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Novagric: La tecnología puesta al servicio de la innovación agroalimentaria

Emprendedores y Grupo Cooperativo Cajamar quieren poner en valor la innovación agroalimentaria y para ello han seleccionado una veintena de proyectos españoles con mucho potencial en esa dirección.

43 años de experiencia avalan la impecable trayectoria de Novagric. Esta empresa, fundada en Almería en 1978, es una de las más potentes dentro del sector de la innovación agroalimentaria en el ecosistema emprendedor español, con una fuerte presencia fuera de las fronteras nacionales.

Su principal actividad es “es diseñar, fabricar e instalar tecnología para la producción agrícola intensiva. En concreto, lo hacemos con invernaderos y todo su equipamiento: riegos, control, calefacción…”, explica Lucas Galera, CEO de la compañía, que se incorporó a su estructura poco tiempo después de su fundación.

Además, a su cartera de servicios se suma una división de aguas, dedicada a la potabilización, depuración, ósmosis o descontaminación de aguas dedicadas al cultivo agrícola. Todo ello, bajo una modalidad ‘llave en mano’. Es decir, ellos mismos se encargan de todos los procesos desde la petición del cliente hasta la entrega.

Como una de las principales claves del éxito de Novagric, Galera identifica el trato diferencial al cliente. Cuidar los detalles les ha permitido, 43 años después de su fundación, convertirse en “la única empresa que ha conseguido crecer muy por encima de sus competidores a nivel de volumen de negocio en el sector a nivel nacional”.

El I+D como principal seña de identidad de Novagric

Además del trato al cliente, el proyecto de Novagric ha utilizado la tecnología y la innovación como principales palancas para crecer y convertirse en uno de los líderes de la industria agroalimentaria. En este sentido, Galera explica que la compañía cuenta con un departamento de I+D bastante amplio, “donde desarrollamos proyectos de innovación para prácticamente todas las convocatorias que existen”.

Pero, ¿basta con invertir dinero en investigación para tener éxito? No siempre. Para el CEO de Novagric, la clave consiste en enfocar la I+D “de una forma muy aplicada”. En su caso, siempre se basan en las necesidades que surgen a los agricultores, por las que urgen a solucionar, para “abordarlas, desarrollarlas y sacarlas al mercado lo antes posible”.

El peso de la I+D en la calidad del servicio de Novagric es indiscutible. Prueba de ello es que, desde que la empresa se fundó hace más de cuatro décadas, han reinvertido prácticamente todos los beneficios de la empresa cada año. “Hemos desarrollado proyectos que hicimos hace 25 años que todavía se siguen comercializando, ya más evolucionados, pero que en esencia son lo mismo”, explica Galera sobre este tema.

Una internacionalización inevitable

Por otro lado, la internacionalización es otra de las señas de identidad de Novagric, un proceso que viene muy ligado a su propia visión de negocio, ya que empezaron a exportar al poco tiempo de su fundación. Ahora, el mercado internacional es su principal fuente de ingresos, en parte por el lento ritmo de desarrollo de la industria agroalimentaria en España durante algunas épocas.

“El mercado nacional crece –explica Galera–, pero no al ritmo que nosotros tenemos como objetivo para crecer como empresa. Con la pandemia, este crecimiento se ha visto un poco más ralentizado, aunque notamos que se está recuperando”, apunta.

El éxito internacional de Novagric –la empresa cuenta con presencia en Marruecos, Japón, México, Croacia, Chile, Uruguay y algunas zonas de África– viene dado por una situación favorable a la innovación agrícola en muchos países del mundo, cuyos gobiernos suelen dar “apoyo a la iniciativa privada para que se desarrolle, buscando su propio abastecimiento y la exportación”.

Sin embargo, este proceso no está exento de dificultades. A las diferentes legislaciones, algunas de las cuales “no son tan propicias como otras”, lo que Galera identifica como verdaderamente importante es “encontrar al socio adecuado y, cuando no se pueda, intentar entrar a través de distribuidores”. En esto, la formación del equipo es clave, ya que “el objetivo es que los proyectos que se hagan sigan funcionando y teniendo soporte a pesar de la distancia”.

La ayuda de Grupo Cooperativo Cajamar, “decisiva”

La trayectoria de cualquier proyecto emprendedor de éxito no se entendería sin la ayuda de determinadas alianzas. En el caso de Novagric, Grupo Cooperativo Cajamar ha sido una de las fundamentales. “Es una entidad especializada en financiación a los agricultores, con los que nosotros estamos estrechamente ligados. Por lo tanto, para nosotros, es un partner decisivo, porque financia a los promotores de obra. Además, de una manera muy concreta y cercana”.

Como segundo punto favorable hacia la entidad, Galera identifica la buena disposición de sus profesionales. “Hemos gozado siempre de un trato excelente, racional y con muy buena onda. Es una entidad con la que estamos muy satisfechos”, reflexiona.

Todo ello ayuda a formar un modelo de éxito, que emplea a más de 200 personas (además de los trabajadores de las distintas filiales), da cobertura a más de 30.000 clientes en todo el mundo y busca seguir creciendo durante los próximos años. “Tenemos el producto, tenemos el conocimiento… Nos falta poder llegar a todos los rincones del mundo donde haya agricultura con tecnología por desarrollar”, concluye el CEO de Novagric.

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