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Pedir dinero en YouTube para montar la empresa y conseguir 140.000 euros en tres días

En Slango dicen que han creado “la Thermomix” para los despachos profesionales, pero arrancar el proyecto no resultó fácil. Para poder hacerlo, el CEO lanzó, como última bala, un vídeo en YouTube explicando el proyecto e invitando a la inversión. En apenas tres días tenía 20 inversores potenciales interesados y 140.00 euros en el bolsillo.

Slango

En Slango han desarrollado un software de automatización de tareas tan tediosas, repetitivas y desmotivadoras como necesarias. Ellos prefieren resumirlo como “la Thermomix” de las oficinas, aunque se enfoquen a personas no técnicas que trabajan en organizaciones dentro de los sectores legal, salud y logística. A disposición de los despachos de abogados, por ejemplo, ponen un pasante robot que automatiza las tareas que ahora recaen sobre los becarios en lugar de aprovechar su conocimiento para aportar valor.

Si comparan la solución con una Thermomix es porque el software de Slango permite grabar aquellas tareas que se quieren automatizar para reproducir luego los mismos pasos cada vez que se necesite. Esta es la parte que corresponde a su tecnología RPA (Automatización Robótica de Procesos, por las siglas en inglés). Pero luego también se dieron cuenta de que era preciso ofrecer una mejor experiencia de usuario, así que decidieron incluir ‘recetas’ que elaboran tras identificar problemas comunes que se repiten en varios clientes. 

Actualmente, los usuarios de Slango tienen acceso a más de 24 tareas prediseñadas reunidas en lo que llaman la Roboteka. Entre muchas otras, permiten la gestión automática de emails y archivos adjuntos; el control y registro de las horas de trabajo; extraer información de DNI; generación de documentos; almacenamiento y extracción de información de los tickets o el seguimiento de subastas a tiempo real. El último lanzamiento lo presentaron en la feria de Accountex España basado en un constructor inteligente de documentos legales.

La startup, que empezó monetizando haciendo bootstrapping, ha cambiado ahora a un modelo de negocio SasS (Software as a Service) a un precio de suscripción de 50 euros por usuario. Pero lo de pivotar, para esta startup, es lo de menos después de acumular tres cambios de dirección debido, como el mismo CEO reconoce, por la comisión de graves errores.

Un CEO muy peculiar

Harto de trabajar como camarero en su ciudad natal, Murcia, Tomás Escudero,  ingeniero de telecomunicaciones de formación, decidió irse a Polonia en busca de un empleo mejor. Al principio no fue gran cosa porque empezó a trabajar como vendedor de equipos electrónicos y de fotografía para un ecommerce. Poco a poco fue cambiando y asumiendo un rol de ingeniero en tareas de apoyo a la transformación digital de distintas corporaciones hasta desembocar en una empresa líder mundial de automatización. 

Tuvo también tiempo para casarse y tener a su primer hijo. A los cinco meses de su nacimiento, deciden venir unos días a Murcia para enseñar el niño a los padres y coincide con el estallido del Covid y la declaración del confinamiento motivo que le hace alargar su estancia en España.  Fue tomando una cerveza virtual con su amigo, y ahora socio, Juan Antonio Bernabé, Escudero le comparte sus frustraciones laborales y su deseo de regresar a España. “Pues vamos a montar una empresa”, fue la propuesta de Bernabé, a lo que Escudero respondió: “pues vamos a montar una empresa”.

Y así empezó todo. “Mientras que a unos les dio por practica fitness en casa durante el confinamiento, a mi me dio por diseñar un plan de negocio para crear una consultora de automatización de tareas administrativas, que era la experiencia que tenía hasta ese momento- cuenta Escudero- Entonces nos ponemos a analizar el mercado y nos damos cuenta de que eso no tiene sentido porque toda la tecnología estaba hecha para grandes corporaciones y a las medianas y pequeñas no les daba la matemática”. 

Es entonces cuando hacen el primer pivotaje y optan por desarrollar un software de automatización, un RPA propio para pymes, que fuera de uso sencillo, muy intuitivo y a precio asequible para las pymes. Lo llamaron Slang Innovation y entre sus funcionalidades se hallaban, por ejemplo, conciliación bancaria, creación de documentos manuales, facturas, albaranes, reportes…

Con el producto ya desarrollado, Escudero empieza a buscar inversores y visto el trabajo que ello supone y atendiendo a sus exigencias se anima a anunciar en la empresa polaca en la que trabajaba su intención de dejar el trabajo para dedicarse full time al proyecto. Todo bien hasta que Microsoft anuncia el lanzamiento de algo muy similar a lo que ellos habían diseñado, aunque solo tuviesen el pdf: el Power Automate.

A punto de nacer su segundo hijo y habiendo anunciado ya el autodespido, a Tomás Escudero no le quedó otra que echar otra vez mano de su elevada capacidad de resiliencia. Animado por Bernabé, entre cerveza y cerveza, deciden que tienen que hacer algo todavía más sencillo. Tenían que simplificarlo todo. Lo consiguieron, pero faltaba un detalle importante: no conseguían levantar inversión.

“Ya sé que algunos recurren a eso de las 3 F’s pero a mi eso me da mucha vergüenza. En la vida he pedido yo dinero a la familia ni a los amigos”, dice Escudero. Así que, como última bala, decide hacer un video para subirlo a YouTube con un formulario Google Forms contando “mi proyecto, mi sueño y mi visión de una forma muy real y a los tres días tenía registradas a 20 personas como posibles inversores”. Más adelante contactaría con cada uno de ellos explicándoles el proyecto con mayor detenimiento y a las dos semanas había recaudado la suma de 140.000 euros.

«O volamos o nos estrellamos«

El dinero conseguido por esta vía fue suficiente para arrancar un proyecto hace escasamente un año con las tres personas integrantes de un equipo inicial que ahora va ya por los 20 empleados. Fueron finalistas del último South Summit, tanto de la edición celebrada en Madrid como en Brasil, y para principios de 2023 quieren cerrar una ronda de 1,5 millones de euros. La sede la tienen en el Parque científico de Murcia y Escudero no deja escapar la oportunidad para agradecer el apoyo que están recibiendo del Instituto de Fomento de la Región de Murcia.

El primer cliente procedía de un bufete de abogados de Colombia, seguido por el Centro Hospitalario Universitario de Lieja (Bélgica). Quiere ello decir que la startup es internacional desde el minuto uno, acorde a la estrategia 100% de startup por la que han apostado. “Lo tenemos claro. Esto es como los aviones que, cuando levantan una rueda en la pista, solo quedan dos alternativas: o esto va para arriba y volamos, o nos estrellamos porque frenar ya no se puede”, es la visión que tiene el CEO y eso que él ha sabido remontar varias veces.