Scoolinary: en esta escuela tu profe tiene estrella

Aspiran a ser la escuela de cocina más grande del mundo a través de esta plataforma de formación que acerca la sabiduría de algunos de los mejores chefs del mundo a cualquier persona que quiera aprender sobre el arte culinario.

Scoolinary equipo escuela gastronómica

Chefs con Estrella Michelin como Paco Roncero o Fina Puigdevall; y de reconocido prestigio, como Antonio Bachour –Mejor pastelero del mundo– o Joanna Artieda –Mejor chef española 2016– te enseñarán sus secretos de cocina, entre muchos otros.

Técnicas de Panadería con Masa Madre, Paellas y Arroces Gourmet, Helados de Vanguardia, Introducción al Emplatado… son algunos de los cursos online del amplio catálogo –más de 190– que Scoolinary oferta por unos de 20 euros la unidad. O bien, acceso a todos ellos –más otras ventajas, como ser parte de su comunidad– por una suscripción anual de 59,90 euros.

“Aspiramos a ser la escuela de cocina más grande del mundo y tener un impacto positivo en las vidas de las personas a través de la formación, dotarlos de conocimiento y herramientas para que la cocina les cambie la vida, ya sea profesional o aficionado”, explica Jordi Ber, CEO y cofundador de la compañía.

Para ello, han apostado por “crear el catálogo de contenido más amplio posible y poner toda esta oferta a un precio inmejorable: contenidos de alta calidad, de algunos de los mejores chefs españoles, que destacan en un entorno de contenidos casi infinitos, pero de calidad mediocre”, añade Ber.

Gusto por la gastronomía

La idea de crear una escuela online sobre hostelería nació de la oportunidad que la digitalización ofrece para extender la educación a todas las personas. Pero además, se fijaron que esta sería aplicable en industrias donde se trabaja con las manos, como la hostelería, la estética… 

“Nos hemos centrado en la hostelería porque en España es un sector muy grande, con problemas estructurales de profesionales formados, una digitalización incipiente a través de apps de opiniones, reserva de mesas o pedido a domicilio, y también por interés personal por la gastronomía”, señala Jordi Ber. 

«Hemos apostado por crear el catálogo de contenido más amplio posible y poner toda esta oferta a un precio inmejorable: contenidos de alta calidad, de algunos de los mejores chefs españoles».

Jordi Ber, CEO y cofundador de Scoolinary.

El primer reto para dar vida a este proyecto fue crear una equipo de primer nivel, con los mismos valores y motivado por el mismo propósito. Así, tras la idea inicial, Scoolinary se puso en marcha con seis fundadores compuestos por chefs, programadores, especialistas en marketing y de negocio. “Aunque suene a cliché, una de las primeras claves de nuestro éxito es tener un equipo sólido y complementario. Trabajar de forma activa y consciente toda el área de personas”, asegura el CEO de la empresa.

Cómo consiguieron el dinero

Una vez formado el equipo idóneo, el segundo reto fue dotar al proyecto de los recursos financieros necesarios para validar las hipótesis de negocio. “En este caso, debido al track record del equipo fundador, superar este reto fue más rápido de lo habitual”, apunta Ber. Para empezar “contamos con la aportación de nuestras parejas y nuestros ahorros, que complementamos con inversión de business angels y capital riesgo español”, añade el directivo de Scoolinary.

Tambien recibieron un crédito Enisa que “nos permite apalancar nuestra inversión en activos, que en este caso son principalmente contenidos (cursos online) para no tener que financiarlos exclusivamente con fondos propios. La fórmula de préstamo participativo con dos años de carencia es un mecanismo muy útil para startups como Scoolinary”, asegura Jordi Ber.

Enseñar a cocinar a todo el Planeta

El cofundador de la compañía explica también que la mayor dificultad que tuvieron que superar fue encontrar lo que se llama el product-market-fit, “es decir, validar que hay una clientela dispuesta a pagar por tu servicio. Igualmente, validar el modelo de negocio y la estrategia de marketing sostenible y escalable. Para validar todo esto hemos necesitado un año y aún seguimos aprendiendo y cambiando cosas cada día”, apunta.

Jordi Ber (sentado) junto al resto del equipo de Scoolinary.

Scoolinary es la evolución de Creative Signatures, un proyecto que nació en Barcelona en 2014 y que se transformó en una nueva marca en junio de 2020, en plena pandemia. Se le dio un enfoque más profesional, a precios más accesibles, abrieron nuevas categorías, como la sumillería, la coctelería, la gestión o el marketing enfocado a negocios de restauración.

Desde entonces, Scoolinary se ha consolidado como modelo de negocio basado en la suscripción. También han logrado la adquisición e integración a su competidor en América Latina –Cocinalab–, en 2021, y han lanzado una versión en inglés para público no español.

Entre sus grandes objetivos está el de ser una plataforma internacional. Nuestra perspectiva de futuro para Scoolinary es convertirnos en una plataforma educativa global multidioma y diversa que permita conectar a todos los foodies, chefs y culturas gastronómicas de todo el planeta en un único lugar de aprendizaje e intercambio”, concluye Jordi Ber.