Squembri, diseño y posicionamiento web

“Aportamos profesionalidad, eficacia, creatividad y, sobre todo, resultados. Nos gusta crear marcas y ver cómo, poco a poco, invaden todos los medios publicitarios. Somos creadores, ya que vendemos un producto intangible que, con mucho trabajo y dedicación, lo convertimos en algo real”, sostiene Ángel Squembri, que hace tres años abrió en Granada El Estudio Squembri, especializado en branding (logotipos y estrategias de marca), diseño gráfico, diseño web, posicionamiento web, ilustración y publicidad.

Trabajan con clientes de toda la geografía española, principalmente, Madrid y Barcelona.“Teniendo en cuenta la falta de tiempo y lo aparatoso de los desplazamientos, podemos llevar a cabo cualquier proyecto sin conocer personalmente al cliente. Este servicio es práctico y eficaz, utilizando para ello las nuevas tecnologías. En lo que respecta a los productos, siempre estamos innovando, buscando las diferentes formas de trasmitir el resultado deseado por nuestros clientes a todos aquellos que lo necesiten. Además, somos de las pocas empresas que damos servicio de naming + branding, un producto que aún está en pañales en España”, afirma.

Squembri destaca su experiencia en este mercado: “Antes de crear el estudio estuve meses trabajando como freelance y estudiando el mercado en Andalucía. Desde el primer día comprendí que era imprescindible tener una web bien posicionada, ya se sabe ‘si no estás en Google, no existes’; esta frase ha sido mi biblia desde los comienzos. En el momento que la llevé a cabo, vi con claridad las necesidades on line que tenían los posibles clientes. Después de esos meses, decidí que ya era el momento de crear mi propio estudio, con oficina y personal”.

Para ello, invirtió unos 5.000 euros, que destinó, prácticamente, a temas burocráticos y acondicionamiento de la oficina. “Siempre hemos reinvertido el dinero de la empresa con vistas a una mejora del estudio y de nuestro posicionamiento en el mercado. A grosso modo, unos 15.000 euros entre mobiliario, ordenadores y software”. La evolución ha sido positiva: 50.000 euros, en 2007; y 70.000, en 2008. Y prevén cerrar 2009 con entre 90.000 y 100.000 euros.