¿Un negocio tradicional? ¿Y por qué no?

Ya te hemos insistido en mil ocasiones que si estás pensando en emprender, huyas de los costes fijos. Y como el alquiler es un señor gasto fijo –no una inversión, salvo la fianza, que sí se recupera–, siempre te decimos que evites tener un local si no lo necesitas y si lo necesitas, que no lo busques hasta que no tengas más remedio. Por si no lo sospechabas, hay honrosas excepciones a la regla.

Y la bajada del metro cuadrado en zonas comerciales es un aliciente para esas honrosas excepciones: los contratos se firman por cinco años, manteniendo precios, justo el tiempo en el que se suele tardar en recuperar la inversión en un negocio tradicional a pie de calle. Según el último informe de la consultora Aguirre Newman: “Los precios de alquiler mantendrán la tendencia marcada en 2010: nuevas caídas de precios en ejes secundarios, estabilidad en los comerciales y aumentos moderados en los más exclusivos”. Por ejemplo, las emprendedoras detrás del proyecto Costura nunca habían soñado con abrir un local propio a 300 metros de las Ramblas.

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