Invertir en el sector inmobiliario de la mano de los grandes

Se escribe así: wecity, todo en minúsculas, porque la intención de esta startups es extender la inversión inmobiliaria al gran público de la mano de Merry del Val, referente global en el sector.

Fundada en el Reino Unido en 1855 y con más de 30 años de presencia en España, Savills-Aguirre Newman es una de las principales consultoras inmobiliarias del mundo y donde Rafael Merry del Val ha sido su vicepresidente ejecutivo durante mucho tiempo. Esto fue así hasta hace unos meses, cuanto Merry del Val decidió sumar su experiencia a un proyecto ‘estartapero’ en la vertical del proptech y lanzar wecity, una plataforma tecnológica de crowdfunding inmobiliario que se propone como fuente de financiación alternativa a los promotores y abre al gran público la posibilidad de invertir en el mercado inmobiliario institucional. 

Junto a Merry del Val (CEO) figuran entre los fundadores Antonio Mañas (CBO) y José Navarro (CBO). Integran también el equipo Ricardo Gasset (COO) y Víctor Montes (CPO).  Entre todos componen un grupo multidisciplinar donde confluyen el conocimiento en el sector financiero, más el inmobiliario y el tecnológico. 

En líneas generales, wecity puede definirse como una plataforma tecnológica de financiación participativa, autorizada ya por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), con dos clientes principales. Están, por un lado, los promotores, a quienes aportan una nueva vía de financiación. Los proyectos a financiar, con volúmenes que inicialmente podrán llegar a los dos millones de euros, se centran en capitales de provincia con emplazamientos consolidados, buscando inversores con perfiles de riesgo propios del mercado institucional. Lo que nunca hacen en promover un proyecto.

Por otro lado, se encuentra el gran público poniendo al alcance de cualquier inversor los activos del mercado inmobiliario institucional, antes solo reservados a una minoría. “Tenemos la vocación de democratizar la inversión inmobiliaria y dar acceso a sus altas rentabilidades a todo inversor que se registre con nosotros”, declaran. Para ganarse la confianza del inversor wecity les acompaña invirtiendo desde la propia plataforma y en cada uno de los proyectos hasta un 10%, el límite que permite la ley e impulsará proyectos en los que el propio promotor también invierta, a través de la máxima skin in the game.

Aunque distinguen entre inversor acreditado (sin límites de inversión), abren también la plataforma a ahorradores más profanos y con tickets de inversión más pequeños (inversión máxima de 3.000€/año por proyecto) para democratizar las oportunidades del acceso al mercado inmobiliario en tres tipos de activos: residencial, retail y oficinas-logístico. En este sentido, el nicho al que se dirigen es, pues, ese grupo de ahorradores con pocas opciones en inversión en este momento, más allá de la bolsa. 

Sostienen que es un buen momento para la oportunidad inmobiliaria y califican de “exitoso por ambas partes” en lanzamiento de la plataforma hace menos de un mes. Les hace diferentes a  propuestas similares el uso de una tecnología punta, una política de transparencia empresarial, un equipo gestor con dilatada y demostrada experiencia, y un producto diferencial orientado a activos inmobiliarios que generan rentas desde el primer día. 

Hoja de ruta

La compañía tiene el objetivo de alcanzar los 20 millones de euros en proyectos financiados entre 2020 y 2021. En principio se centrarán en proyectos locales, en capitales de provincia, pero abiertos también a la inversión internacional. No obstante, una vez testado el modelo y consolidado en nuestro país, la ambición de wecity es global, escalabilidad que garantiza la tecnología que han desarrollado y la integración de la plataforma con el conjunto de actores. 

El impulso de wecity, que ha comportado unainversión inicial cercana al medio millón de euros, ha implicado también a un pool de inversores privados formado principalmente por ejecutivos con larga trayectoria en el sector digital y el negocio inmobiliario.