flujo de trabajo adaptado a la operativa clínica. Ofrecemos a los médicos e investigadores un sistema de trabajo normalizado basado en las normativas regulatorias y sistemas de calidad, bajo una estructura tecnológica propia basada en la ingeniería de la información para la gestión, análisis y tratamiento de datos (big data, blockchain, business analytics, business intelligence, machine learning, data warehouse…) que puedan generar modelos de predicción sobre la eficacia de los tratamientos clínicos”. 

A este proyecto biotecnológico se unieron poco después Luís Ucelay y Juan Pedro Campuzano, y en una segunda fase, Pablo Piedra y Laura Ginzo. También han contado con el apoyo financiero de la sociedad de garantía recíproca Elkargi del País Vasco.