Oportunidades en autoempleo digital (segunda parte)

Diez ideas más para trabajar sin salir de casa en actividades de mucho futuro

Autoempleo digital (segunda parte)

11.- Copywriting

Una nueva profesión surgida en Internet que tiene como origen el copy tradicional de las agencias de publicidad. Son personas que viven de escribir y que hacen que las palabras ayuden a convertir más. Un ejemplo de ello es Javi Pastor, fundador de Adopta un Copy Writter y de la escuela Big Bang Conversion, que forma en conversión, copywriting y lanzamientos de productos digitales. Como él mismo nos explica, “el trabajo de un copy es básicamente convertir las palabras en dinero. El trabajo que nosotros hacemos es a través de los textos de los negocios, y no solo texto escrito, sino pueden ser guiones de vídeo o texto de una web, de una publicidad, una cuña de radio… buscando la conversión. Por ejemplo, una publicidad para recopilar el nombre de gente a la que hacerle después una promoción concreta cuando haga clic y convierta. Y todo a través de la palabra”.

En definitiva, “el copy de toda la vida, con la diferencia de que antes era una profesión que estaba encerrada en la agencia de publicidad con el diseñador y el director de arte y ahora el mercado se ha democratizado y la gente quiere trabajar con profesionales concretos. Quiere un copy que esté adaptado al mundo digital, porque al final las empresas digitales, los profesionales que están online, buscan un perfil que entiendan donde están, no un perfil que esté acostumbrado a hacer anuncios en la tele”.

“Trabajo con dentistas, con coach financieros, con médicos… y con empresas de todo tipo. Al final, necesita un copy cualquier persona que quiera comunicar lo que hace. Sobre todo en internet. Trabajo también con guiones para presentaciones de startups, de anuncios de tele… pero mi base es esta. La diferencia con otros perfiles que ayudan a tener notoriedad en internet es que nosotros trabajamos con gente que ya tiene algo de presencia en la red. Nuestro core es para gente que ya tiene tráfico. Yo tengo una página que entran mil personas al día y me compran dos. Es muy bajo. Entonces probablemente lo que falla es la comunicación y el mensaje. Nosotros trabajamos ese mensaje, pero no subiendo el tráfico, sino que con el mismo tráfico la web convierta más. Que si te entran cien y te compra uno, con nuestro trabajo te entren cien y te compren cinco. Ahora, si tienes una tienda pequeña y necesitas tráfico, lo que necesitas son visitas. Es otro tema”.

12.- Consultor de Amazon

“Como consultor freelance de marketing digital puedes formarte en Google, especializarte en su ecosistema y ayudar a otras empresas a gestionar el SEM y el SEO. En la gestión de las redes sociales. O especializarte en Amazon para ayudar a empresas a colocar sus productos en Amazon. A moverlos de manera eficiente”, apunta Nacho de Pinedo, cofundador y CEO de ISDI. Y añade: “Ahora cualquier empresa está presente en Amazon y, si quieres que tus productos se vendan mejor que otros productos, tienes que trabajar en el ecosistema Amazon. Cuando un usuario entra en el ecosistema Amazon empieza comprando una cosa y acaba comprando otras. Nos pasa a todos. Eso es porque la plataforma te ha ido guiando y en función de tus compras te ha ido ofreciendo un producto que sea complementario a lo que has comprado o que esté en el mismo perfil de la gente que compra estas cosas. Hay una serie de actividades que hay que hacer dentro de la plataforma de Amazon para optimizar la comercialización de tus productos: campañas de publicidad dentro de Amazon, mejorar la manera como estás posicionando tus productos, mejorar la manera en como los clientes que compran tus productos responden después y ponen comentarios positivos, etc. Eso ya se ha convertido en una profesión y en una ciencia”, comenta Nacho de Pinedo.

