House Hacking: cómo hacer que tu casa te genere nuevos ingresos

Tanto si has invertido en una segunda vivienda como si quieres sacar rendimiento de tu propio domicilio, existen fórmulas que te permitirán hacer negocio con una inversión moderada.

House Hacking: Cómo convertir tu casa en un negocio rentable

Convertir una vivienda en negocio es ahora más fácil que nunca. Las posibilidades al alcance de la mano para obtener unos ingresos extras convirtiendo una segunda vivienda o, incluso, el propio domicilio, en un activo se multiplican. En este contexto, el house hacking es el término que hace referencia a las diferentes fórmulas que permiten obtener rentabilidad de un inmueble.

La más conocida por todos es la fórmula Airbnb. Esta plataforma ha permitido a millones de propietarios en todo el mundo poner sus activos inmobiliarios a trabajar por temporadas. Este negocio es ideal para los propietarios de una segunda residencia que quieran obtener un rendimiento, pero también para los que quieran obtener unos ingresos extras alquilando su propio domicilio durante sus vacaciones.

Sin embargo, existen muchos otros tipos de house hacking que te permitirán convertir tu casa en un negocio rentable. A continuación, te presentamos algunos de los más extendidos.

5 fórmulas para convertir tu casa en un negocio rentable

Propietario de alquiler

Esta fórmula está cada vez más extendida como negocio, y permite a quien la practica poder pagar una o varias hipotecas sin necesidad de poner dinero de su propio bolsillo. En lugar de residir en el inmueble que han comprado, estos emprendedores deciden alquilarlos mientras viven de alquiler en una vivienda más barata.

De esta forma, las rentas obtenidas por el inmueble comprado sirven para pagar la letra de la hipoteca y la propia residencia alquilada, reduciendo de manera considerable los gastos a final de mes. Un negocio tan rentable como inteligente, que permite aumentar la capacidad de endeudamiento para adquirir otros inmuebles para alquilar.

Convertir tu casa en un set de rodaje

Si no dispones de una gran cantidad de dinero para invertir, también puedes hacer negocio utilizando tu propio domicilio. Además de alquilarlo durante las vacaciones, podrías optar por convertir tu casa en un plató de rodaje para cine o series.

Para ganar dinero con este negocio, basta con tener una casa de dimensiones considerables. Por ello, la mayoría de las personas que alquilan su casa para convertirla en un plató de rodaje suelen ser directivos o profesionales con un alto poder adquisitivo, que buscan un sobresueldo por ceder sus viviendas. Se trata de un negocio muy bien pagado, con tarifas que pueden alcanzar los 1.500 euros por día de rodaje, en función del tipo de inmueble.

Alquila la piscina de la comunidad…

Si tu vivienda dispone de una piscina comunitaria, estás de enhorabuena. No solo por tener la posibilidad de refrescarte durante los meses de verano, sino porque las oportunidades de negocio se multiplican. Alquilar por horas una plaza en tu piscina es otra posibilidad que cobra fuerza en los últimos años, con precios que alcanzan los 15 euros por persona durante medio día.

… O tu terraza para un encuentro de amigos

Si tu casa tiene una terraza de un tamaño considerable, también puedes hacer negocio durante los meses más cálidos. El verano pasado, las operaciones de alquiler por días de estos espacios se han multiplicado. Suelen ser demandadas por grupos de jóvenes que quieren darse un capricho y disfrutar de una barbacoa con vistas a los lugares más emblemáticos de la ciudad, y cuentan con precios desde 35 hasta 60 euros por hora, tal y como explica El País.

La multipropiedad de lujo que regresa a España

La multipropiedad fue una de las opciones de inversión inmobiliaria alternativas más utilizadas durante el boom del ladrillo. Sin embargo, la crisis económica y las sucesivas estafas terminaron con la moda de esta fórmula de inversión, que ahora parece volver a tomar fuerza… En el sector del lujo.

Se trata de una una oportunidad de negocio interesante, si se piensa en la posibilidad de obtener rendimientos por alquiler y vender la participación pasados unos años, cuando el precio del inmueble pueda experimentar un crecimiento considerable.