Qué es la Lista Gris: ¿Pueden las firmas cripto dejar de ser empresas sospechosas?

Hasta 86 organizaciones forman parte de la denominada ‘lista gris’ de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CMNV), esto es, ‘entidades sospechosas’. La mayoría de sus integrantes corresponden a exchanges de criptomonedas.

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Publicada por primera vez en 2018, formar parte de la ‘lista gris’ implica que la CNMV la considera una ‘entidad sospechosa’ de manera que ni pueden declararla ilegal ni pueden avalar sus servicios porque escapan a su supervisión. De cara a los usuarios, significa que, si aun estando informados, deciden seguir operando con esa entidad, en caso de estafa, quiebra o cualquier otra causa que conlleve su desaparición, no van a contar con el respaldo de las autoridades monetarias a la hora de reclamar el patrimonio invertido.

La mayor parte de las entidades que aparecen en la ‘lista gris’ corresponden a proveedores de criptodivisas, muchas de ellas establecidas como empresas netamente tecnológicas más que como entidades de servicios financieros. Entre ellas figuran algunas de la talla de Binance,  el exchange de criptomonedas que más dinero mueve en el mundo, como ya contábamos en este otro artículo, o Coinbase, plataforma de criptomonedas que cotiza en Bolsa. 

A través de ellas transaccionan buena parte de los inversores españoles el criptomonedas. Al tratarse de sociedades extranjeras, las autoridades monetarias españolas no pueden reclamar información referente a la identidad, cuantía, procedencia o destino del dinero de las personas que operan en ellas, como si ocurre con las entidades financieras reguladas. 

Conforme a la nueva ley de blanqueo de capitales, la CNMV interpreta que, el hecho de que este tipo de organizaciones escapen a su control, podrían suponer una oportunidad para la comisión de delitos de esta naturaleza. Por ese motivo, desde la CNMV proponen que los exchanges sean, “como mínimo”, objeto de la normativa de prevención de blanqueo de capitales, actualmente vigente en España y en espera de que el Parlamento Europeo ponga en marcha el Reglamento para un Mercado de Criptoactivos o MiCA, todavía en redacción y que confían aprobar a lo largo de 2022.

Mientras tanto, nos encontramos pues con una doble problemática: la falta de garantías para el inversor cripto, por un lado, y el riesgo de seguridad para el conjunto de la economía del país. 

Binance: el primero en dar un paso al frente

Anticipándose a la llegada del MiCA, España va dando pasos para estrechar la vigilancia de los exchange. El primero en avenirse a las nuevas exigencias de las autoridades monetarias en España ha sido Binance el cual anunciaba el pasado 1 de febrero en su blog haber solicitado su incorporación al Registro del Banco de España para Proveedores de Servicios Criptoactivos.

Entre los motivos que justifican la decisión, argumentan que se trata de verificar que “empresas como Binance disponen de procedimientos y herramientas de prevención en materia de blanqueo de capitales y de financiación del terrorismo”. Recuerdan también que se trata “de un registro obligatorio” para todas las empresas de criptoactivos que deseen operar en España de manera legal.

La tercera razón que justifica este paso adelante para establecerse formalmente es España es “proteger a nuestros usuarios”.  Ellos mismos reconocen sin tapujos en el comunicado que “en el mundo de las criptomonedas, cuando hay problemas, muchos usuarios descubren que no tienen si quiera un lugar donde reclamar ni a quién dirigir su queja”.

El nuevo concepto del ‘crypto as a service

Aunque muchos de los usuarios cripto ven con buenos ojos la iniciativa de Binance en España temiendo un mayor control de la Hacienda pública, lo cierto es que la misma plataforma ofrece en su comunicado la clave de lo que está por venir: “todas las empresas de criptoactivos, tanto españolas como extranjeras, que deseen operar en España legalmente deberán solicitar, más pronto que tarde, su registro”.

Ante este panorama y para facilitar la transición a todos aquellos exchanges que quieran operar bajo la regulación española y, en breve, europea, surge un nuevo concepto bautizado como crypto as a service acuñado en nuestro país tras la unión de la Entidad de Dinero Electrónico Unnax y la startup de criptocustodia Onyze, de la que forma parte el legendario emprendedor Eneko Knörr.

Entre ambas instituciones ofrecen a los exchanges una solución que les permite actuar bajo el paraguas de una infraestructura Fiat (el dinero fiduciario corriente). La solución conjunta que proponen permitirá dotar a los operadores de tokens de la regulación necesaria para poder operar con mayor garantía. La plataforma supone un cambio de paradigma en el sector financiero dado que posibilita la creación de servicios que combinan las divisas tradicionales (fiat) con criptoactivos. 

De esta manera, la tecnología permitirá que corporaciones incluidas en la ‘lista gris de la CNMV’ y empresas interesadas en construir una plataforma de criptodivisas en nuestro país puedan hacerlo cumpliendo con las recomendaciones del mercado. 

Pero la mayor ventaja, según Julián Díaz-Santos, coCEO y cofundador de Unnax, es para los usuarios e inversores del mundo cripto a los que aportan una solución confiable y segura para la custodia de su patrimonio.

Cuentas de salvaguarda

Cuando Unnax y Onyze hablan de “un cambio de paradigma” con su plataforma hacen referencia a la introducción de una herramienta que cambia la forma de proceder actualmente en el mercado cripto.

Teniendo en cuenta que una de las mayores ventajas y atractivos del cripto es que se puede mover dinero por todo el mundo sin intermediarios, pongamos por caso que un usuario descubre por internet una oferta interesante de venta de un bitcoin por 40.000 euros y decide comprar. Ese dinero, obviamente, debería salir de la cuenta corriente del usuario para enviarlo al exchange a cambio de 1 bitcoin. 

Realizada la operación, el usuario recibe una clave para acceder a un panel virtual en el que queda constancia de esa operación testificada por la cadena de bloques (blockchain) y sus mineros. Esto no impide que un día esa plataforma pueda desaparecer del mapa virtual y se largue con todo el dinero recaudado a cualquier paraíso fiscal. Ante esta situación poco o nada puede hacer la cadena de bloques para recuperar ese dinero.

Para evitar situaciones como la descrita, lo que propone la solución conjunta de Unnax y Onyze como entidades autorizadas y supervisadas por la CNMV, es una alianza a las plataformas de criptomonedas de todo el mundo interesadas en operar en España y, a la larga, en Europa, para ofrecer garantías de seguridad a sus usuarios.

Mediante dicha alianza, los inversores contarían con un monedero virtual propio, salvaguardado por una entidad regulada (Unnax), que les permitiría custodiar fondos en euros y así facilitar la adquisición de criptomonedas.

Con esta solución tecnológica es como pretenden matar tres pájaros de un tiro aportando confort, seguridad y legitimidad a los exchanges que deseen salir de la ‘lista gris’ y cumplir con las obligaciones regulatorias existentes y futuras en el mercado español; a los usuarios que operan con ellas y a las autoridades monetarias.