13.- Especialista en Sales Force

“Te puedes formar en Sales Force, certificarte, y ayudar a las empresas a diseñar arquitecturas de CRM o incluso desarrollar e integrar la plataforma Sales Force para tus clientes. Igual que hace diez años las empresas han tenido que aprender el funcionamiento de Google para tener un buen SEO y un buen SEM, las empresas están cada vez más interesadas en la gestión de sus clientes. En conocer a sus clientes, todas sus necesidades, entender cómo son y con toda esa información hacer campañas de emailing o campañas de marketing para captar más clientes como ellos. Ese es el modelo. Y para ello, han surgido empresas como Sales Force, que proporcionan tecnología para la gestión de sus clientes. Y esa herramienta de Sales Force hay que montarla, no viene de fábrica. Hay que personalizarla según las necesidades de cada empresa y hay una demanda increíble ahora mismo de profesionales que sepan manejar esa herramienta. Por un lado, para implementarlo, por otro, para manejarlo con eficiencia”, comenta Nacho de Pinedo.

14.- Blóguer: el modelo de negocio de un blog

“Me dedico más a consultoría y formación pero también hago infoproductos, conferencias… Está todo relacionado. Los infoproductos, al hacer ya formación, era una cuestión lógica que preparase una batería de cursos online. Acabo de lanzar mi primer libro también, que no te da mucho dinero pero te da prestigio. Un libro de marca personal. Y trabajo mi blog desde 2009, que funciona muy bien. De ahí vienen ingresos, muchos ingresos. Y no por publicidad, sino por post patrocinados. Y luego del blog me contratan para muchas cosas. El modelo de negocio del blog no he querido que sea la publicidad porque ensucia mucho la lectura. Mi blog es una guía para gente que no sabe de un tema concreto y que quiere aprender. Lo cuento de forma muy cercana y palabras coloquiales. Huyo de los anglicismos y de ir de gurú. Yo lo que quiero es que la gente cuando esté buscando algo lo encuentre. Es como una guía. Y no me parece ético meter ahí publicidad porque molesta mucho. Lo rentabilizo con contenidos patrocinados por las marcas. Y ahí tienes unos ingresos importantes. Empresas que te piden que escribas contenidos para el lanzamiento de un producto nuevo, o para promocionar un destino de viaje… Aquí la cuestión es, primero, que seas honesto con el contenido hacia tus lectores y, segundo, que mantengas una coherencia con tu contenido habitual. Si me invitan a un destino vacacional y mi blog es de marketing, además de hablar del lugar tengo que contar la acción de marketing que han hecho todos los negocios del lugar para organizar la visita de los blogueros invitados”, comenta Fátima Martínez, consultora y formadora de marketing digital. Y añade: “O empresas que quieren que hables de una aplicación nueva, me dan las credenciales para que la pruebe y monto un tutorial explicando sus ventajas e inconvenientes. En qué me ha ayudado a mí y en qué no. A veces te pagan también por poner un enlace a su web. Yo a todo el mundo le recomiendo que sea blóguer, porque tienes que investigar todo el tiempo, para poder escribir. Con lo cual, aprendes. Y te ayuda a generar una red enorme, gente que se sigue y te lee cada semana. Gente de la que aprendes. Además de la gente que te pueda seguir en redes sociales”.

“El centro de mi estrategia es el blog y desde ahí lo que hago es que tengo múltiples canales que lo que hacen es alimentar y buscar a distintas personas. A las que no les gusta leer, les doy un podcast, un vídeo… Es decir, los mismos contenidos con múltiples soportes”, comenta Martínez.

15.- Podcaster

No te hemos propuesto antes hacerte influencer o youtuber porque nos parecía que son profesiones que antes de leer este dossier ya se te habían ocurrido, de tan obvias que son. Pero sí te proponemos ser podcaster, porque no es algo tan conocido como fuente de ingresos profesional y muy real. Como experto en podcasting puedes ayudar a diseñar la estrategia de podcats a una marca y/o profesional particular y crear podcasts corporativos. O puedes crearte tus propios podcast como modelo de negocio. “Piensa en profesionales como Miguel Camarena, medallista de atletismo con 170.000 seguidores en Instagram. Él ofrece vídeos de ejercicios y cursos de alimentación, de nutrición, de veganismo, de un montón de cosas. Y tiene otros conocidos que entre ellos se ayudan a promocionar sus contenidos. Se hacen afiliados y por cada curso vendido por otro se le paga un porcentaje. Así su amplificación es enorme”, comenta Jorge de los Reyes, consultor de negocios digitales.

