Juan Roig inyectará 10 millones de euros anuales a Lanzadera para ayudar a los emprendedores

Su aceleradora apoyará el emprendimiento en todos los niveles: desde la reinserción de personas con o sin idea, hasta empresas consolidadas que necesiten reactivarse

Juan Roig inyecta 10 millones de euros a Lanzadera

Lanzadera, la aceleradora de empresas impulsada por Juan Roig y perteneciente al polo emprendedor Marina de Empresas, pone en marcha una nueva estrategia que responde y afronta con dinamismo, más recursos y más actividad emprendedora ante la situación de crisis creada por el Covid-19. Javier Jiménez, director general de Lanzadera, ha explicado hoy en rueda de prensa online lo que supone esta nueva etapa de la aceleradora. «Nosotros nacimos en una crisis, entonces no sabíamos mucho y nos autoimpusimos unos límites. Ahora, con una nueva crisis, nos quitamos todos los límites, porque no es momento de ponerse límites. Así podemos apoyar a más empresas y de mejor manera a los emprendedores y empresarios del país». En esta nueva etapa de Lanzadera, no hay límites en cuando al tamaño del emprendedor (ahora acogen desde la idea hasta empresas grandes que necesiten un impulso en estos momentos), se amplía el límite de los 200.000 euros de apoyo a los proyectos hasta 500.000 euros, se elimina la exigencia de presencialidad en la aceleradora, se facilita el acceso de sus 150 proyectos actuales (que se quieren ampliar a 300 de aquí al próximo año) a programas de corporate con grandes empresas instaladas en Lanzadera y se abren las mentorías a empresas de su ecosistema, en lugar de limitarse al staff de Marina de Empresas.

Un vuelco para volar más alto

Esta iniciativa implica la simplificación y unificación de sus programas de aceleración en uno único dividido en 4 fases adaptadas a la madurez de cada empresa. Además, irá acompañada de un mayor esfuerzo económico, dado que Juan Roig multiplicará su apoyo desde este momento hasta finales de 2021, invirtiendo 10 millones de euros. En el arranque de Lanzadera puso en torno a dos millones, y el objetivo ahora es que destinar 10 millones de euros de manera recurrente cada año.

Gracias a todo ello, la aceleradora reforzará la creación de sinergias internas y las opciones de apoyo al emprendimiento en cada una de las fases: desde la incubación (fases Start y Traction), pasando por la aceleración (fase Growth) y llegando hasta la consolidación de empresas que ya han crecido gracias a un modelo de negocio probado (fase Scale Up). Una nueva etapa en la que Lanzadera quiere convertirse en una plataforma para potenciar la empleabilidad, ofreciendo oportunidades de formación para la reinserción laboral a personas y proyectos rentables que tengan que reenfocarse para afrontar el nuevo contexto y, asimismo, consoliden a Lanzadera como un ecosistema foco de oportunidades de negocio y de atracción de talento e innovación.

En todo momento, Lanzadera será la encargada de prescribir a los emprendedores que apliquen al programa cuál es la fase en la que mejor encajan, así como el tipo de ayuda que se les dará. Concretamente, y con los cambios establecidos, las startups seleccionadas podrán recibir desde ayudas de 1.000 euros hasta financiación por valor de 500.000 euros, cifra que se ajustará a las necesidades concretas de cada una, pero que supera ampliamente el límite de 200.000 euros vigente hasta ahora.

Un ecosistema más abierto: Lanzadera Space

Lanzadera, para adaptarse al impacto del Covid-19 y al nuevo contexto, ha modificado igualmente uno de sus paradigmas iniciales y, por primera vez, el traslado de los emprendedores seleccionados de fuera de Valencia, no será un requisito indispensable.

Además, la aceleradora impulsada por Juan Roig introduce otra novedad para facilitar oportunidades de negocio, atraer talento y generar innovación con el objetivo de convertir Marina de Empresas en un hub de emprendimiento abierto y de referencia a escala nacional: Lanzadera Space, iniciativa que implica la apertura de parte de sus 9.000 metros cuadrados de instalaciones al ecosistema emprendedor, lo que multiplicará el flujo e intercambio de conocimiento y experiencia más allá de las empresas participantes en el programa.

