Beto Pérez: la curiosa historia del creador del imperio empresarial de Zumba

El emprendedor Beto Pérez pasó de dormir en un parque a levantar un imperio valorado en 500 millones de dólares.

Beto Pérez: la curiosa historia del creador del imperio empresarial de Zumba

Las historias de emprendedores que triunfan después de tener el agua al cuello no son muy comunes. Pero, cuando se dan, son una gran fuente de inspiración para todos. Es el caso de Beto Pérez, fundador de Zumba, un método de ejercicio basado en el baile que ya se practica en más de 180 países.

Corría la década de los 80 cuando un jovencísimo Beto Pérez (nació en 1970) era instructor de gimnasio en Colombia. La idea que dio origen a la Zumba nace de un despiste en aquella época. “Un día, llegué para dar una clase y me di cuenta de que había dejado mi música habitual de aeróbicos en casa. Miré en mi bolso, saqué algunos casetes de salsa y merengue, los puse en el sistema de sonido y enseñé la primera clase de Zumba”, recuerda en su página web.

De esta forma, Beto Pérez descubrió cómo la combinación de las rutinas de entrenamiento cardiovascular y los ritmos latinos triunfaban entre los clientes de los gimnasios. Sin embargo, asegura que, en un primer momento, Zumba “no fue creado para perder peso, sino para pasarlo bien y estar feliz”.

Alrededor de 35 años después de aquella clase improvisada, Beto Pérez ha conseguido levantar un imperio: según el diario The New York Times, antes de la pandemia la marca Zumba estaba valorada en más de 500 millones de dólares, una cifra que puede haber aumentado de forma considerable tras los meses de confinamiento, cuando sus programas online despegaron con muy buenos resultados. Su método, que ponen en práctica unos 15 millones de personas en todo el mundo -entre ellas, Jennifer Lopez o Victoria Beckham- permite quemar hasta 600 calorías en cada sesión.

La difícil vida de Beto Pérez

Pero no todo ha sido un camino de rosas. La vida de Beto Pérez antes de fundar Zumba es la de un inmigrante latinoamericano que lo pasó muy mal para sobrevivir en Estados Unidos. Su madre partió hacia el país de las oportunidades cuando él tan solo tenía 15 años, por lo que tuvo que buscarse la vida como bailarín y profesor de aerobic.

Ya con 25 años, y después de cuatro intentos, Beto Pérez consiguió llegar a Florida, donde llegó a dormir en los parques, sin saber una palabra de inglés. Sin embargo, su trabajo como coreógrafo le permitió trabajar con grandes estrellas del mundo de la música, como la también colombiana Shakira. Tras su éxito profesional en este campo, el emprendedor decidió vender todas sus posesiones y hacer las maletas rumbo a Miami para montar lo que hoy es un gran imperio.

Dos décadas después de su desembarco en Estados Unidos, Beto Pérez ha sabido juntar varias líneas de negocio alrededor de la Zumba. Además de los propios programas de entrenamiento, impartidos por profesionales titulados, la marca comercializa una línea de ropa y accesorios, videojuegos y eventos en vivo. Además, su plataforma musical ha contado con la participación de estrellas de la música latina, como Daddy Yankee o Don Omar.