El modelo de ingresos se basa en pago por contenidos concretos o por un servicio de suscripción. Y no necesitas grandes cifras de seguidores para monetizarlo y que te dé de comer holgadamente. “Un podcast abierto a 9.000 personas con contenido gratuito y un pago de diez euros al mes para quien quiera contenido extra. Contenidos Premium.

Un modelo de suscripción para que tengas acceso a contenido continuado. Si se trata de un trader de bolsa, accedes a su academia, te enseña donde invertir… Y luego se organizan también eventos presenciales, mentorías… Con tener una comunidad de mil personas puedes vivir perfectamente. No tienes que tener 200.000 seguidores. Se trata de buscar tu propio nicho. No hay que pensar, cómo me voy a meter en ese nicho si ya hay muchísima gente y son todos súper expertos. Piensa que hay 7.700 millones de personas en el mundo. Es que puedes acceder a una gran parte de la población mundial. Con este modelo, hay chavales de 20 años que están generando unos ingresos de 10.000 euros al mes”, comenta Jorge de los Reyes.

16.- Mentorías para famosos

Otra vuelta de tuerca al anterior modelo es hacer los canales de podcast para famosos. “Hay muchos personajes públicos, muchos actores famosos, presentadores de televisión, jugadores de fútbol, etc. que tienen ya una imagen, quieres generar un negocio digital, pero no saben cómo hacerlo. Tú puedes ayudarle a hacerlo, a generar un modelo automatizado. Los famosos están contratando muchos mentores. Un buen ejemplo es Chris Hemsworth, el marido de Elsa Pataki, que ha hecho un modelo de suscripción, ha creado una aplicación móvil donde te cuenta si te quieres poner fuerte y estar en forma con un modelo de suscripción por equis dinero al mes. Y eso se lo ha hecho un mentor. Él sabe mucho de cine, pero no sabe rentabilizarlo”, comenta Jorge de los Reyes.

17.- Diseño de productos digitales

Los diseñadores y maquetadores tienen en el autoempleo digital buenas oportunidades para ampliar su portfolio de clientes. Y especialmente si se especializan en un diseño centrado en la experiencia de usuario. “Yo trabajo en la televisión de Cataluña creando productos digitales. A partir del contenido que genera la televisión o la radio nosotros diseñamos los productos digitales para que la gente lo pueda consumir en aplicaciones móviles, en la web, en la televisión conectada a Internet o en un Amazon Eco. Diseñamos la interface para que el usuario pueda acceder a ese contenido en cualquier dispositivo”, explica Iván Serrano. “Trabajamos codo con codo con los desarrolladores. Nosotros hacemos el diseño de cómo tiene que ser el producto digital pensando en el usuario que lo va a utilizar y eso se lo pasamos a los desarrolladores, perfiles más técnicos, que se encargan de montar nuestro diseño. Es un trabajo en equipo”, añade.

“Un perfil profesional al que también se conoce como diseñador de experiencia de usuario o diseñador de interface. A mí me gusta llamarme diseñador de producto, en este caso digital. Porque el diseñador de producto lo que hace es diseñar algo pensando en la experiencia de usuario, en las necesidades del cliente, en la estrategia de la empresa. Se tiene que pensar un poco en todo. Ahora se piensa mucho en la experiencia de usuario sin tener en cuenta la estrategia de la empresa, lo que diseñas que sirva para un usuario y para que la empresa obtenga también un beneficio del uso por parte del usuario”.

No es un perfil técnico. “Para la parte de diseño visual no hay que tener conocimientos de tecnología. Luego sí, se salta al perfil tecnológico, que es un ingeniero que se dedica a construir lo que nosotros hemos diseñado”, continúa Iván Serrano. Y advierte: “No es sólo usabilidad. La usabilidad es una pata más. El diseño debe tener en cuenta también que se genere engagement con la marca o la empresa. Que funcione bien. Se contemplan aspectos de estética, de comodidad, lo que representa, la identidad visual…

El diseñador es el que decide cómo poner los elementos, la estructura, las imágenes, los textos, etc. pero siempre desde un componente no sólo visual sino teniendo en cuenta que detrás habrá una persona que estará utilizando la web o la aplicación. Es un componente también sociológico, psicológico, un poco científico”.

