Intercambio de viviendas de lujo: otro negocio por explorar en el sector inmobiliario

El sector inmobiliario de lujo vive un momento inmejorable, con ideas de negocio tan variadas como rentables.

Intercambio de viviendas de lujo: otro negocio por explorar en el sector inmobiliario

El sector inmobiliario de lujo vive un gran momento. La pandemia ha servido a muchos emprendedores y multimillonarios para aumentar sus cuentas, lo que se traduce en una mayor inversión y en la aparición de nuevas ideas de negocio relacionadas con las viviendas de lujo, un mercado que cuenta con grandes perspectivas de crecimiento.

Prueba de ello es el nuevo perfil de cliente que está entrando fuerte en el sector inmobiliario de lujo. Contra el comprador tradicional, los nuevos clientes de este sector son jóvenes de entre 35 y 50 años, muy relacionados con la industria tecnológica, que cuentan con grandes cantidades de dinero para invertir.

En este contexto, el sector inmobiliario de lujo deja grandes oportunidades de negocio para emprender, incluso si no se dispone de demasiada inversión inicial: asesoramiento para aumentar el valor de una vivienda, intermediación inmobiliaria, gestión patrimonial… Las posibilidades son tan abundantes como creativas.

Además, la tecnología es una de las patas fundamentales para crecer en el sector inmobiliario en pleno 2022, así como la capacidad de adaptar modelos ya probados a un mercado -el del lujo- que cuenta con menos clientes, pero un ticket medio mucho más alto que el “normal”.

El intercambio de viviendas de lujo, un nuevo negocio en el sector inmobiliario de lujo

Así, las empresas buscan nuevas actividades dentro del sector inmobiliario que les permitan hacerse un hueco en el mercado del lujo. Es el caso de ThirdHome, una plataforma que busca convertirse en un club de intercambio de casas de lujo, que acaba de abrir su primera oficina en España.

En realidad, su modelo de negocio no es tan complejo como puede parecer. Su plataforma busca segundas residencias de lujo con un toque de personalidad, y pone en contacto a los propietarios de las mismas para que las intercambien durante un periodo de tiempo. Para acceder a su comunidad, es necesario pagar 295 dólares anuales, además de una tarifa de unos 500 euros cada vez que se realice un viaje.

Se trata de un precio realmente reducido, teniendo en cuenta que “el precio de alojarse una semana en estas casas podría rondar los 15.000 dólares”, explican desde la propia compañía. Como único requisito, la firma establece que las viviendas tengan un valor mínimo de 500.000 dólares, lo que comienza a considerarse dentro del segmento inmobiliario de lujo.

\n\n

El catálogo de la firma cuenta con propiedades repartidas en 98 países, entre las que destacan un castillo del siglo XIX en Escocia o una isla privada en Belice. “Lo que a nosotros nos interesa son las semanas en las que esas casas están vacías, bien porque no las van a ocupar sus dueños o bien porque no han conseguido alquilarlas”, explican.

Otros negocios en el sector inmobiliario de lujo

La propuesta de ThirdHome demuestra la gran actividad que registra el sector inmobiliario de lujo en los últimos meses. En este contexto, otra tendencia que triunfó hace décadas en España vuelve ahora para centrarse en el nicho de los clientes con un mayor poder adquisitivo: la multipropiedad.

En este contexto, destaca el caso de Pacaso, una compañía que ha anunciado su desembarco en las localidades más exclusivas de la costa española, así como otras localizaciones premium de todo el país. Su modelo de negocio pasa por comprar inmuebles de lujo, con un precio superior a los dos millones de euros, para reformarlos y vender participaciones de aprovechamiento. En concreto, cada inmueble cuenta con un máximo de ocho participaciones, por lo que los usuarios que opten por la multipropiedad de lujo podrían utilizar la vivienda unos 44 días al año.

Se trata de ideas nada desdeñables, teniendo en cuenta el gran momento que vive el sector inmobiliario del lujo en España. Solo en 2021, las ventas de inmuebles superaron los 256 millones de euros en la zona de la Costa del Sol, tres veces más que durante 2019, el año previo a la pandemia. Así, el metro cuadrado se llega a pagar a 25.000 euros en primera línea de playa, algo en lo que tiene que ver su buen clima, la amplia oferta de campos de golf o la presencia de grandes restaurantes y discotecas de lujo, entre otros factores.