Para ello, habilitará espacios ya adaptados a las nuevas medidas de seguridad que requiere la situación generada por el Covid-19 a inversores, a partners tecnológicos y a las grandes empresas con las que se mantienen firmados acuerdos Corporate para que puedan tener sus propias oficinas en el edificio. Cabe recordar que ya existe un precedente en este último supuesto, dado que desde 2017 Playstation cuenta con su espacio para el PSTalents Camp de Valencia, donde acelera startups de videojuegos junto a Lanzadera.

Asimismo, Lanzadera acogerá a emprendedores residentes sin necesidad de que estén en ese momento en alguna de las fases del programa. En este sentido, se organizará el apoyo de los residentes, incluidos los emprendedores de Angels, como “hermanos mayores” de las startups que van incorporándose en Lanzadera.

Según Juan Roig, “Lanzadera nació para ayudar a los emprendedores a crear empresas y así generar empleo y riqueza en la sociedad. Ante este nuevo escenario económico y social, vemos necesario redoblar nuestra apuesta por los emprendedores y acompañarles, ofreciendo más recursos y herramientas de apoyo. Con esta reorganización, y con la ampliación de recursos, Lanzadera multiplica su apuesta por el emprendimiento para seguir consolidándose como fábrica de empresarios para que la economía de este país active su crecimiento; porque no se trata únicamente de no parar, sino de acelerar. No es momento de ponernos límites”.

Las 4 fases del programa Lanzadera

Fase 1: Start. Persigue ayudar a aquellas personas afectadas por la crisis que, aunque no hayan desarrollado completamente su proyecto, tengan la idea inicial y una actitud emprendedora; así como para aquellos que estén dispuestos a aceptar el reto de liderar proyectos planteados por una gran compañía. En esta fase, la formación será de especial relevancia y multidisciplinar para abordar todas y cada una de las áreas de negocio. Se les ayudará con el apoyo económico necesario para montar la empresa, a fondo perdido: constituir la empresa, crear la página web… «Nos ilusionaría llegar a generar unos 1.000 empleos, es una cifra bonita», ha comentado Javier Jiménez.

Fase 2: Traction. Replica el programa actual y se dirige a proyectos en fase inicial, que bien están en proceso de desarrollo de su idea o que ya la han lanzado al mercado y disponen de sus primeras métricas. Los emprendedores reciben acompañamiento y apoyo para empezar a vender a mayor magnitud y a desarrollarse de una forma escalable. Contempla ayuda financiera de hasta 50.000 euros.

Fase 3: Growth. Equivalente al programa de aceleración Lanzadera existente hasta ahora, tiene el objetivo de hacer crecer a empresas que han consolidado su modelo de negocio. Las startups, que cuentan con potencial pero que están estancadas o registran un crecimiento pausado, obtienen todas las herramientas posibles para disparar su facturación y su cartera de clientes. Las empresas de esta fase pueden recibir financiación por un valor máximo de 200.000 euros.

Fase 4: Scale Up. Esta nueva fase amplía el radio de acción de Lanzadera para empresas más maduras. Está orientada a aquellas startups que han crecido mucho y que tienen un modelo de negocio probado y rentable, pero que necesitan ayuda para abordar nuevas metas ante diversos escenarios, como le está sucediendo en la actualidad a muchas empresas con motivo de la situación económica generada por el Covid-19. Estas empresas pueden solicitar hasta 500.000 euros de financiación.

Además del impulso que estas nuevas fases darán a Lanzadera, la aceleradora fomentará el retorno a Marina de Empresas de startups que participaron en alguno de sus programas en el pasado. El objetivo es el de ayudarles ante la situación económica actual para que puedan seguir creciendo.

Por su parte, los acuerdos Corporate serán accesibles para cualquier emprendedor que quiera aplicar a Lanzadera o cuya startup esté ya siendo acelerada en alguna de las fases. El emprendedor tendrá la oportunidad de que grandes corporaciones conozcan su propuesta de valor y llegar así más fácilmente a clientes de mayor magnitud.