Una profesión con mucho futuro porque “cada vez hay más interfaces. Dentro de 15 o 20 años tendremos todos los vehículos con pantallas táctiles, las casas empezarán a ser un poco más inteligentes… El futuro es con muchas interfaces por todas partes y eso se tiene que diseñar y desarrollar”.

18.- Desarrollo de productos digitales

“En el desarrollo de productos digitales intervienen varios perfiles, además del diseñador de experiencia de usuario (UX). Uno es el Project manager o gestor de proyectos,una figura que aplica en muchos tipos de empresa y que viene a ser quien coordina que un proyecto se ejecute en plazos, dividiendo el trabajo en subtareas, asignándoselas al resto del equipo o empresas externas y revisando que todo va en sus plazos y todo el mundo tiene claro lo que tiene que hacer”, explica José Carlos Cortizo, socio fundador de Product Hackers.

“El rol de Product Manager (PM), que es quien define qué va a hacer el producto digital que se va a crear. Este rol por lo general es un rol interno en la empresa, en muchas startups es el propio CEO en etapas iniciales el que hace de PM. Debido a que hay pocos PMs con experiencia real, cada vez es más complicado acceder a uno bueno y por eso ya se ve algún caso en el que alguna startup tira de un Product Manager externo, pero yo no diría que es una tendencia. El Product Manager es quien toma las decisiones sobre producto, consigue que el producto haga lo que tiene que hacer, sea bonito (muy a menudo haciendo él/ella la parte de UX o bien gestionando a quien la hace) y luego ejerce de project manager del producto. Es decir, una vez tiene claro lo que tiene que hacer el producto y como va a ser, lo descompone en tareas y coordina que todo vaya en plazos. Solo tiene sentido en empresas de producto”, añade Cortizo.

“Además, está el rol del desarrollador de software, el que hace que técnicamente el producto que define el PM acabe funcionando. Este rol sí que en algunas ocasiones es un freelance, sobre todo en etapas iniciales cuando no hay recursos para contratar técnicos en plantilla o cuando hay que ir muy rápido para tener un MVP (producto mínimo viable) y se tira de alguien con experiencia. En este caso necesitarás un perfil con unos skills u otros en función de la tecnología que se vaya a usar. Vamos, que si necesitas crear un producto que tenga funcionalidades que haya que resolver con tecnologías de Inteligencia Artificial, necesitas un freelance que controle de esas tecnologías. Lo más normal es requerir un freelance que desarrolle con tecnologías web o con tecnologías para Apps, pero luego hay especializaciones para todas las grandes tecnologías de hoy en día”, apunta José Carlos Cortizo.

Aquí, la oportunidad está sobre todo en desarrollo web, desarrollo de aplicaciones, ciencia de datos, ciberseguridad y blockchain, que son los campos que más están creciendo en nuestro país y donde más faltan profesionales, según StudentFinance, compañía que recomienda especializarse en lenguajes como Java, Javascript, CSS, HTML y Python, para trabajar como desarrolladores web y de aplicaciones. En el caso de Java y Javascript, además, para enfocarse como expertos en blockchain, y quienes dominan Python, para participar en proyectos de big data.

