NanoMyP, la empresa que regenera huesos

La nanotecnología ha brindado a esta empresa de Granada la posibilidad de aportar su conocimiento al desarrollo de materiales que regeneran tejidos corporales en poco tiempo.

Durante su doctorado en la Universidad de Granada, diseñaron tantos productos de calidad que no pudieron hacer otra cosa que montar su propia empresa. Ángel Valero Navarro, junto a otros tres socios más, crearon Nanomateriales y Polímeros, SL (NanoMyP) para aplicar al mundo real el conocimiento adquirido durante su investigación universitaria, enfocada a la síntesis de nanomateriales con aplicación en el desarrollo de sensores para el control medioambiental y alimentario.

“Una vez terminado el doctorado se nos abrió la puerta a continuar como investigadores e irnos a otras universidades europeas. Pero lo que de verdad nos sedujo fue la posibilidad de poner en valor todo el conocimiento que habíamos ganado, así como los materiales que habíamos diseñado”, explica Valero Navarro.

Partículas magnéticas para eliminar contaminantes del agua, membranas para producir test de diagnóstico más rápidos y fiables, nuevas formas de encapsular ingredientes o fármacos dentro y que luego puedan ir liberándose lentamente, así como la posibilidad de desarrollar nanomateriales “a medida”, totalmente “customizables” para empresas o grupos de investigación que lo necesitasen…” Para estar en sus comienzos, su catálogo de productos era realmente extenso y todos ellos muy aplicables en distintos sectores (biomédico, agroalimentario, cosmético…). Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que era preferible centrarse en una propuesta mucho más concreta, por lo que dieron a tiempo un giro de timón a su empresa.

“Ha sido un arduo camino, en el que hemos ido reinventándonos y focalizando nuestro modelo de negocio hasta encontrar uno en el que la empresa pudiera aportar un mayor valor a la sociedad”, cuenta Ángel Valero “Las ventas fueron muy difíciles y escasas al comienzo, dada la dificultad de penetrar en un mercado muy competitivo y donde existían grandes compañías que lo tenían copado”, añade el doctor en Química y director de Operaciones de NanoMyP. 

Con mucha perseverancia y paciencia, consiguieron diseñar materiales de alto interés para multinacionales del sector cosmético (por ejemplo, cápsulas de ingredientes activos con liberación controlada para ser usadas en desodorantes), que les permitieron tener ingresos recurrentes. 

Los obstáculos son para superarlos  

A las dificultades propias de un nuevo negocio, como son la necesidad de formarse en gestión empresarial –“¡es como si hubiésemos comenzado una carrera universitaria de nuevo!”–, asegura Ángel Valero, se sumaron las particularidades del sector que abordaban. “El modelo de negocio de una start-up de base tecnológica es muy diferente al de una empresa convencional. Y además, sectores como el nuestro requieren de una inversión inicial bastante importante para adquisición de equipos, instrumentación, espacio para el laboratorio, etc. Asimismo, todo esto lo hicimos en 2011, en medio de una importante crisis económica”, rememora Valero Navarro.

Para cumplir su sueño, invirtieron todo el capital de que disponían tanto él como los otros tres socios: Antonio Luis Medina (Dr. en Química), Jorge Fernández (Dr. en Química) y Mª. del Carmen Redondo (Lda. Derecho con experiencia en gestión empresarial) y cerraron con éxito una ronda de financiación del tipo FFF (Family, Friends and Fools), con el apoyo de sus seres queridos. Esto les permitió acudir a programas regionales y nacionales que, mediante préstamos participativos y ayuda al personal investigador, les permitió comenzar con la actividad. 

Posteriormente, gracias a cerrar con éxito varias rondas de financiación adicionales, junto con la concesión de una línea de financiación a través de Enisa,logramos crecer y alcanzar una madurez y estabilidad que nos van a permitir afrontar con éxito las siguientes etapas que tenemos planificadas”.

Un cambio de rumbo para triunfar

Tras replantearse su modelo de negocio y decantarse por el ámbito de la regeneración ósea, un sector en crecimiento y de suma importancia para la sociedad, hoy se sienten especialmente orgullosos de dos de sus creaciones: PolymP®-Active, partículas que permiten remineralizar el esmalte dental perdido en cuestión de horas y así eliminar la hipersensibilidad dental– y Tiss®-Active, una membrana que permite regenerar un hueso dañado o desgastado en pocas semanas y que se podrá ir aplicando con éxito en implantología dental.

Después de esta reinvención y cambio de modelo, “otro de los cambios radicales que adoptamos fue dejar de ser poco a poco suministradores de materiales, para convertirnos en una plataforma tecnológica que desarrolla nuevos materiales, los valida técnicamente hasta alcanzar un TRL adecuado, protege la tecnología desarrollada y, finalmente, licencia esta tecnología a grandes actores del sector para que sean ellos los que los produzcan y comercialicen”, explica Ángel Valero. “El ingreso por licencia de tecnología nos permite seguir creciendo y abordar nuevas necesidades que satisfacer, mediante el diseño de materiales a medida”, añade el experto.

Ahora que han encontrado este eficaz modelo, solo les queda progresar y crecer. Tienen previsto lograr el apoyo de varias multinacionales y buscar nuevas fuentes de financiación para seguir desarrollando nuevos y prometedores materiales, también en el ámbito de la regeneración ósea, que “permitirán a NanoMyP, en un plazo medio de tiempo, llegar a convertirse en un referente mundial en el diseño de este tipo de materiales”, afirma Valero Navarro.

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