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Astibot, el robot que automatiza la poda de los viñedos

Emprendedores y Grupo Cooperativo Cajamar quieren poner en valor la innovación agroalimentaria y para ello han seleccionado a una veintena de proyectos españoles con mucho potencial en esa dirección

Astibot-Cajamar

Han pasado 6 años desde que Felipe Beteta López se decidiera a fundar Astibot. Este ingeniero informático empezó a trabajar como freelance haciendo desarrollos tecnológicos para terceros y, cuando vio que la facturación había crecido mucho y que ya no le compensaba seguir en calidad de autónomo, se animó a constituir una S.L. que ofreciera soluciones y servicios de ingeniería para otras organizaciones.

En apenas tres meses, pasó de estar él solo a contar con otros dos ingenieros en el equipo, hasta el día de hoy, con una plantilla que integran 11 personas que trabajan en una nave emplazada en Valladolid. Desde aquí han desarrollado una doble línea de negocio. A la idea original de ofrecer soluciones innovadoras a clientes corporativos, sumaron luego la de acometer el desarrollo y comercialización de productos propios. En esta segunda es donde están ahora a punto de estrenarse con el lanzamiento de su robot para podar viñedos.

La investigación la iniciaron hace, aproximadamente, cuatro años después de detectar lo que Beteta refiere como “una extrema necesidad” en los productores agrícolas dedicados a la vitivinicultura. Se refiere a la escasez de mano de obra y, en consecuencia, la carestía de la misma, para llevar a cabo una tarea esencial que mejora el rendimiento y la calidad de las uvas: la poda de la vid.

El progresivo despoblamiento de las zonas rurales y lo ingrato de la tarea ha provocado que cada vez sean menos las manos disponibles para llevar a cabo la poda, un trabajo que se realiza en los meses más duros del invierno y, generalmente, de forma manual. Ello ponía en riesgo el futuro de las cerca de 900.000 hectáreas de viñedo que, calculan, se extienden por el territorio español, por delante de otros dos grandes productores como son Francia o Italia. 

En Astibot se propusieron buscar una solución tecnológica que pusiera fin al problema. El resultado es un robot capaz de automatizar la poda de los viñedos. El ingenio, con el prototipo probado el año pasado, saldrá al mercado antes de que finalice 2021. Se trata de un robot autónomo y móvil que, según Beteta, integra en su sofisticado sistema tecnologías enmarcadas dentro de la Inteligencia Artificial, la visión artificial y la robótica. En cuanto al precio en el mercado, está todavía por determinar, aunque el CEO ya advierte de que superará los 100.000 euros. El vehículo es 100% eléctrico, ayudando así  a reducir la huella de carbono, muy presente en los viñedos. 

Esto no va de robots que barren puestos de trabajo

Para visualizar el rendimiento del robot, Beteta asegura que si una persona, por  el método habitual, emplea una media de tres días para podar un área de una hectárea, el robot es capaz de ejecutar esa misma tarea en tan solo una jornada laboral. Insiste, no obstante, en subrayar que esto no va de robots que barren puestos de trabajo, sino de todo lo contrario. “Precisamente, el problema que venimos a solucionar es la inexistencia de esa mano de obra”.

Quienes sí celebran la llegada del ingenio son los bodegueros como pone de manifiesto el Premio a la Innovación recibido de las Bodegas Emilio Moro. Antes que éste, Astibot ya había recibido el Premio a la Pyme Innovadora en Agroalimentación en la décimoquinta edición de la entrega de los premios de la revista Emprendedores. En esta ocasión, el premio lo recogieron de mano de Roberto García Torrente, director de Innovación Agroalimentaria en el Grupo Cooperativo Cajamar, entidad patrocinadora de dicho premio. A ellos, Beteta quiere agradecer, no solo el reconocimiento a su empresa, sino también el respaldo genuino y la sensibilidad que la entidad ha demostrado a lo largo de toda su trayectoria con los profesionales del mundo rural. “Iniciativas como ésta hacen falta porque, por mucho que se hable ahora del emprendimiento rural, el agrícola continúa siendo un sector maltratado”.

Astibot no quiere diluirse

Astibot suele presentarse como una compañía tecnológica de capital 100% español y privado. Hasta hace unos meses, se habían financiado exclusivamente con recursos propios y los procedentes de la facturación, aunque ahora han dado entrada a dos inversores particulares a quienes han cedido el 5% de la participación empresarial. Recibieron también otra oferta de financiación más potente que, al final, han rechazado. “Mientras tengamos cash y podamos mantenernos con nuestros propios ingresos, preferimos no diluirnos, aún a riesgo de ralentizar el crecimiento”, declara el CEO.

Y aunque Beteta prefiere no dar nombres concretos, sí reconoce tener apalabrada la venta del robot para varios productores, tanto nacionales como de fuera.

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