19.- Consultoría tecnológica

“Existe una elevada demanda en el mercado de perfiles de TI e Ingeniería debido a que están surgiendo nuevos negocios y retos competitivos para las empresas. La transformación digital afecta a todos los sectores y no solo están contratando perfiles tecnológicos las empresas TI. En los últimos tiempos se ha experimentado un importante cambio en cuanto a la gestión de proyectos y esto ha hecho que prolifere la necesidad de incorporar a los equipos perfiles experimentados y conocedores de metodologías agile, es decir, metodologías que permiten adaptar la forma de trabajo a las condiciones del proyecto, consiguiendo flexibilidad e inmediatez en la respuesta para amoldar el proyecto y su desarrollo a las circunstancias específicas del entorno. Por ello, los perfiles más demandados por las compañías son expertos con formación tecnológica, en ingeniería, ciencias y matemáticas, acostumbrados a trabajar en entornos agile y con una clara vocación de intraemprendimiento. Cabe destacar las especialidades relacionadas con la movilidad sostenible, las fintech, la transformación de las industrias vinculadas al 5G, las energías renovables, la explotación y el análisis de datos, o los perfiles relacionados con los entornos cloud”, según fuentes de la Comisión de Talento de la AEC, Asociación Española de Empresas de Consultoría.

“Uno de los principales problemas en este punto es que, dada la rapidez con la que evolucionan las nuevas tecnologías, se requieren perfiles senior que el mercado no ha tenido tiempo de desarrollar. De ahí la fuerte inversión que las consultoras realizan en la formación de sus equipos, muy por encima del resto de sectores, para asegurar la capacitación y actualización continua de sus personas”, añaden.

“En IA también hay muchas oportunidades porque es una tecnología que necesita mucho trabajo a medida. La IA que necesita una empresa no es la IA que necesita otra. Prácticamente cada empresa necesita una solución personalizada y eso es algo que no va a acabar nunca porque desde el momento que se enchufa IA a un proyecto ya no va a dejarlo de usar nunca. Lo bueno es que muchas veces no requieres una gran inversión tecnológica, porque ahora mismo tanto Amazon como Google proporcionan plataformas de IA que puedes enganchar a través de APIS a tus sistemas. Lo que sí vas a necesitar es saber cómo funcionan esas tecnologías y cómo van a ayudar a cada empresa concreta. Con lo cual, hay un ancho trabajo de implementación, de ejecución individual para cada empresa, y por lo tanto es un terreno maravilloso para gente que quiera dedicarse a esa profesión de manera autónoma”, comenta Nacho de Pinedo.

20.- Formación y consultoría en blockchain

Dentro de la consultoría en tecnología, Óscar Delgado, director Académico de Inmune, ve una oportunidad muy concreta para profesionales capaces de ofrecer servicios de formación y asesoramiento a empresas para proyectos de blockchain. “A mí particularmente me lo ofrecen mucho. Hay muy poca gente formada en blockchain, como hay también escasez de expertos en ciberseguridad y data science. Pero la diferencia es que en proyectos blockchain se tira más de consultoría porque no se han creado departamentos específicos para las empresas, como sí se ha hecho con data science. En blockchain se busca mucho consultor externo. Pero por mi experiencia yo veo una gran oportunidad en formar primero a la gente con la que se va a desarrollar el proyecto, y luego realizar la consultoría. Pocas veces he llegado a una empresa, aunque sea una gran empresa, y que tenga un equipo con el que puedas ponerte a trabajar directamente porque tienen enormes lagunas. Empresas que ofrezcan formación y asesoría para desarrollar el proyecto y llevarlo al mercado hay mucho pocas. Un pack cerrado de formación más consultoría para poner en marcha el proyecto es una buena oportunidad de negocio”.

“Es una tecnología muy complicada y resulta difícil que alguien a quien acabas de formar sea capaz de asumir directamente un proyecto e implantarlo. Por ejemplo, en los smart contracts, una de las funcionalidades de blockchain, se da una formación de 70 horas sobre eso, en ese tiempo vas a entender el concepto, pero no vas a ser capaz de escribir uno. Hay que codificarlo. Es un software, con unas características. Que hayas entendido qué hacen y cómo funcionan a grandes rasgos no significa que seas capaz de implementar uno de verdad. Las empresas tienen dos problemas con esto. Primero, entender qué puede y qué no puede hacer la tecnología. Por eso, lo primero es formarlos. Y ya cuando ya entiendes la tecnología, ahora cuéntame qué queréis hacer y vamos a ver cómo lo hacemos. Hay que hacerlo en dos fases”, continúa Óscar Delgado.