4 ideas de negocio para emprender en un pueblo abandonado

Cada vez es más sencillo encontrar un pueblo abandonado en España. Una consecuencia de la despoblación, que también puede convertirse en una interesante oportunidad para hacer negocio.

4 negocios para montar en un pueblo abandonado

Montar un negocio en un pueblo abandonado es una oportunidad cada vez más común en España. La proliferación de estos pueblos fantasma en la llamada ‘España vaciada’, sumada a la creciente demanda de turismo rural, está propiciando la aparición de nuevos modelos de negocio que pueden ser muy rentables.

Según los datos de Instituto Geográfico Nacional, en España hay más de 7.000 localidades vacías repartidas por todo su territorio. Unos datos que demuestran el gran mercado existente y las posibilidades de comprar un pueblo abandonado y lanzar un negocio de lo más rentable.

A continuación, te mostramos algunas de las claves que debes tener en cuenta si quieres montar un negocio en un pueblo abandonado, así como algunas ideas que te pueden servir como inspiración si tienes pensado emprender en un sector incipiente con muchas posibilidades de crecimiento.

¿Cómo invertir en un pueblo abandonado?

La localización

Lo primero que debes tener en cuenta si quieres montar un negocio en un pueblo abandonado es la localización. Cuanto más cerca esté de las grandes ciudades, más fácil será para ti encontrar clientes que quieran acudir a tu localidad un fin de semana o durante sus vacaciones.

En este sentido, la mayoría de los pueblos fantasma se concentran en la comunidad autónoma de Galicia, seguida por la zona de Salamanca, Ávila o el País Vasco. Las características de cada pueblo son diferentes, y también deberás tener en cuenta el estado de las carreteras de acceso o, por ejemplo, el clima predominante en la zona.

El precio

Lo segundo que debes tener en cuenta antes de comprar un pueblo abandonado para montar un negocio es el precio. En este sentido, el valor de cada localidad fantasma variará mucho dependiendo del número de casas, el estado de las mismas, la belleza del entorno, su cercanía con una gran ciudad…

Tal y como explicaba un reportaje de El País, la agencia Aldeas Abandonadas tenía antes de la pandemia un catálogo de más de 110 pueblos fantasma en venta, con un precio medio que oscilaba entre los 200.000 y los 450.000 euros. Una inversión considerable, teniendo en cuenta que, en la mayoría de los casos, deberás elevar esta cifra para reformar el pueblo abandonado antes de lanzar tu negocio.

El modelo de negocio

La definición del modelo de negocio es una de las tareas más importantes para emprender en este sector. Dependiendo de la actividad que desees explotar en tu pueblo abandonado, las reformas o la distribución de los espacios variarán de manera considerable. Por eso, es necesario que pienses muy bien en todos los aspectos que te permitirán triunfar como emprendedor.

Ideas de negocio para montar en un pueblo abandonado

Turismo rural

La actividad más evidente si quieres emprender en un pueblo abandonado es el turismo rural. Reformar las casas del pueblo, construir una piscina y diseñar algunas rutas por la zona para tus clientes son los primeros pasos imprescindibles para entrar en este sector, que deja rentabilidades medias de entre el 8% y el 10% anual.

Además, si quieres convertir tu pueblo abandonado en un referente del turismo rural, deberás tener en cuenta aspectos importantes como la legislación de cada territorio, su ubicación, la promoción del negocio o la estacionalidad de un negocio que suele tener más clientes durante los meses de primavera y verano.

Una granja escuela

Otro de los negocios que pueden permitirte obtener rentabilidad de un pueblo abandonado es abrir una granja escuela. La gran extensión con la que cuentan estas localidades fantasmas te permitirá tener animales y ofrecer a tus clientes una experiencia formativa muy interesante.

Tanto para niños como para adultos, puedes ofrecer diferentes cursos relacionados con la vida en el campo, la agricultura y la ganadería, que sin duda serían un gran atractivo para el habitante medio de las ciudades. Además, este negocio podría ir muy de la mano con la primera idea de esta lista…

Actividades recreativas al aire libre

Otra opción para hacer negocio con un pueblo abandonado es convertirlo en un espacio dedicado a las actividades recreativas. En este sentido, un paintball o un escape room son ideas interesantes, teniendo en cuenta las posibilidades que ofrece una localidad de este tipo por su distribución (las casas, calles estrechas, etc.). Además, este sector está en continuo crecimiento, gracias a la recuperación tras la pandemia de los eventos de empresa, despedidas de soltero y soltera…

Eventos y retiros para grupos

La última idea de negocio de esta lista es una empresa de organización de eventos y retiros para grupos. En este sentido, un pueblo abandonado reformado es el escenario perfecto para que las empresas acudan un fin de semana en una actividad grupal, o para organizar diferentes actividades para grupos de amigos.

Aquí, las posibilidades son de lo más variadas. Puedes ofrecer diferentes servicios, como catering, gymkanas, montar una pequeña discoteca… Todo depende de hasta dónde llegue tu imaginación.